martes, 24 de marzo de 2009

A.P.E.X.

Cuando la vi reposando en los estantes del "Paraíso Perdido" la pillé pensando que tal vez estaba ante otro "R.O.T.O.R.". Una vez vista, puedo decir que mis apreciaciones fueron erróneas. "A.p.e.x." no es tan mala... ni tan divertida... es comedidamente potable... para mi mayor decepción.
El gobierno trabaja en unos experimentos para viajar en el tiempo. A su servicio tienen unos robots cuya función es eliminar cualquier posible suceso que provoque una paradoja. Un día uno de estos la lía, el científico de turno viaja en el tiempo, lo destruye pero... ¡ay!, al regresar, se encuentra un panorama bastante distinto, los robots dominan el planeta y los humanos luchan por sobrevivir. Ante tal lio, el tipo se pondrá manos al asunto para que todo vuelva a la normalidad.
Al contrario de lo que la portada hacía creer, "A.p.e.x." no es un pseudo-"Robocop", sino un pseudo-"Terminator", aunque los niveles de plagio están muy por debajo de lo que sería normal en alguien como Vincent Dawn. Lo que sorprende mucho es su diseño de producción, que tampoco es que sea ultra-modesto... vamos, que los robots están bastante chulos (y son unos pocos), los decorados, tanto futuristas como post-nucleares chanan, y encima utilizan gráficos 3D que en esa época (el 94) eran de lo más "cool". No se yo que tipo de "serie B" es "A.p.e.x."... pero desde luego, no es de la más baja estofa precisamente... medios, lo que se dice medios... ¡hay!.
Su realizador, Phillip J. Roth, posee una extensísima carrera dentro de este tipo de cine, sin ir más lejos, un par de años antes se puso a los mandos de otro "lucimiento videoclubero para robot macarra", en este caso titulado "Prototype".
Lo dicho... en terreno de nadie... demasiado bien para mal, demasiado mal para bien.