martes, 28 de junio de 2016

ASH VS. EVIL DEAD

Hasta hace bien poco me definía como enemigo jurado de las series de televisión modernas. Encontraba mazo de irritante esa tendencia a considerarlas como lo más mejor. Producto cajatontero nuevo que se lanzaba, producto que era la repolla en vinagre. Tampoco me sentaba nada bien que la peña me diera la paliza con “Mira esta serie, mira esta otra, de verdad tio, que está de puta madre, dale una oportunidad” bla, bla. La única vez que lo hice, dar una oportunidad, fue con la -entonces- nueva “Galáctica”, y me pareció un rollazo, así que no repetí. En fin, que sí, que algo de esnobismo había, pero también es cierto que, honestamente, la idea de ver una serie me agotaba. Nomás plantearme que aquello iba a durar tropecientos capítulos y todo se iba a liar gratuitamente, me echaba mucho para atrás. Sin ir más lejos, eso me pasó con “The Walking Dead”. Me vi el primero y dije “Ta bien, una peli de zombies común y corriente”. Pero claro, una cosa es una historia de zombies de 90 minutos, y otra muy distinta zamparse ochocientos capítulos que, lógicamente, iban a centrarse en los personajes humanos, es decir, lo que menos me suele interesar en cualquier epopeya de muertos vivientes. No, gracias.
Después de sufrir y esquivar los embates de los devotos de “Juego de tronos” y tantas otras, por fin llegó algo que llamó mi atención, “Agentes de Shield”. En ese momento sentía mucha simpatía por “Marvel Studios” y me dije “Si una serie merece que le dé una oportunidad, es esta”. Vi los dos primeros, pero no me atrapó, así que lo dejé. Sin embargo, no recuerdo cómo, accidentalmente consumí un capítulo justo cuando se descubre que "Hydra" anda infiltrada en "Shield". Ese giro en la trama, y el hecho de que muchos personajes buenos de pronto se volvieran malos, logró despertar mi curiosidad. Vi el resto de la primera temporada y reconozco que me moló. No obstante, no puedo decir lo mismo de la segunda, que con tan solo dos tandas logró alienarme del todo.  Y volví a olvidarme del tema.
Hasta que, nuevamente, “Marvel Studios” vino en mi rescate. Estoy hablando de “Daredevil”. Aratz me la recomendó. Vi el primero y me gustó, e incluso sorprendió, por su tono oscuro y su violencia brutal. Así que me zampé entera la primera temporada dejándome buen sabor de boca. Para la segunda no dudé. Y aunque me parece inferior (por mucho que lo intenten, el tono místico no casa nada bien con su ambientación súper-urbana), me aportó un caramelo delicioso, el nuevo “Punisher”, que es cojonudo (increíble la secuencia de la pelea en la cárcel). Que ya hayan asegurado una serie dedicada exclusivamente a las correrías de “Frank Castle” es, desde luego, motivo de felicidad para el que suscribe (y la pienso ver, de eso no os quepa duda).
Entre las dos temporadas de “Daredevil” apareció “Ash vs. Evil Dead”.
Naturalmente aquí entramos en terreno peliagudo. Los habituales de este blog sabéis de mi amor por el clásico de Sam Raimi, la original. Todo lo demás, bueno, lo puedo mirar con simpatía, me puede gustar, etc… pero nada llega al nivel de la primera y, en el fondo, me mosquea un poco cómo la han desvirtuado con lo que vino después. Y claro, de entrada, una serie de televisión basada en “Posesión Infernal” daba mucho mucho miedito. Esto me lo dicen de chaval, cuando acababa de verla y alucinar con ella y, en fin, me da un ataque de risa que me dura hasta hoy. Pero los tiempos han cambiado y pensé que, tal vez, no estaría tan mal. Así que me agencié el primer capítulo. Lo vi aceptando desde buen principio su obvia condición de semi-comedia (ya sabéis lo que opino al respecto), de verdadera continuación de “El ejército de las tinieblas” antes que las dos precedentes y, en fin, pasé un buen rato en el trayecto. Así que no dije “nain” al segundo capítulo, solo que esta vez mi reacción fue menos positiva. Me resultó previsible y aburrido. Esquemáticamente parecido al primero, y pensé “Buf, si esto va a ser toda la serie, que cada nueva entrega sea la llegada de "Ash" a un escenario concreto, muerte truculenta de un poseído, y vuelta a la carretera, vamos mal”. Así que, honestamente, decidí no continuar.
Con el tiempo y una caña, me llegaron imágenes de "Ash vs. Evil Dead" en las que salía de nuevo la cabaña del bosque, lo que despertó un poco al fan que hay en mi ya que, después de todo, es la esencia de la franquicia y nunca me convenció mucho que sacaran a "Ash" de ella. Si volvían a tan emblemático lugar, tal vez valdría la pena darle otra oportunidad. Pero no había prisa.
De pronto, un día mi hermano me habla de la serie basada en la peli homónima de Wes Craven, “Scream”. Digo, “Hombre, no me gusta mucho la franquicia, pero… no cuesta nada intentarlo”. Así que me manda dos o tres capítulos. Me los veo. Sin más. No me entusiasma, no me dan asco (salvo por la cita a "Pulp Fiction"). Son visibles, sin complicaciones. Pero gracias a ellos descubro una ventaja en esto de las series: su duración. Tras tantos años consumiendo cine, ya no solo me resulta difícil disfrutar de una película como lo hacía antes, también los 90 o 120 minutos que duran se me hacen muy cuesta arriba. Los 40 minutitos de “Scream” me sentaron muy bien. Necesitaba más….
Y es ahí cuando pensé, “¿Y si retomo la serie de “Evil Dead”?, solo duraba media hora por capítulo y si me estoy comiendo la de “Scream”, más debería comerme la del clásico”. Así que recurro a mi hermano de nuevo para que se descargue material a partir del episodio tres. Y lo hace. Y me los manda. Y la veo. Y resulta que el tres es mejor que el dos. Y cuatro que el tres. Poco a poco deja de resultar previsible. Además, aumenta el elemento terror y se mantiene el truculento, mezclando CGI con efectos "old school". Y encima, se sacan un monstruo de la manga requetechulo (“Eligos”). Oye, pues si hasta me está gustando y todo.
En este justo instante puedo decir que ya he visto entera la primera temporada y que, a pesar de las apariencias, la cosa se ha resuelto muy positivamente. Vamos, que sí, que me ha gustado "Ash vs. Evil Dead". Y es que, cojones, eso de que los últimos tres capítulos se desarrollen en la cabaña, y además de rebajar un pelo el tono cómico y aumentar el bizarro, vaya tirando de pequeños guiños a las pelis precedentes, con alusiones directas de toda clase (desde ideas que son retomadas a imágenes de los dos primeros "Evil Dead" perfectamente insertadas), pues ¿qué quieren que les diga?, inevitablemente apela al gilipollas romántico y nostálgico que hay en mí. Y me lo pasé teta.
¿Lo que precede a ese material?, pues también está bien. Unos capítulos son mejores que otros, algunos son mero relleno que aportan bien poco, hay ideas y efectos de CGI discutibles (¡¡ese terrible esqueleto surgido de las llamas!!) y el personaje al que da vida Lucy Lawless que, bueno, sí, está bien, pero apesta un poco (sobre todo a nepotismo, que para algo es Doña Tapert). Pero también hay secuencias muy potentes, como la masacre en el restaurante y, ¡qué carajo!, unas pocas dosis de incorrección política, que tampoco vienen mal. Se cargan algunos niños y el personaje de Bruce Campbell es realmente un cretino insufrible. Pero es quien es, y lo perdonas (¡sobre todo cuando en un diálogo echa pestes de "El Padrino" y alaba "Death Wish"!).
Otro detalle inesperadamente potente es la selección musical, realmente lograda, muy adecuada y coherente con el tono de la serie. Destaca la aparición del grupo pre-punk "Death", por el tema, por donde lo colocan y porque, bueno, molan mucho.
Lo dicho, que la serie está guapa. Los fans de la franquicia de "Evil Dead" (incluyo aquí las tres pelis, los tebeos, el merchandising, etc), con todos sus altibajos y cambios de tono, babearán desde el primer capítulo. Los otros, los que son un poco más puñeteros y consideran que como la primera, ninguna, tendrán que intentar dejar esas manías en la puerta antes de darle al "play" porque, si lo hacen, encontrarán no pocos momentos de gozo espiritual.
La pregunta del millón es, ¿ahora que ya han jugado la carta de la cabaña en el bosque?, ¿cuál será el gancho de la segunda temporada?. Mmmmmh, no sé. Supongo que, simplemente, habrá que verla. Y sí, pienso hacerlo.

5 comentarios:

Aratz dijo...

Me has convencido, me bajare del 3 en adelante, que el.segundo tambien me dejo frio.

DanielB dijo...

Yo me quedé como tú Olid en el tres, pero como me gustaron tengo que retomarla este verano !!!, a mi las series molonas me chiflan pero mi problema es que si no me pongo a verlas de tirón, esto es en dias consecutivos, si hago parones luego me da pereza y me cuesta seguirlas aunque me gusten !!.... tengo pendiente las dos ultimas de Juego de tronos la segunda de Daredevil o la ultima de Walking Dead, o la de Jessica Jones como prioridad para ver, de lo que ví de Evil Dead la serie me gustó mucho la mezcla de FX al estilo antiguo (o esa el bueno..) y CGI (algunos bieno otros reguleros) lo atolondrado del ayudante chicano, la negra policia que sale y por supuesto Ash que la verdad está mejor de lo que esperaba.

Naxo Fiol dijo...

Se agradece el mensaje, compañero, pero esta entrada no es de Olid, sino mía!. Entre otros motivos, porque a Víctor no le gustan nada las series!.
Saludos.

DanielB dijo...

jajajajajaja Me he puesto a leer y como ponías que no te va demasiado lo de las series y como resulta que a Victor menos todavía pero si mal no recuerdo tiene cierto cariño a la saga fílmica o al menos a sus dos primeras entregas, he pensado que eras él... sorry por no leer la letra pequeña, ya me extrañaba a mi...

Victor Olid dijo...

Vi los dos primeros capítulos de esta y tuve bastante...