En 1988 Eric Red, por entonces prestigioso guionista ("Carretera al infierno", "Los viajeros de la noche", "Acero Azul") debutaba en la dirección de largometrajes con el thriller "Cohen & Tate", sobre un par de sicarios -los del título- cuya misión consiste en secuestrar al testigo del asesinato de un mafioso para llevarlo allá ande toque interrogarlo. Este resulta ser en realidad un crío de nueve años. Y Cohen y Tate dos profesionales muy distintos. El primero mayor, formal y con su punto de humanidad. El segundo joven, impulsivo y de tendencias psicóticas. Vamos, que están destinados a llevarse fatal, y así será durante todo el trayecto sobre ruedas (es decir, estamos ante una "road movie"), cuando el chaval, muy sagaz él, hará lo posible para aumentar la hostilidad entre ambos y, asín, terminen matándose o, cuanto menos, el mayor -con el que mantiene una ambigua relación semi-afectuosa- se cargue al joven.
Con semejantes elementos, y un protagonista del nivel de Roy Scheider dando vida al asesino veterano, la película estaba destinada a triunfar.... pues no tanto. Y lo digo lamentándome, porque podría haber sido otra vibrante muestra del género en los dorados ochenta, pero se queda a medio gas. Parece que Eric Red no sepa cómo sacarle suco a los personajes, cuyos diálogos despiertan escaso interés. Hay bastantes momentos muertos que no llevan a nada. Y la a priori excelente idea del churumbel jugando con sus raptores para provocar un estallido, tampoco es aprovechada en todo su potencial. No ayuda, desde luego, Adam Baldwin interpretando a Tate en plan histrionismo por un tubo. Al raptado, Harley Cross, veníamos de verlo en títulos tan bien considerados como "Los Creyentes" o "La sombra del testigo", y tras la reseñada seguiría haciendo cosillas del calibre de "La mosca 2", "El niño que gritó puta" o "Perdita Durango". Patinaría un poco al firmar para intervenir en "Me parece que ... sé lo que gritasteis el último viernes 13", aunque lo arreglaría seguidamente con "Kinsey", su última actuación. Dejó el cine para dedicarse a otros quehaceres bien provechosos, hasta que hace poco anunció su reincorporación a las filas de la interpretación.
Vale, sí, "Cohen & Tate" tampoco va coja de momentos decentes. La matanza inicial. Los asesinos zafándose de un control policial. Algunos tiroteos. Y el final, absolutamente despiadado. Pero así, en conjunto, notas que algo falta. Algo falla. Y la peli termina resultado relleno pa una tarde remolona, sin más.
La siguiente de Eric Red -como director y guionista- fue la más o menos valorada / valorable "Cuerpo Maldito". Pero a partir de ahí, las cosas se irían desinflando progresivamente, primero con una de hombre lobo directa al vídeo-club ("Luna Maldita"), segundo, un thriller sobrenatural que, mal augurio, terminó en las zarpas de "The Asylum" (para su distribución en el mercado USA), "Arresto Domiciliario / Acoso del más allá" y, tercero, un último telefilm, nuevamente sobre licántropos, destinado a poner fin a sus peripecias tras la cámara.... o al menos hasta hace poco, ya que -como Harley Cross- anuncia nueva película. Güil si.
