miércoles, 28 de diciembre de 2011

El club de los poetas muertos

¿Quien no ha visto ya esta película? ¿Quien no conoce la expresión Carpe Diem por esta película o el "Oh Capitán, mi Capitán"? Poca gente, y lo peor de todo es que sera gente joven que al ver el titulo o el argumento del filme se eche para atrás. El club de los poetas muertos no es una película sobre poesía (que también) sino una oda a la libertad, el librepensamiento y a esos pasos que damos en la adolescencia que son los que nos llevaran a ser como seremos en el futuro.

La historia empieza cuando se inicia un nuevo curso en una refinado internado masculino. Allí los jóvenes se preparan concienzudamente para ser hombres de provecho el día de mañana, pero todo cambiara con la llegada del profesor Keating, interpretado por un jovencisimo Robin Williams en el que para mi es el papel de su vida. Este profesor el primer día de clase incita a sus alumnos a arrancar el prologo del libro de literatura, ya que en el no hay nada de valor para comprender la poesía. Los jóvenes empiezan a sentir que las clases de literatura no serán como en años anteriores, pero aun no saben como les cambiara la vida. Quedan sorprendidos por las formas del Sr. Keating, así que buscan en su pasado y descubren que era miembro de un club secreto llamado como el titulo del filme. El profesor les explica que su grupo quedaba en una cueva los viernes a la noche para poder escapar durante unas horas del agobiante ambiente de la escuela, y además allí compartían versos y poemas que por una u otra razón les gustaban o transmitían nuevas ideas y valores. Los alumnos del Sr. Keating deciden emular a su maestro y refundan el club. Alentados por sus nuevos conocimientos y la recién descubierta libertad individual de pensamiento, sin tener que seguir las ordenes estrictas de sus padres, dan rienda suelta a sus deseos. Simples deseos como salir con una chica, actuar en una obra de teatro o ir a contracorriente de lo que haga la masa borreguil.

La historia quedaría coja si no hubiera un "enemigo", este es la fuerte disciplina tanto del colegio como de los padres con sus hijos. Ahí es donde se esconde el verdadero drama, con un padre en exceso autoritario que escudándose en que le esta dando a su hijo, unas opciones que el nunca tuvo, lo único que consigue es encarcelarlo en una vida futura que no es deseada, llevándole a un desenlace fatal.

Anoche, así como las otras veces que he visto la película, se me pusieron los pelos de punta con la escena final. Simple, sin florituras, solo unos chicos revelándose contra la autoridad para únicamente hacerle saber a su profesor que les ha cambiado la vida. Sencillamente genial. Aquellos que no han visto el filme, ya están tardando en "vivir el momento".
Acabar esta reseña, solo se puede hacer de una forma, poniéndome en pie y diciendo "Oh Capitán, mi Capitán"