
La historia tiene su coña: Un grupo de neo-nazis bien organizados y armados quieren dominar el mundo. Para lo cual, disponen de un poderoso láser capaz de destruirlo todo a larga distancia, de cuyo correcto funcionamiento se encarga un científico secuestrado.Su otra pertenencia de valor es ¡el mismísimo Adolf Hitler congelado en una nevera y listo para volver a la vida!. Da la puta casualidad que uno de los mentados neo-nazis es clavado a nuestro amigo "Duncan Jax", quien le suplantará para infiltrarse y, con la ayuda de un comando de lo más variopinto y la espía femenina de turno, liberar al científico y acabar con la amenaza.
"El orden del águila negra" queda bien lejos de los festines espectaculares del genuino 007, lógico, pero tampoco podemos decir que se trate de una serie Z rastrera. Aquí hay medios, pocos, pero los hay... los notables decorados, la generosa cantidad de pirotecnia y algunos stunts bien llamativos delatan que, para la ocasión, había algo de dinero que gastar. A todo esto debemos añadir un ritmillo bastante efectivo, dosis de humor algo molestas pero tampoco excesivas (el gag del autobús estancado en el barro es genuinamente estúpido) y unas agradables gotas de truculencia. Otro detalle sorprendente está en que los héroes de esta peli no son totalmente efectivos, y en alguna que otra ocasión incluso la cagan del modo más tonto. Al elemento inevitablemente "bondiano" (que incluye la visita al laboratorio de cachivaches mortales o las trampas que nunca surgen efecto y de las que el espía escapa siempre), debemos añadir algo de acción cafre estilo "Rambo" y un inesperado homenaje al western. Entre lo mejor de la función tenemos el sangriento y espectacular desenlace que le aguarda al Führer y el agradecido hecho de que el mandril no se deja ver demasiado.
Tras los mandos de todo esto se encuentra Worth Keeter, del que ya hemos hablado antes. Antiguo colaborador del productor/actor Earl Owensby (con quien debutó con la horrible "Wolfman" en 1979), responsable también de un vehículo para Sybil Danning, "L.A.Bounty", y auténtico especialista en parir productos destinados al lucimiento de los irritantes "Power Rangers". A Keeter debemos las dos aventuras cinematográficas de "Duncan Jax".
El caso es que ayer noche, y contra todo pronóstico, "El orden del águila negra" me funcionó bastante bien. No me aburrí en exceso, ni me vi obligado a utilizar el "fast forward", por lo que se la recomiendo. Por si acaso se lo preguntaban, no hubieron más aventuras para "Duncan Jax", imagino que la segunda no debió de funcionar demasiado bien porque jamás se hizo una tercera.