lunes, 15 de septiembre de 2008

THE NEW BOMB TURKS

El primer lp de los "New Bomb Turks" me pilló en pleno subidón punk, rastreando las tiendas de discos y leyendo a fondo las páginas de la inefable "Ruta 66". La mítica y genial compañía "Crypt Records" estaba en pleno auge productivo, sacando material de grandes bandas punk-garajeras, y los "New Bomb Turks" eran como su grupo estrella. Confieso que lo que de buenas a primeras me atrajo de ellos fue su aspecto, tan atípico para un combo de esas características, con un bajista con pinta casi "nerd" y un cantante con un lejano aire a Bruce Campbell, aunque solo fuese por su destacada barbilla. Fue en el desaparecido "Virgin Megastore" cuando me hice con "Destroy-Oh!-Boy", el mentado debút, cuya portada resultaba no menos electrizante. Me enganchó. Si en algo han destacado los "NBT" es en su capacidad de sonar originales y distintos, aún haciendo lo mismo que muchos otros. No sé cual será su fórmula secreta, pero les funcionaba de perlas. Se acercaban al hardcore, pero se mantenían rígidos en el punk más garajero. La voz del frontman estaba entre lo chillón y lo casi lírico (además, se declaraba fan de Morrissey!!!). Podían fabricar un tremendo muro sónico, capaz de dejarte sordo, pero sin recurrir a desvaríos guitarreros, todo sonaba en su lugar. Lo dicho, diferentes pero iguales. Fascinantes. Además, su nombre estaba basado en un personaje de una película sobre la adolescencia en los años 60, "The Hollywood Knights", encarnado por Robert Wuhl. ¿Curioso no?.
Poco a poco los "Turks" fueron escalando puestos en la escena del punk garaje. Su segundo disco, aún para "Crypt", "Information Highway Revisited" seguía fiel a sus patrones, y además de buena música, también demostraron ser capaces de currarse letras cojonudas y muy inteligentes. Con motivo de su lanzamiento pasaron por España, donde el garaje siempre ha tenido un público muy fiel. Aquí en Barcelona tocaron en el mítico, y ya desaparecido, "Garatge Club". Se llevaron a los "Teengenerate" como teloneros. Decidí ir. Lo que más me chocó al llegar fue verlos a ellos, y al otro grupo, sentados en el suelo, apoyando la espalda en la persiana del local, a esperas de que abriera. Eso es puro anti-star system. La verdad es que el show no fue gran cosa, el sonido era terrible y ahí nos habíamos reunido 30 o 40 personas únicamente. Pero bueno, es que a mi no me gusta ir a conciertos.
Y entonces apareció "Epitaph" en pleno boom punkero de los 90, y fichó a nuestros chicos. Su primer disco para la compañía fue el tercero de su carrera, "Scared Straight". Sonaba distinto, más limpio y ordenado, pero todavía muy "Turks". Aunque eso no les privó de ser duramente criticados por su platea más garajera. Intentaron recuperarlos con "At rope´s end", que volvía a sonar sucio y estridente, y tenía algunos temas cojonudos. Esto los trajo de nuevo a la Ciudad Condal, y creí que estaría bien volver a verlos, casi los consideraba viejos amigos. El local era "Mephisto" (que acostumbraba a programar grupos de heavy metal) y, ¡que diferencia!, lo que hace pasar de un sello pequeño (Crypt) a uno con mucho más poder mediático (Epitaph). La sala estaba casi llena, y abundaba la audiencia más jovenzuela. El sarao fue bastante divertido, el cantante se metía mucho con el público, bajaba del escenario, se subía a la barra del bar. La monda. Yo saqué algunas fotos, pues tenía pensado escribir algo para alguno de mis fanzines. Primero hice una reseña en el "Suburbio", y luego reaproveché material en el número dos de la versión en papel de "Aquí Vale Todo", que incluía una entrevista con la banda realizada por un colaborador ¿asturiano?, que aprovechó la visita del combo a su ciudad.
Con su siguiente disco, "Nightmare Scenario", los Turcos seguían insistiendo en recuperar su viejo sonido, que ahora era todavía más guarro. A ello había que añadir un inesperado cambio en la casi inamovible formación original. Sería su último lanzamiento dentro del sello "Epitaph".
A ese siguieron un par de recomendables recopilatorio de rarezas y antiguas grabaciones (use una de ellas para los créditos finales de mi corto "El hijo del jefe del pabellón") y, sí, su último larga duración, el apañado "The night before the day the earth stood still" (que gran título), editado por un sello más modesto, "Gearhead". Seguidamente, anunciaron su cese, con la intención de recuperar sus carreras universitarias y labrarse un mejor futuro. ¿Por qué no?, cada uno es libre de hacer lo que le plazca con su vida, mientras no salpique (eso si, puntualmente siguen tocando en directo, y sin salir de su país).
Es posible que el mejor cd de esta gente sea, inevitablemente, el primero. Es el que suena más compacto, más crudo, más auténtico y casi todas, o todas, sus canciones son buenísimas. Algo que no podemos decir del resto de su discografía. Aún así, no se muy bien por qué, conservo un vínculo muy afectivo con los "New Bomb Turks", será porque me gusta lo que hacen (o hacían), será porque les seguí de principio a final, será porque los vi dos veces en directo... no tengo ni idea, pero sí es verdad que de vez en cuando me acuerdo de ellos y repaso sus lp´s. Y aún ahora, consiguen chutarme descargas de adrenalina como pocas bandas lo hacen.