
La trama es una chorrada de órdago y la peli un tanto aburrida, pero tiene algo que atrapa y, a pesar de todo, la ves con interés y agrado.
Como comedia, está claro que no funciona, apenas un par de gags resultones, y un ritmo lento que resulta tedioso, pero, por otro lado, esta peli está filmada en algo que se asemeja mucho a los encantadores 16 mm. (no pongo la mano en el fuego, pero juraría que es super 16, un formato que no se estila demasiado, pero es la mar de chulo) y tenemos también una vena artística muy gratificante por parte de la directora Susan Emshwiller, filmando planos detalle que, en ocasiones no vienen a cuento, con colores muy chillones y femeninos, obteniendo así resultados extraños y curiosos.
Estética cincuentera, a caballo entre los primeros John Waters y Peter Jackson (de ambos veo influencias por aquí, en sus primeras etapas, eso si…) en una película en la que vete tu a saber por qué, todos los actores son especialmente feos, desde la parejita protagonista, hasta las violentas mamás. Quizás algo intencionado.
Su directora realmente se gana la vida como decoradora y en los departamentos de arte de algunas películas mainstream.
Sin ser una maravilla resulta original y sugestiva. La recomiendo a los mas curtidos.
"Manga Films" a veces acierta editando cosas de estas.
Sin ser una maravilla resulta original y sugestiva. La recomiendo a los mas curtidos.
"Manga Films" a veces acierta editando cosas de estas.