domingo, 1 de febrero de 2009

CUENTAS PENDIENTES

A estas alturas de la historia, si vemos una película de Ving Rhames ya sabemos a lo que nos exponemos. Y si les pregunto por el papel que interpreta en esta "Cuentas Pendientes", no dudarán en decir que a un presidiario. Premio. No obstante, al contrario que en otras suyas en las que el buen corazón aflora en la bestia, aquí es malo como el mismísimo diablo.
Un muchacho del gueto tiene como protector a un despiadado "gangzta" (Bone) que no duda en disparar a primeras de cambio. Por ello es encarcelado y, al cabo de los años, sale de prisión con la idea de hacer planes con respecto al muchacho, quien prácticamente ya está retirado de las calles. Hasta que algún negro dispara a su padre y no le queda más remedio que volver al lado de Bone y meterlo en una espiral de violencia con un final sorpresa, que si no somos muy tontos, veremos venir desde el principio.
Me sabe muy mal tener que decir esto, pero estamos ante una película muy mala y aburrida. Carece de casi todos los elementos que han hecho que me vuelva fan a lo bestia de este corpulento negro bigotudo secundario habitual de mogollón de productos mainstream.
Pero hay que tener en cuenta que el tipo produce una media de 13 films por año, lo cual es una salvajada, así que es lógico que, entre tanta joya, encontremos una con un poco de moho. Aun así, aunque flojita, es bastante mejor que otras de similar catadura. Claro que estoy un poco cegado por la pasión. Siendo justos, hay que decir que "Cuentas Pendientes" es una mierda como un piano de grande.
Con el rapero Ja Rule como protagonista, dirige James Hunter, que no ha vuelto a dirigir nada mas en su vida. Se ve que Ving Rhames no quedó contento con él ya que nunca mas repitió.