viernes, 21 de agosto de 2015

PESADILLA ENTRE AMIGAS

Iba a decir que esta era la última película de “The Asylum” que, por mi parte, reseñaría en lo sucesivo, pero no lo diré, porque el elemento curiosidad siempre entra en juego al descubrir alguna de estas infames producciones.
Y es que ahora que “The Asylum” se ha hecho fuerte en el ámbito televisivo, expande sus tentáculos más allá del mercado del DVD facturando una serie de películas que, no necesariamente, tienen que ser plagios del blockbuster de turno. Ahora también se permiten el lujo de crear argumentos originales. Y como se trata de telefilmes, pues hacen telefilmes al uso. En este caso un drama que no dista demasiado de lo que es un telefilme de los de toda la vida, de los vulgarmente llamados  “De Antena 3 de después de comer”.
Por otro lado, y como ya comenté en “Mercenaries”,  que si bien Tarantino rescataba a viejas glorias para volver a ponerlas en circulación, “The Asylum” rescata ahora las que, en su momento, eran las estrellas en alza de las películas de este, así, tenemos en este “Pesadilla entre amigas” a una Daryl Hanna (que tengamos a Uma Thurman en una peli “Asylum” es solo cuestión de tiempo), que muy poquito trabajo ha de tener para aceptar propuestas de este tipo, que no solo dañan su ya de por si mermada carrera, sino que engordan las sacas de la productora de mierda más espantosa de todos los tiempos.
También esta presencia sirve para que el espectador se de cuenta de lo perniciosa que es la cirugía estética, y lo deformes que deja a las actrices que se la aplican, bellas en sus momentos de juventud y que, probablemente, lo seguirían siendo en su madurez si no se sometiesen a estas aberraciones clínicas.
Por otro lado, “The Asylum” para este telefilme, tira de una tendencia argumental que ya empieza a ser habitual en el cine USA: el uso de internet y lo mucho que dependen nuestras vidas de este, como posteriormente hizo el pretencioso hijo de Ivan Reitman, Jason, en la, sin embargo,  excelente “Hombres, mujeres y niños”
Así tenemos a un grupo de adolescentes pijas que planean sus accesos a la universidad, hasta que alguien hackea las redes de la protagonista y empieza a subir a la Internet fotos comprometidas de sus compañeras, o a crear perfiles falsos de las mismas en distintas páginas de folleteo, con lo que creen que es ella la que está arruinando sus vidas en Interntet y todos se ponen en contra de ella. Ahí entra Daryl Hanna que interpreta a la madre de la adolescente protagonista, cuando su mera presencia, y que el título provisional de la película era “Mother” –obvio- nos basta para intuir que la mala de la película, la que está hackeando a su hija, es la propia Daryl Hanna. El final es absolutamente vergonzante.
No obstante, es un producto absolutamente funcional, como los telefilmes de toda la vida, que no busca la risa involuntaria como las producciones “The Asylum” de corte fantástico –De hecho, no hay nada de humor en la película, ni voluntario ni involuntario- y cuyo interés brilla por su ausencia más allá de lo que nos pique la curiosidad, porque lo cierto es que “Pesadilla entre amigas”, o “Social Nightmare” en su versión original, es un rollazo de los más gordos que me he topado en lustros, que nos muestra una situación y se reitera en la misma una y otra vez hasta hacernos desesperar. Pero bueno, como todos esos telefilmes segundones de toda la vida.
Está doblado y disponible en la red, así que alguna de las muchas cadenas por cable de nuestro país, la ha comprado, la ha doblado y la ha emitido.
Dirige el bochorno Mark Quod, que ya hiciera otra puñetera mierda para los videoclubes, esta vez, destrozando el género de la comedia titulado “#1 Cheerleader camp”. Cágate, lorito.

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