lunes, 23 de diciembre de 2013

REBOBINE

Si he de recomendar un  documental, muy por encima de cualquier otro a los lectores de AVT, ese sin duda es este “Rewind This!”, es obvio ¿no? No solo porque es un gran documental, sino por la temática  del mismo: La “Golden Era” del video-club.  Y es que es toda una generación de personas de entre los 30 y los 40 años (los de ventipocos que no me vayan de snobs con las cintas de vídeo porque no han vivido esa época) la que nos hemos criado al amparo de esos locales particulares donde podías alquilar novedades a 200 pesetas y roñas a 100, llamados video-clubs. Y a esa generación en particular y no a otras, va dedicado este maravilloso documental.
La cosa, obviamente, me toca de cerca, porque fui coleccionista de VHS hasta que llego el DVD y me pase al DVD porque la nostalgia funciona conmigo hasta cierto punto y como formato domestico para ver películas, el DVD me parece mejor, y para mí, el definitivo. Y teniendo las películas en DVD con sus extras o en su defecto, un buen “rip” de según que película, me vale, pero, es un documental que ha dejado una buena mella en mí, porque, aunque no sean VHS lo que me tira en la actualidad, el coleccionismo de cine en particular, es algo con lo que me siento totalmente identificado. Son cintas de VHS, pero si fueran revistas, muñequitos o pósters, las gozaría igual.
La época de la que se habla y la cosa de alquilar cintas, la viví intensamente, incluso en la era del DVD. Al igual que muchos de los entrevistados en este docu, yo también atravesé cientos de rastrillos en busca de esa cinta rara, y como director de cine, también me identifico con esos directores entrevistados que aseguran que su escuela de cine fue el video-club, que su amor por el cine viene de ahí y no de las grandes salas.
Y es que eso analiza este documental. El fenómeno de  las cintas de vídeo, el impacto de este mercado en los ochenta, el como muchos se hicieron millonarios rodando una mala película directamente en vídeo y explotándola en ese formato. Entre mil cosas más de total interés para el espectador que decide ver un documental como este.
Para ello, el director, hijo de la era del video-club, Josh Jonhson, que debuta en estos menesteres, se marca una absoluta obra maestra de la documentación, entrevistando a expertos en la materia, directores como Lloyd Kaufman, Atom Egoyan, Frank Henenlotter, Charles Band, J.R. Bookwalter, David “The Rock” Nelson –que se marca un “speech” por los que es famoso (entre quienes le conocemos)- etc, etc,  así como entrevista a los mayores coleccionistas de VHS de los USA,  y se analiza, ligeramente, el fenómeno de otros países.
Para correrse son momentos como el de la cámara (una de vhs, no una de HD) siguiendo por un rastrillo de Texas a un coleccionista, que rebusca y dice que siempre se tiene que encontrar, en todos los saldos a los que va, una edición de “Titánic” muy popular de la época, o coleccionistas mostrándonos lo más raro de sus colecciones. Curiosidades como que “Una historia de violencia” de Cronenberg fue la última película que se editó en VHS y data de 2006, o las ediciones en pleno siglo XXI de películas  como “La casa del Diablo”, salen a relucir en el docu.
Absolutamente orgásmico.
Por otro lado, me sorprende gratamente comprobar, que el fenómeno del video-club fue muy similar en todas partes. Este  documental es americano, pero sería muy parecido si lo hubieran hecho aquí, de hecho, todo el mundo alquilaba en aquellos tiempos, llegaba cualquier tipo de mierda a las estanterías y a día de hoy hay un montón de coleccionismo al respecto. Quizás el rollo coleccionista aquí sea más cafre, auténticos garrulos que acumulan por acumular y sin saber que es lo que acumulan ni el valor de lo acumulado (esto es España, señores), no como el royo yankie, sin duda más especializado. No estaría mal hacer la versión española del fenómeno del video-club.
Independientemente de la nostalgia, el rollito, que pueda irme más o menos, el documental está hilvanado con solvencia y fluidez, montado con velocidad, consiguiendo una cadencia casi perfecta, y unas imágenes de archivo deliciosas, solo superadas por las imágenes filmadas de enormes vídeo-clubs todavía en activo  en los Estados Unidos.
Además de estar todo muy en su sitio, el documental, en el que se entrevistan a mogollón de famosos, no cae en el error que sería, lo que cualquier yankie pensaría en cualquier momento a la hora de ponerse a rodar un producto de estas características: Entrevistar a Tarantino. Aunque quizás eso se de aquí, por pura inaccesibilidad ¿quien sabe?
Esto es una autentica maravilla, una joya, y un peliculón. Y es que, si no fuera un documental sobre el VHS, si fuera sobre la pesca en los ríos de las rocosas, también sería un buen documental.