lunes, 23 de marzo de 2009

PHANTASMADAS

Tal y como ya anuncié en su momento, ahí va un repaso completo -pero dinámico- a la saga "Phantasma", compuesta por cinco títulos (y cuidao que, cómo no, se están mirando lo del remake), todos ellos con Don Coscarelli a la batuta y con el mismo reparto... bueno, salvo un pequeño desliz en la segunda parte que luego comentaré. Vamos, que canta a la legua que estas pelis están hechas entre amigos.
Todas ellas giran en torno al Hombre Alto, criatura llegada de otra dimensión con un único fin: esclavizar a nuestros muertos, y al trio de héroes (uno de ellos en forma espectral) que le persiguen e intentan acabar con sus diabluras.
Verlas todas seguidas resulta bastante curioso. Por un lado por el lógico envejecimiento de los actores, por otro los desvaríos que Coscarelli se saca de la manga con tal de seguir la narración (porque todas van pegadas cola con cola) y así mismo las alegres mutaciones que sufren algunos aspectos icónicos del film madre, destacando las famosas esferas voladoras, que son a "Phantasma" lo que la máscara de hockey a "Viernes 13" o la sierra mecánica a "La matanza de Texas".
En general son films bastante entrañables... majos... ninguno es una maravilla, pero cada uno de ellos tiene una serie de ingredientes que los hacen agradables de ver y razonablemente entretenidos. Sin embargo, individualmente tienen rasgos muy característicos, y aquí el menda se va a tomar la molestia de comentarlos.
PHANTASMA: Todos sabemos el hit que supuso esta peli en su época. La clave de tal éxito yo la atribuyo a que resultaba genuinamente aterradora. Vamos, que daba miedo. ¿Cómo?, esa es la gracia de todo, por lo mal hecha que está. Si la veis con atención, y más si la comparais con las subsiguientes secuelas, "Phantasma 1" es tremendamente acartonada, fria y sintética, de look plano, los actores se mueven casi como robots (a lo que ayuda su look super-hortera, muy de la época) y los diálogos son chorras a muerte, se nota que a Coscarelli le interesaba solo la parte visual. Esa sensación, parece que no, pero termina por volverse inquietante y extraña, lo que sumado a lo rara y confusa que es la trama, gracias a sus continuos delirios, hacen que uno se sienta realmente intranquilo viéndola. Al menos en los primeros visionados. Además, es tope seria.
PHANTASMA 2 (paso de comentar nada sobre la otra "Phantasma 2"): Es completamente evidente que Coscarelli vio "Evil Dead 2" antes de ponerse con su segunda entrega. Al fin y al cabo ambos casos son muy parecidos, largometraje de horror de gran éxito beneficiado por sus propias carencias, tiene secuela tardía en la que se produce un notable cambio estilístico y de tono. Igual que en "Evil Dead 2" (coño, si hasta hay una alusión directa a Sam Raimi!), Coscarelli se deja llevar por el desmadre. La sobriedad de la primera parte desaparece, y entramos en el terreno del látex a tutiplen, el gore, la acción, las macarradas, el humor y en general un rollo mucho más standard, sin el delirio surreal de la primera, aquí repartido en escenas sueltas, pero no en su conjunto. Llama la atención que el chaval prota de la primera es sustituido por el guaperas de James Le Gros, morritos de oro que acabaría inmerso en algunos films prestigiosos. El calvito, Reggie Bannister, comienza a ganar protagonismo.
PHANTASMA 3: Esta es la única que yo vi en el cine. El actor que encarnara al chaval de "Phantasma 1" retoma la saga (y, más crecido, queda bien lejos del atractivo a lo repollo de Le Gros), pero el verdadero star de esta nueva entrega es Bannister, convertido en todo un héroe y verdadero impulsor del elemento humorístico, que esta vez es mayor que nunca. Se unen al cotarro personajes nuevos, como un irritante chaval que vendría a ser la versión hardcore del de "Sólo en casa". Y mientras, el Hombre Alto, Angus Scrimm, cada día está más y más abuelo. Por su lado, Coscarelli continúa retorciendo los elementos icónicos (los enanos, las puertas interdimensionales y las esferas, a las que solo les falta cantar y bailar).
PHANTASMA 4: Lo primero que uno nota viendo "Phantasma 4" es que Coscarelli cuenta con menos presupuesto que en las dos anteriores. Ello le obliga a contenerse y, por ende, el resultado se asemeja más al film original... sin querer decir ni por un momento que sea el mismo. Bannister tiene alguna secuencia de lucimiento a lo Bruce Campbell, pero poca cosa. El resto es un desvarío total, muy extraño. Llama la atención la cantidad de material descartado del primer film que es utilizado aquí. Angus Scrimm tiene algo más de protagonismo (vemos el pasado del Hombre Alto como un ser bondadoso) y el desenlace es de lo más imprevisto y raro. En realidad es la más floja de todas.
Y phin.