
¿La peli? Una estupidez mayúscula, pero no carente de cierto encanto. En el reparto tenemos a Kane Hodder (el más famoso de los que interpretó a Jason en las pelis de VIERNES 13) y el, y solo el, parece el motivo por el que existe esta película: “tenemos a Kane Hodder, démosle dos papeles y pongámosle en los créditos” y lo cierto es que sus dos papeles, si no aparecieran en la película, daría lo mismo, son personajes de puro relleno. Un cardenal, y un tipo que dice ser el diablo y le cuenta la película a una psiquiatra, literalmente; la peli comienza con Hodder, contándole lo que va a pasar a continuación.
Y la peli es mala de cojones, pero me encanta la intención de pretender ser algo muy descabellado y bizarro: La hermana mayor de la prota, la maltrata abiertamente delante de su padre con total impunidad, un albino con los ojos blancos que en cuanto lo vemos, sabemos que es el que a engendrado a la prota, numeritos lésbicos totalmente gratuitos, destetes también gratuitos, mucha sobreactuación, y sobretodo, el pequeño demonio que habita en las entrañas de la prota generado, de manera muy triste, por C.G.I (creo que solo lo supera en cutrez, el esqueleto del COMEDOR DE HUESOS de Wynorsky), que si bien hace el mal de manera retorcida, también tiene tiempo para hacer chistosas cucamonas, que anulan todo el posible mal rollo que pudiera desprender (otra cosa es que lo desprenda).
En definitiva, una porquería, una chorrada que además tiene muy poquito gore, que alarga escenas hasta la extenuación, que es larguísima (dura casi dos horas), que la historia nos importa menos que un comino, que es exagerada, que es cutre, que es malísima… pero que no se por qué extraño motivo, me ha caído muy simpática.
Dirige Richar Friedman, ya saben un televisivo, con un par de productos videocluberos de género.
Véanla, seguro que han aguantado cosas mucho peores.