miércoles, 25 de febrero de 2009

HERMANOS POR PELOTAS

Will Ferrell es, probablemente, uno de los tipos más graciosos del mundo. Pero para todo buen degustador de comedias americanas, esto que digo no es nada nuevo. Lo que sí es nuevo, es que un secundario de postín como John C. Reilly, está resultando también serlo... es más, en esta "Hermanos por pelotas" casi, casi, logra quitarle el puesto a Ferrell. Y es que, parece ser, ahora forman tándem cómico tras la también divertida "Pasado de vueltas".
A punto estuve de ir al cine a zamparme "Hermanos por pelotas", pero esperé para verla en versión original subtitulada. Esto que digo no es un esnobismo, realmente me da igual ver una peli subtitulada o doblada, lo que pasa es que no me apetecía ni lo mas mínimo escuchar a Santiago Segura y Florentino Fernández, los dobladores. Mas que nada para no asociar y que me jodan la película. Pero al final, las ansias han sido mayores y la he visto doblada. La joden, pero solo un poquito, no lo hacen especialmente mal, ni tenemos que oír la voz de "Lucas Grijander" en ningún momento.
Un hombre y una mujer de alta sociedad a punto de jubilarse, se enamoran y deciden convertirse en pareja. Pero antes se confiesan, ambos tiene un hijo de 40 tacos que todavía viven con ellos. Así que deciden irse a vivir todos juntos, y entre esos cuarentones saltan chispas. Por equis situaciones, pronto empiezan a llevarse de perlas y se convierten en uña y carne.
Lo grande de esta película es ver a sus protagonistas comportándose como críos de 10 años, pues están en su salsa, totalmente descontrolados y especialmente graciosos. Además, esa infantilidad se va acentuando a medida que transcurre la película, ya que en un principio, Ferrell y Railly se comportan como cuarentones vagos, pero pronto adoptan esa actitud de niño que hace pensar al espectador si no se trata de retrasados mentales.
Muy buena, muy divertida y muy desquiciada. Producida por Judd Apatow, dirigida por un habitual de Ferrell y Reilly, Adam McKay, y escrita y maquinada para su propio lucimiento (aparecen en los créditos... un montón de veces) por Will Ferrell y John C. Reilly, estamos ante una de las mejores comedias del pasado año (lástima que aquí en España no acabe de cuajar esta gente... de ahí el doblaje con personajes populares nacionales) y que provoca carcajadas sonoras allá y acá.