sábado, 29 de enero de 2011

EL SOTANO PROHIBIDO

Esta peli se parió en 1989. Otra muestra más de cómo la crisis del terror de los 90 ya comenzaba a dar señales de vida a finales de la década anterior. El día que la alquilé en mi video-club lo hice cargado de ilusión y expectativas. ¡¿Una peli sobre un monstruo que habita un sótano dirigida por Kevin S. Tenney, el tio que me había alegrado la vida con "Witchboard" (y algo menos con "La noche de los demonios")?!. Babeaba solo de pensar en ello, y es que no se puede negar que la -enorme- carátula, aquí presente, era jugosa. ¿Resultado?, cuantiosa decepción.
Durante más de 20 años conservé las pocas, o nulas, ganas de revisionarla hasta que hace unos días la descubrí en los estantes de casa de un amigo, y pensé "Bueno, tal vez en esta ocasión me sienta mejor". ¿Veredicto?... a eso vamos.
Un familia recién instalada en pleno desierto, descubre que en el sótano de su casa habita un monstruo tremebundo creado por los Indios. Bueno, rectifico, lo descubre el chaval del clan, al que nadie cree. ¿Solución?, encargarse él solito de ponerle fin.
Que duda cabe que una de las cosas que más odié de "El sótano prohibido" en aquel momento fue su escenario, un árido desierto (empujado por mi entonces inexperiencia, por el tema del sótano, y por la peli anterior de Tenney -"La noche de los demonios"-, me había imaginado "El sótano prohibido" como un especie de pseudo-"Posesión Infernal". Imaginaos el chasco al ver los frondosos bosques de Tennessee sustituidos por un aburrido paraje desértico). Tampoco debió gustarme la casi total ausencia de gore, los interminables diálogos, el ritmo reposado y el atolondrado y verbenero desenlace. A esos defectos, hay que sumarles los nuevos: Un monstruo decepcionante (tiene mejor aspecto en la carátula), la desaprovechadísima posibilidad de crear atmósfera (¡¡¡¡un bicho en un húmedo sótano, por dios!!!!) y un crío repelente, capaz de armar y desarmar todo lo que le plazca, y herencia de los teenagers listillos del cine juvenil de los 80. Resumiendo, es una peli tan normal, tan insabora, tan plana y tan.... vacía, que no se puede decir que sea una infamia... es, bfff... ¿mediocre?. Dejémoslo en eso.
En el reparto destacan dos actores francamente curiosos. Por un lado Patrick Kilpatrick, que debutó nada menos que en "El vengador Tóxico" (interpretando al malvado de la cara medio pintada que atraca un fast food) y acabó en el "Minority Report" de Spielberg!!. Por otro lado, tenemos a Lou Perryman, que en "La matanza de Texas 2" (o "Masacre en Texas 2") interpretaba al currante en la emisora de radio al que Leatherface arranca la piel de su cara (aunque ello no le impida tener ganas de echar un gargajo!). También tenemos al chaval, Chris Miller, hoy por hoy todo un especialista en doblar pelis de dibujos animados, prestando su voz a cosas tan populares como "Shrek" y secuelas, "Madagascar" y secuelas o "Monstruos contra alienígenas". ¡Que curiozo!.
Sin embargo, el dato más marciano es que "El sótano prohibido" fue estrenada en el mercado Alemán como ¡¡la segunda parte de "Trans-Gen, los genes de la muerte"!!, ¿pero eso no lo hacían los italianos?. Uh!.


Un apéndice. Ahora sé por qué Wes Craven aceptó dirigir la cuarta de "Scream". El motivo se titula "My soul to take", penúltima de sus películas y un tremendo y aburrido pestiñaco que merecía el fracaso que tuvo. ¡¡Huyan!!.