La primera incursión de Sylvester Stallone en la comedia (y en el musical) no podía ser más acertada. Desconozco como funcionaría esto, pero he de decir que yo he disfrutado viéndola, como ya disfruté antaño con ese Stallone berreando y haciéndose el gracioso. El visionado ha sido una experiencia agradable, lo que ya es más que suficiente.Obviamente, la peli no ha envejecido muy bien y en la época ya era mala, pero ver a Stallone intentando hacer de John Belushi (es, sobre todo, en los primeros minutos donde gasta un humor muy similar, basado en la brutalidad física y el berrido enérgico), a día de hoy no tiene precio.
Una cantante de country (Dolly Parton, con un físico imposible), trabaja en un local donde no actúan mas que los matados del género. Ella se quiere ir de allí, pero la une un contrato que lo impide. Harta de su jefe y de lo malo que buscando talentos, le propone la extinción de su contrato si logra hacer un buen cantante country de un cualquiera. Si no, digamos que tendrá que chuparle la polla.
Salen a la calle en busca del individuo que se convertirá en cantante, y por allí pasa un taxista (Sylvester Stallone), que les viene muy bien a los dos para la apuesta. En Adelante, la Parton se las verá y deseará para convertir al taxista en cantante country.
Ochentera a más no poder en todo lo referente a estética, e incluso al argumento, muy propio de aquella época, la película alejó a Stallone de todo género que no fuera la acción hasta "Alto o mi madre dispara", y es que si en el resto de sus películas disimulaba lo mal actor que era, en esta nos deja claro que, más allá de pegar hostias, no sirve para otra cosa. Aunque, por otro lado, eso es lo que hace grande a la película, el ridículo… no ya en su híper-mega-sobreactuación, sino en cada camiseta ajustada que saca para marcar pectoral y los brazacos siempre al descubierto.
Dirigida por un director que en "AVT" nos cae muy bien, Bob Clark, responsable de los dos primeros títulos de la saga "Porky´s" o cosas como "La noche de los muertos vivientes 2", "Navidades Negras", "Un tiro por la culata" o "Unos peques geniales".
Muy recomendable, por lo desfasada que se ha quedado, y por ver cantar a Stallone.