viernes, 4 de marzo de 2011

PRINCE OF PERSIA: LAS ARENAS DEL TIEMPO

Superproducción de la Disney basada en el popular videojuego, concretamente en la trilogía de "Las Arenas del tiempo" que apareció hace unos años para consolas. Las adaptaciones de videojuegos a cine suelen ser todas una verdadera porquería, pocas hay que se salven, la más destacada es "Silent Hill" y puede que esta que nos ocupa también se salve de la quema, un poquito.
Dastan es un joven pilluelo al estilo de "Aladdin", de hecho le veremos en una par de situaciones sacadas directamente de la película con el genio de la lámpara maravillosa. Vive en las calles de la capital de Persia. Un día el Rey, paseando a caballo, ve como el joven Dastan sale en defensa de un amigo al que unos guardias quieren apalizar. Tras dejarlos en ridículo con sus cabriolas y saltos de Park-out, Dastan es capturado y apuntito están de cortarle una mano. Eso sí que eran leyes, caguenchos. El Rey, considerando el potencial de Dastan, le perdona y acoge como a un hijo más, en concreto será su tercer retoño, ya que tiene otros dos. La historia salta 20 años, Dastan es el joven príncipe amigo de los pobres y sus dos hermanos son, uno el próximo Rey de Persia, y el otro un príncipe belicoso pero de buen fondo (en el fondo) Deciden atacar una ciudad sagrada. Dastan consigue que el derramamiento de sangre sea el menor posible, pero no sabe que acabará desatando una lucha familiar al apoderarse de la daga que guarda las arenas del tiempo, unas que permiten volver un minuto al pasado. A Dastan lo acusan de matar al Rey de Persia, así que debe de huir, pero por el camino se lleva a la princesa encargada de custodiar la daga del tiempo, no solo porque ella sabe como escapar de la ciudad sino porque está de toma pan y moja.
Aventuras, peleas, tormentas de arena, coreografías a lo yamakasi, la película lo tiene casi todo para ser entretenida, pero, aunque empieza bien y dispone de un final mas que aceptable, la parte central, el nudo, se dis/persa bastante. Y es que pasan demasiadas cosas, que si ir al funeral de Rey, encontrarse con una villa de "ladrones", volver a la ciudad sagrada, luego a otro lugar donde hay un templo oculto, luego otra vez a la ciudad sagrada... vamos que si estos tíos pasan la "travel" cada vez que dan de beber al camello (que no recuerdo que aparezca ni uno en toda la película y estamos en el desierto) pues ya tenían puntos para pillarse una sandwichera o un exprimidor. A lo que vamos, que demasiados viajes de aquí para allá.
Dirige Mike Newell, con Jake Gyllehaal ("Donnie Darko", "Zodiac") en el papel de Dastan y que no lo hace nada mal. También aparece Ben Kingley como el hermano de Rey, o Alfred Molina como el jefe de los "ladrones" amante de las avestruces. En el papel de la princesa tenemos a Gemma Arterton ("Rocknrolla") que, aunque talento interpretativo no le falta, lo principal es ser guapísima y parecer una princesa de oriente, y da el pego.
Ya he dicho que es una producción Disney ¿no? Bueno pues sabéis a que ateneros, hay batallas, pero poquiiiiiisima sangre, tampoco veremos amputaciones o primeros planos de muertos, y es que la calificación por edades tenía que ser baja, sino no la hubieran hecho porque no les habría dado beneficios. Es tan claro que la película es blanca blanca, que los "ladrones" de los que hablo en varias ocasiones, ni son ladrones, ni asesinos, ni nada, son gente que solo quiere vivir apartada del "gobierno" para no tener que pagar impuestos. Sí, como lo están leyendo, para no pagar impuestos. Ahora con apellidarse Alonso o Sanz, y empadronarse en Suiza o Liechtenstein ya te libras de pagar muchos impuestos, no todos pero..... Que se me va la olla, la peli, bien, simpática. Aunque para ser una superproducción, los escenarios de cartón piedra y el serrín del suelo cantan demasiado.