Dos fanzineros de pro, expertos en todos aquellos temas de los que suelen hablar en sus respectivas ediciones, Diego López y David Pizarro ("El buque maldito" y "Diabolik" respectivamente), deciden poner en marcha un homenaje en forma de imágenes a Víctor Israel, recientemente fallecido, de unos diez minutos de duración. Tienen los contactos y, sobre todo las ganas, por lo que, poco a poco, el pequeño homenaje termina convirtiéndose en todo un señor documental. Uno sobre la vida y obra de un secundario versátil como pocos, y rostro reconocible a nivel europeo, e incluso me atrevo a decir a nivel internacional, y que nos deja un legado de películas de todo tipo de género. La cosa se desarrolla a base de declaraciones y anécdotas que cuentan directores que le han dirigido, actores que han trabajado con él, familia y amigos.Me gusta que se le dedique un documental a tan insigne actor, uno que siempre estuvo ahí, pero, quizás no estuvo del todo aprovechado. Si las opciones a la hora de ponerse a hacer un documental eran amplias, que se haga sobre alguien tan constante y presente en nuestro cine de género me parece un acierto.
Sin demasiadas estridencias en una vida dedicada al cine, siempre se destaca la bondad, saber hacer, cara y maneras de Víctor Israel, con declaraciones de, entre otros muchísimos, Antonio Mayans, Miguel Iglesias Bonns, Bernard Seray, Frank Braña, Alfred Lucchetti, Santiago Lapeira, o, para deleite de sus fans, Germán Monzó que da señales de vida y cuenta algunas anécdotas de las más celebradas.
Una de las propuestas más interesantes y documentadas sobre un actor secundario, de las muchas donde elegir en el circuito festivalero de este año. Amen de cómo está todo hilado, el montaje, ritmo y selección de escenas. Un gran trabajo por parte de estos dos eruditos del género.