
Bien, "Cuarto Milenio" es un popular programa de televisión emitido desde hace una década por el canal "Cuatro" y dedicado íntegramente a temas paranormales, semi-científicos y de misterio en general. Lo presenta un tipo con mucho carisma y gran talento para lo suyo nacido Iker Jiménez y que ha sabido darle a todo el asunto un rollo cinemático, post-moderno y espectacular que lo ha sacado del gueto habitado por tipos raros con caspa en los hombros de su roída americana de pana, para llevarlo

Yo comencé a ver "Cuarto Milenio" por ahí 2006 o 2007. Desde entonces he seguido siendo un cliente más o menos satisfecho. Solo una vez me sentí defraudado. Bueno, tres veces. La primera vino propiciada por el silencio obtenido tras enviarles un email proponiéndoles un reportaje en torno a cierto cruento crimen real cuyo conocimiento me traumatizó la infancia en su momento. La segunda, enterarme que una rémora del mundillo "contra-cultural" de los 90 que no mentaré curraba para ellos rodando esas recreaciones peliculeras de supuestos hechos verídicos a veces tan ridículas y otras tan acongojantes (suerte que no tardó mucho en desaparecer, hecho este probablemente ligado a su mala fama de incumplidor, jeta y hasta mangante). La tercera y última, mucho más dolorosa, descubrir que toda aquella aparente obsesión de Iker y los suyos por mostrarse

El día que anunciaron por primera vez lo de la exposición, pensé "Ostras, pues molaría ir si la traen a la Ciudad Condal". Y la trajeron.

El caso es que mi querida pareja y yo acudimos un sábado al medio día pensando que estaría medio vacío, pero no. Por lo visto la cosa anda funcionando cojonudamente bien, algo que me alegra mucho (al llegar me encontré con el famoso actor de cine casero Eddie Rosall. Dios nos cría y nosotros nos rejuntamos). ¿Y en qué consistía la expo de las narices?, pues en la compilación de todos los objetos creados de forma expresa para ilustrar tridimensionalmente los casos y las cosas de las que habla Iker en su show (no recuerdo ahora el nombre del artista facturador). Ese fue uno de los primeros shocks que tuve al adentrarme en la efeméride: hacerme a la idea de que no estaba viendo nada de verdadero valor histórico o monetario, ni figuras arcanas encontradas en grutas, ni restos de naves marcianas, ni ectoplasmas metidos en potes de formol, ni extrañas criaturas disecadas. Todo lo que tenía ante mis peludos morros era de mentirijiilla, reproducciones a veces mejores, a

Afortunadamente, a medida que te adentrabas en las entrañas del Coliseum, la cosa iba ganando puntos. Lo primero que me hizo cosquillas en la psique fue el pasillo dedicado a supuestos extraterrestres reales avistados por creyentes, casi todos ellos luciendo un aspecto hilarantemente propio de añeja B-movie de ciencia ficción. Pero lo siguiente, dedicado a criaturas monstruosas, unas mitológicas, otras prehistóricas y las de más allá elucubrando con la posible evolución milenaria de nuestros actuales animalillos, me caló bastante. Eso sí, nada comparado a cuando nos metimos en terrenos estrictamente cinematográficos, cosa esta cuyo punto de partida se produjo con el visionado de Annabelle, la famosa muñeca de "Expediente Warren". Es decir, la cutre de trapo, que no es tan aterradora como la de la peli. Ahí es cuando le dije a mi acompañante que me hiciera la primera foto de la velada (cosa esta que el resto de visitadores hacían sin descanso). Me llamó la atención que la peña dejaba notitas junto a la muñeca pidiéndole permiso para fotografiarse con ella, esperando no despertar su ira, acto este gracioso pero absurdo si tenemos en cuenta que aquella era una reproducción, una copia, no era la Annabelle real... aunque sí el más popular de los muñecos infernales presentes. ¡El poder del cine, amigos!.


Y eso fue todo. La verdad es que, aunque de entrada la cosa no pintaba demasiado bien, terminé gozando mucho de la exposición. Es interesante, curiosa, divertida, delirante y francamente disfrutable. Desde aquí se la recomiendo si les tira el rollo paranormal, si les gusta "Cuarto Milenio" y si, en definitiva, son gente inquieta con ganas de pasar un buen ratico.
Fotos de Marichochel.