
Remake de una película de igual titulo protagonizada por Charles Bronson. En esta nueva versión es Jason Statham el que pone la cara y cuerpo al mecánico titular. Y digo que pone su cuerpo porque película que protagoniza el inglés, película en la que aparece sin camiseta, en este caso, antes de llegar al minuto cinco ya vemos su pecho de lobo.
Arthur Bishop (Jason Statham) es un asesino a sueldo que trabaja para una organización ¿gubernamental?. Cuando le notifican que el siguiente objetivo es su amigo y mentor Harry McKenna (Donald Sutherland) aunque a regañadientes, ante las pruebas de la traición a la compañía de su amigo acepta el trabajo y lo ejecuta con profesionalidad. Es entonces cuando Arthur se hace cargo del descarriado hijo de Harry, Steve (Ben Foster) al que le irá enseñando el oficio igual que Harry hizo con él. Juntos acabarán con distintos objetivos, pero cuando Steve descubra la verdad sobre el asesinato de su padre, la desconfianza y las traiciones se pondrán encima de la mesa.
La dirección corre a cargo de Simon West, cuyo trabajo más destacable es "Con Air". Aunque es de acción, el film cuenta con sus momentos lentos y pausados, no llega a dar la sensación modorra, pero teniendo solo 90 minutos de duración, sí que parece que el ritmo tendría que ser más frenético. De las actuaciones poco se puede decir, Jason Statham como siempre. Tiene tres caras distintas, la normal, la enfadada y la picaruela (cuando mira a las mujeres) y ya. Ben Foster, en cambio, ya demostró que el solo puede levantar una función en "Pandorum". Donald Sutherland aparece como unos diez minutos en pantalla, pero lo clava, y es que se notan las tablas. Y luego tenemos al malo de la función, que no es otro que el de "Ghost", Tony Goldwyn, cuyo papel es tan simple como el de hacer de un ejecutivo importante del gobierno o lo que sea la compañía para la que trabajan.
La película es un pelín sosainas, para que nos vamos a engañar, y el giro de guion del final se ve venir a lo lejos por lo que no pilla por sorpresa a nadie. Aun así no tengo la sensación de haber desperdiciado 90 minutos de mi vida, será que al menos me entretuvo, lo cual es lo mínimo que le pido a una película. Cumple, por los pelos... pero cumple.