martes, 25 de agosto de 2015

THE INTRUDER



Miren bien esta imagen. Así de sopetón, ¿a qué clase de película dirían que pertenece?, ¿una parodia extraña, grotesca y bizarra de "Rambo"?. Algo así es lo que me pasó por la cabeza cuando la vi por primera vez el año 1986 en las flamantes y electrizantes páginas de la revista francesa "Impact". Quedé fascinado por ese pseudo-Stallone flacucho, lleno de venas, su exagerada y desorbitada mueca de odio y esa metralleta tan absurdamente cafre. Pero tal atracción no se limitaba a la foto. En el texto contiguo los chicos de "Impact" contaban que se trataba de una imitación de "Rambo" hecha ese mismo año en Indonesia (donde vivían una auténtica "rambomanía") y que el héroe respondía al nombre de..... ¡¡"Rambu"!!. Con U. ¡¿En serio?!. De hecho la peli originalmente se titulaba "Revenge of Rambu", pero los productores del film de Stallone se enteraron  y amenazaron con meterles un paquete si no lo cambiaban, cosa que hicieron con el insulso "The Intruder" por la que es conocida (y que, no, no le dio problemas legales con Roger Corman).
Tal era el nivel de locura, que decidí no esperar a verla (si es que se presentaba la ocasión) y hacer mi propia versión de lo que podría ser esa estrambótica parodia. Cogí la cámara de Single-8, atavié a un amigo mío lo más parecido posible al tipo de la foto, bauticé al personaje resultante como "Juan Rambu" y tiré millas. Del corto, "Fat Mission" (1988), y la saga que (de)generó, pueden leer a fondo en mi reciente librillo "Cómo NO hacer un cortometraje".
Poco tiempo después, y hurgando en un video-club de la zona de Hospitalet (BCN), me encontré de morros en lo más oscuro de una estantería situada al nivel de los genitales con la edición española de aquel casi legendario "The Intruder", editada por Record Visión y con una versión ilustrada, y algo mejorada, de la foto que tanto me había obsesionado (por increíble que parezca hoy ese vhs puede adquirirse por... ¡¡25 napos!!). No hace falta decir que, A, la alquilé sin pensarlo y, B, verla se convirtió en la experiencia más decepcionante de mi perra vida. Ahí no había humor, sentido de la parodia o elementos grotescos y delirantes... ni siquiera la violencia era muy cruda. Simplemente se trataba de una pedazo de mierda insufrible. O, peor aún, una de las miles de imitaciones más de "Rambo" facturadas en países lejanos sin brizna de originalidad o personalidad. Todas exactas y todas aburridas del cagarse.
Resumiendo, prefería seguir conservando la foto como algo especial. Tanto es así que llegué a utilizarla para la contraportada del número 28 de mi fanzine "Suburbio" y recientemente como imagen identificativa para mi cuenta de Whatsapp. Justamente fue ahí cuando me dije: "Joder, tengo que contar la historia de esta foto en el blog y, de paso, revisar la peli a ver qué me parece ahora". Pues eso…
“Rambu” es un tio majo, un altruista que ayuda a los menos favorecidos, especialmente si son asediados por la mafia local. Eso mismo es lo que provocará que se meta en líos gordos, tanto como para que su querida novia termine violada y asesinada por los matones de turno (nada demasiado gráfico), seguida de su mejor amigo, otra tía que aparece por ahí y, en fin, que al final “Rambu” se enfada tanto que se arma hasta la tetilla y la emprende a tiros con todos. Y fin.
Lo dicho, una basura infame, cutre, tosca y soporífera. La gran "masacre final", en la que vemos a “Rambu” luciendo el look de la foto, arranca a la hora y seis minutos. Hasta ese momento nos hemos aburrido mucho y más lo haremos con lo que es, pues eso, rutina pura carente de dinamismo y sin nada reseñable.
Tal vez, foto aparte, el elemento más interesante de "The Intruder" sea su protagonista, el extraño Peter O´Brian, quien luce el mismo peinado que Stallone en sus pelis de los 80 y se esfuerza en imitar sus expresiones faciales, lográndolo en algunos casos, aunque el verdadero parecido lo tenga con Miles O´Keeffe. El tipo es absolutamente incapaz de actuar, pero pal caso, no importa mucho. Debutó en su rol de clon barato de Stallone con "The Stabilizer" (ver cartel hispano más abajo) dirigida por ese cineasta con nombre de detergente especializado en pelis de acción que era Arizal. Para la ocasión le hacían llevar unas gafas de sol a lo "Cobra" (por aquello de incrementar el mimetismo). Después de "dar vida" a "Rambu", lo vimos en un clásico del exploitation de la región, "Jungle Heat", del reincidente Ratno Timoer, en la que infra-interpretaba a un guía selvático enfrentado a caníbales. Ya en la recta final de su escueta carrera por ahí los 90, se las da de Jean-Claude Van Damme con "Double Crosser" de, otra vez, Arizal, convertido en un luchador de kickboxing obligado a subirse a rings ilegales por una buena causa (os dejo escaneo del cartelito abajo, sacado de otro “Impact”). Y desde entonces pues no se ha sabido más del muchacho, podría mirar en Google y tal pero... ¿qué cojones importa?.
En cuanto al personal implicado en "The Intruder", pues va repleto de esos nombres tan graciosos y exóticos que durante los 80 e inicios de los 90 se especializaron en refritos cutres del cine de acción yankee como Jopi Burnama (director), Deddy Armand (guionista) o los tres hermanos Punjabi (en la producción). Unos y otros volverían a colaborar en el futuro pero... una vez más, ¿qué cojones importa?.
En resumen: una gran bazofia que no vale ni para alimentar a los cerdos, pero con una maravillosa foto promocional en su haber y una mejor historia personal tras ella.