viernes, 2 de enero de 2015

BLOODY BLOODY BIBLE CAMP

No hay mayor enemigo para el cine de terror que el propio fan medio del cine de terror. Al fan le gusta mucho este “Bloody Bloody Bible Camp” ( a mí me gusta pronunciar este título… ¡que musicalidad!) y “Bloody Bloody Bible Camp” se caga en el “Slasher” y en los demás sub géneros. No obstante, igual que los fans americanos lo flipan con esta mierda de película, los de aquí, si esta llegara a nuestro mercado, la sacarían en procesión  como los católicos a la virgen y, a buen seguro, formaría parte de sus estúpidas preferencias. La película es tan repugnante, que incluso tiene su propia edición de VHS para los coleccionistas yankies. No se puede ser más chachi… y esnob. Indirectamente, es una consecuencia de toda esa basura creada por Tarantino y Rodríguez, y que ahora los paletos veintentones españoles que ven cine de terror conocen como “Grindhouse” (gracias a dios que como todas las modas, esta ya está pasando).
Ya saben entonces que pasa con esta película ¿no? mucho gore y cachondeo. Pero mal servido. Y peor mezclado… esto que tan delirante quiere parecer, es más aburrido que una carta de ajuste.
Y es una lastima, porque, sin embargo, la idea de una monja con máscara de diablo que masacra jóvenes en un campamento para adolescentes católicos puede tener su gracia si se hubiera llevado a través de otros derroteros. Pero no, se opta por el cachondeo y la saturación de los colores para darle a la peli un tono festivo, y un falso look ochentero para homenajear (cuando las películas de terror de aquella época eran todas deprimentes y paupérrimas visualmente).
El cerebro tras esto es Vito Trabucco, director que por lo visto, si le das cuatro pesetas, te vuelve con una vistosa película que triplicará su presupuesto a base de beneficios, y que tiene a todo el fandom USA en el bolsillo, cosechando, en consecuencia, unas críticas favorables, que hacen reforzar este estilo que desarrolla. A mí me parece una puta mierda. Atractiva, porque a mí en principio me llamó la atención, pero luego, este tono complaciente con el fan retarded y ese cachondeo tan tonto, me provocan el más feroz de mis rechazos.
En los años setenta, en un campamento católico, una monja psicópata dio matarile a una serie de campistas que estaban practicando sexo. En los años ochenta, el campamento es conocido por los alrededores como “Bloody Bloody Bible Camp” debido a aquella matanza, y ahora la historia se va a repetir en un grupo de campistas comandados por el padre Richard. Así que vemos dos veces lo mismo…
Tras una puesta en escena prometedora de un cuarto de hora en la que, mientras vemos los créditos vemos como los primeros campistas van siendo masacrados por esta monja, pasamos a los años ochenta, y ahí ya la película se vuelve espantosa. Si algo podíamos destacar de ella es el gore, que resulta efectivo, pero una vez entrados en situación y hasta la recta final de la película, esta se desarrolla como comedia, con los campistas y el cura haciendo cosas supuestamente graciosas –el concurso para ganar una Biblia en español- pero que en absoluto funciona, porque el tal Trabucco, curtido, por supuesto, en el cine de terror, es incapaz de elaborar un solo buen gag o una sola situación cómica, por lo que la película cae en saco roto. Un espanto, un despropósito. Luego, ya si, hace acto de presencia la monja asesina que se cepillará al personal, sin más. Pues se termina la película, te quedas igual, y encima enfureces. Y me da rabia porque luego es cierto que el look del asesino es de lo más molón… y si la película fuera un “Slasher” serio, o no tan autoparódico, resultaría de lo más impactante, pero….. Pero es tan poco original…. Tan poco osado… con decir que la película tiene hasta la intervención de Ron Jeremy ¡¡Como montones de películas malas de terror!! Hasta para eso es poco original el colega. 
Una manera de definir lo que es “Bloody Bloody Bible Camp” sería “Los Albóndigas meets Viernes 13 para retrasados”.
La película, que en un alarde de velocidad fue rodada en tan solo diez días, tiene en el reparto  a rostros punteros dentro de la serie B, como puedan ser Reggie Bannister, conocido por la saga de “Phantasma” y visto en infinidad de películas en roles minúsculos, aquí es el padre Richard, protagonista absoluto de la peli.  Tim Sullivan, director de “2001 Maniacos”, “2001 Maniacs: Fields od Screams”o algún segmento de “Chillerama”, es también productor de infinidad de productos pequeños de terror, sin ir más lejos, el que nos ocupa y  tendría un papel de reparto e interpretaría a la monja “Slashística” del póster. El resto del reparto, carece de importancia. Como la película misma.
En cuanto a Trabucco, a razón de peli por año, saborea las mieles, y nos traerá más basura de este porte. No voy a ver ni una más.

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