viernes, 30 de septiembre de 2011

RED STATE

El caso del cineasta Kevin Smith es la prueba viviente de que no te puedes pasar la vida intentando contentar a tu supuesto público, porque, primero, estadísticamente es casi imposible y, segundo, aquellos que te adoran son los más peligrosos, porque pueden pasar de chuparte el cimbrel a odiarte con un simple cambio en la dirección del viento. Vamos, que son así de gilipollas. Smith se había encerrado en sí mismo en lo que se suponía era su especialidad, la comedia gamberra plagada de diálogos chanantes... pero, siendo francos, desde la muy potable "Persiguiendo a Amy", no había hecho nada realmente con cara y ojos. Y no, "Clerks 2" tampoco se salva. El orondo director estaba demasiado pendiente de lo que sus fieles decían de él en internet, y seguramente viviría amargado porque, a pesar de reutilizar ad infinitum a sus personajes de "Jay" y "Bob, el silencioso" (de nada sirvió anunciar que los había enterrado), las referencias continuas (y cansinas) al universo "Star Wars" y toda la parafernalia comiquera, Smith seguía sin conseguir dejarlos a todos realmente contentos. El clavo en el ataud fue esa última hiper-basura que hizo con Bruce Willis en plan "comedia de polis" y por la que merecería acabar en la cárcel.
Imagino que ahí el amigo se dio cuenta de que en su afán por lograr de todos una sonrisa y una palmadita en la espalda, se estaba cargando su ya de por si maltrecha carrera. ¿Qué hacer?, pues algo muy simple: Mandarlo todo (y a todos) a tomar por culo, apartarse totalmente de sus parámetros habituales y parir aquello que le viniera en gana: una peli de terror. Eso es "Red State".
A ver, sé que tanto en la pre-producción como en la consiguiente fase de lanzamiento, han habido movidas y aspectos curiosos que, seguramente, molaría contar aquí y ahora. El problema es que estoy saliendo de un gripazo, y no me apetece nada de nada buscar. Solo escribir. Así que nos ceñiremos a la peli comentando que, más que una de terror, "Red State" es un thriller. Narra los avatares de una familia de chalaos religiosos. Primero en su deseo de hacer justicia divina matando a pecadores y, seguidamente, enfrentándose al gobierno a base de disparos. El humor es el justísimo, y la violencia no excesiva pero presente. El ritmo está bien llevado, y no aburre en exceso, aunque tampoco es la leche de entretenida. Lo mejor de "Red State" es su ausencia de clichés (al menos no tomados desde un punto de vista literal) y su trama cambiante... es decir, la peli avanza y avanza, la historia avanza y avanza, y en ningún momento se apoltrona. Tampoco hay personajes de los que encariñarse, aquí el que tiene que palmarla, lo hace y punto. Salen tan mal parados los beatos como el gobierno, cada uno mirándose al ombligo y buscando sus propios intereses. A ver, aunque antes calificaba al film de thriller en lugar de terror, debo reconocer que algo de miedo da... y no por posibles escenas o momentos de atmósfera, sino porque al menos a mi todos estos fanáticos religiosos me dan mucho mucho canguelo... y lo dan porque, como todos sabemos, existen realmente.
La peli ha salido directamente en DVD, y ya mola. Kevin Smith se ha desquitado, ha demostrado que es bien capaz de hacer otro tipo de pelis y, si fuera un tio listo (que lo es), seguiría por estos derroteros, dirigiendo films diferentes a la puta trilogía de Jersey aunque fueran directos al video-club. A fin de cuentas, mejor eso que acabar estrenando truñazos para estrellas en decadencia.
No es una peli redonda, pero se deja ver gustosamente.

jueves, 29 de septiembre de 2011

EL GUARDAESPALDAS DE LA PRIMERA DAMA

Mucho me temo que pertenezco a esa ralea de despreciables individuos cuya admiración por Charles Bronson se limita a sus papeles de duro y, para más escarnio, a la etapa de su carrera comprendida dentro de los dominios de la Cannon. Es decir, me mola cuando Charlie hace de poli, asesino "bueno" o, sobre todo (muy sobre todo), justiciero. Esa es la razón de que en su época, alquilada "El guardaespaldas de la primera dama" (maravillosamente desmadrado título español, pero mucho más adecuado, de lo que en v.o. es "Assassination"!!), me supusiera un cuantioso varapalo. Ayer noche, pasados un buen puñado de años, y de nuevo visionada en VHS, a penas logré soportar el sueño. Me dormí justo al salir los créditos del final y me desperté más tarde con la pantalla del televisor en azul y la cinta rebobinando escandalosamente.
"El guardaespaldas de la primera dama" es una de las dos apuestas Bronson/Cannon por un cine de acción más sano, divertido y juvenil. Sin escenas de violencia demasiado escabrosa, ni malos rollos. Ambos títulos (el segundo me lo reservo para más adelante), fueron notables fracasos artísticos y, al menos uno, comerciales. No me sorprende.
En esta peli, Charlie interpreta pues a eso, al guardaespaldas de la primera dama, una mujer insufrible y de armas tomar a la que pone rostro la que entonces era su mujer en la vida real, Jill Ireland. Tal combinación da pie a lo más parecido a una "comedia romántica" encontrable en la filmografía de mi justiciero cinematográfico favorito. El problema es que Bronson no cuela como tio simpático, no hay la menor química entre la pareja (en la vida real puede que sí, pero en pantalla os digo yo que no) y, por ende, su relación carece de garra y resulta monótona. No te importa mucho lo que les pase... o lo que pase. Además, llega un momento en el que ella parece gilipollas. ¿Cuantos intentos de atentado necesita más para no seguir escapando de los guardaespladas?. Si el Charlie de esta peli hubiese sido el de "La ley de Murphy" o "Justicia Salvaje", habría mandado a la mujer a tomar por culo. Pero incluso en la ficción, Bronson era -como somos todos- un calzonazos. Tampoco convence mucho -y resulta altamente patético- el ridículo romance que le calzan al abuelo con una asiática mucho más joven que él y que anda loca por sus maltrechos huesos. Tela.
El "action-hero" de video-club Frank Zagarino interpreta a un chófer del servicio secreto, en uno de sus primeros papeles.
Es evidente que no todo el cine de acción palomitero de los ochenta es salvable. Ni tan siquiera aunque lleve el sello Cannon/Bronson.

miércoles, 28 de septiembre de 2011

GANTZ PERFECT ANSWER

Continuación directa del Live Action basado en el manga y anime titulado Gantz. Para los que no vieron la primera parte, o para recordar los acontecimientos a quienes si lo hicieron, antes de los créditos iniciales nos meten un resumen de la precuela. Siguiendo con la costumbre de las Live Action de TV (aunque esta se estreno en cines) y las series mismas de TV, primero nos hacen ese resumen ya comentado, luego una intro de unos seis o siete minutos, después los créditos iniciales y cuando ya llevas 15 minutos empieza la película.

Kei Kurono sigue ligado a Gantz y a las noches cumple las misiones que este le ordena, así podrá conseguir los puntos necesarios para resucitar a su amigo Kato. Mientras tanto, durante el día, Kei cuida del hermano de Kato y va afianzando su relación con Tae Kojima. Kei esta a pocos puntos de conseguir los 100 necesarios para la resurrección, pero entonces se encuentra con un Kato vivo, pero mas callado y frio que de costumbre. Resulta que es un impostor, un alien que puede adoptar la forma de las personas a las que mata. A la vez que transcurre la acción del grupo bajo las ordenes de Gantz, un policía va investigando las extrañas desapariciones de los cadáveres que deberían de haber quedado en las muertes de los protagonistas. También una idol (modelo japonesa) va por su lado asesinando a gente que una mini Gantz de bolsillo le va marcando. La idol y otros personajes son anteriores peones de Gantz que en su momento consiguieron los 100 puntos y decidieron volver a su vida con la memoria borrada, pero ahora Gantz los esta trayendo de nuevo a su juego.

Olvidemonos del manga ya que en esta segunda parte los cambios son tan numerosos con respecto a la obra impresa que casi parecen historias distintas. Si que cuenta con uno de los mejores aciertos del manga (que Tae Kojima sea un objetivo de Gantz) pero en las 2 horas 20 minutos que dura, lían demasiado la trama y salvo contados momentos en su mayor parte de metraje es todo palique y mas palique. La acción esta esparcida por la película en dos segmentos, una pelea en el metro con un numeroso grupo de aliens, y terminando el filme, una persecucion y el climax final. El nivel de gore baja con respecto a la precuela, así como la calidad de los FX, que solo se mantienen en las teletransportaciones, en todo lo demas pega un bajón considerable. En cuanto a las actuaciones, pues nada que objetar, ninguna sobresale ni destaca, por momentos hasta son mas bien flojas. Solo el actor que interpreta a Kei Kurono, Kazunari Ninomiya (Gantz, Cartas desde Iwo Jima) tiene un par de escenas en las que desatar un rol mas dramático, y podemos decir que cumple, aunque no mata.

Aun con su duración no llega a hacerse larga y si bien no es una gran película, es una segunda parte, podemos decir que aceptable. Ha bajado un poco el listón si la comparamos con la primera, y mucho mas si se compara con el manga, pero como este ultimo aun no tiene final ya que se sigue publicando, algún final tenían que darle. Ahora bien, decir que esto es la "Respuesta Perfecta", pues como que no. Que para exagerados ya estamos los de Bilbao.

martes, 27 de septiembre de 2011

Y DEL SEGURO... ¡LIBRANOS, SEÑOR!

Película de Antonio del Real, al estilo de Antonio del Real, y que a juzgar por el póster, se las promete mucho mas alocada y desmadrada de lo que en realidad es.
En los ochenta se pusieron de moda las comedias ambientadas en clínicas y hospitales, y a rebufo de LOS LOCOS DEL BISTURÍ, aquí en España se rodaron AGÍTESE ANTES DE USARLA y esta.
También es sabido que en España en aquellos años, los personajes de actualidad de la tele y el mundo del espectáculo eran también rentables en la taquilla, y por eso esta película es un perfecto vehículo de lucimiento para el popular Dr. Cabeza, que protagoniza la cinta.
Alfonso Cabeza, era un doctor real, que para más inri era presidente del Atlético de Madrid y un polemista nato. Su fama era tal, que a algún productor despiadado se le ocurrió que una película con el a la cabeza (valga la redundancia) podía ser un éxito de taquilla.
Un actor para hacer un fraude a la seguridad social, se hace pasar por enfermo en diversas clínicas y hospitales. Esta vez da a parar a uno cuyos directivos son los individuos más corruptos del mundo. Pensando estos que este es en realidad un inspector del ministerio de sanidad, planean hacerle chantaje, y con dicha confusión, tenemos el enredo en bandeja. Por otro lado, dos macarras convencen al actor para atracar las arcas del hospital, y salir de allí juntos con el botín.
No está nada mal la película. Obviamente, el papel del doctor Cabeza es secundario, pero resultaba muy atractivo, a priori, para la taquilla, pero no recaudó lo esperado.
En realidad se trata de una película que denuncia los chanchullos de la seguridad social y las irregularidades en las intervenciones médicas, pero como está camuflada de comedia, nos lo pasamos teta con la película, máxime cuando esta tiene sus contadas dosis de humor negro, gore y escatología (que no hay nada mas gracioso que hacer chistes sobre las entrañas de un individuo al que están haciendo una autopsia).
De una coralidad absoluta, en el reparto nos encontramos con un grupo de grandes de la época, Juanjo Menéndez, Antonio Gamero, un excelente Carlos Larrañaga, una de las actrices mas bellas del cine Español; Isabel Luque, Agustín González, y un primerizo, y sorprendentemente gracioso Antonio Banderas que empezaba su fructífera carrera tras trabajar con Almodóvar, y que da vida a uno de los macarras que planean el atraco, con acento Andaluz, y con una bis cómica, que ya nunca se volvería a vislumbrar. Vale que en TWO MUCH está gracioso, pero en esta, mama del humor de sal gruesa que se estilaba en España aquellos años.
Rodada con oficio y solvencia, deja un buen sabor de boca tras el visionado. Y, coño, que es un tipo de cine que ya no se hace, y que debería hacerse.

WHITE FIRE

"White Fire" es una película que arrastra orgullosa la etiqueta de "tan mala que es buena". Hombre, yo tampoco usaría el vocable "buena", aunque lo sustituiría gustosamente por el de "curiosa". Co-producción entre Turquía, Francia e Inglaterra (toma geroma), "White Fire" destacó durante los ochenta (es del 84) en nuestros video-clubs por su llamativa portada, en la que un Robert Ginty post-"El Exterminador" sujetaba una sierra mecánica. Naturalmente, los distribuidores no pudieron evitar una referencia al clásico de James Clickenhaus utilizando la frase promocional "Exterminación es el tributo de los ricos". Ya sabemos que no era esa la primera vez que ocurría, "Vietnam, Texas" también se valió de la misma táctica. Sin hablar de las falsas secuelas de "El Exterminador", la tres y la cuatro, lanzadas en su época... y encima, en orden inverso (como curiosidad, mencionar que el film comentado y "Exterminador 2" comparten año de producción).
En esencia "White Fire" es una historia de incesto. ¡Júrolo!. Robert Ginty y su hermana, interpretada por Belinda Mayne (cuyas tetas perfectas me deslumbraron en el "
Alien 2" italiano, y también salía en "No abrir hasta Navidad"), son dos ladrones de joyas. En una escena en la que ella se baña en pelotas, él la mira con ojos lascivos y le dice "Que lástima que seas mi hermana". El caso es que una panda de mafiosos les ha intentado contratar sin éxito, por lo que se toman la revancha y matan a la moza. Ginty, afligido, va a un bar a pillarla gorda y casualmente se encuentra con una tipa clavada a la fallecida que le tira los trastos. La convence para hacerse pasar por la hermana (no sabemos muy bien con qué fin), por lo que la somete a un duro entreno. En el proceso, se enamoran... pero falta un detalle, cambiarle los cuatro rasgos que marcan la diferencia. Ese es el motivo de que la envíen a una clínica de cirugía estética que parece un harem, repleto de mozas con finas telas tapando sus vergüenzas y correteando de aquí para allí. De mientras, aparece una super-joya con casi poderes por la que todos se pelearán (tampoco sabremos el verdadero motivo, ya que al final estalla sin más). Y también está Fred Williamson, puro en mano, buscando a la nueva hermana de Ginty. Y ya puestos, el malo de la paella es Gordon Mitchell, ex-astro del peplum afincado en la peor serie B/Z. Antes del "The End", Ginty conseguirá su sueño tan deseado: follarse a la carne de su carne, sangre de su sangre. Un desenlace feliz, después de todo.
La ensalada de por sí ya resulta apetecible, pero hay más. Mucho más. A parte de unas cuantas tetas, tenemos algo de sorprendente gore. Cuando Ginty utiliza la sierra mecánica, vemos sus efectos de modo gustosamente gráfico. Luego, a un pobre turco le cortan la entrepierna con otra clase de sierra. Todos los secundarios y extras del film llevan bigote, miran a cámara y son pésimos actores. El mismo Ginty luce bigote... tal vez para solidarizarse. En general el argumento no tiene mucho sentido, y todo es bastante caótico, además de cutre y torpón. Desafortunadamente, tantos elementos exóticos no garantizan diversión completa, hay mucho de aburrimiento y más drama del que desearíamos. El clímax final está repleto de explosiones y tiros... y a tenor de las imágenes, diríase que algunos de los extras no salieron bien parados durante el proceso.
El director, Jean-Marie Pallardy, es todo un icono "trash" en su tierra. Modelo masculino que, por aburrimiento, se puso a actuar y dirigir. Su especialidad, el soft-core. De ahí al porno, y a la serie B. Fue productor de uno de los infra-vehículos para Bruce Le (sí, con una e). Su sello destintivo (aparte de la incapacidad) es que en los créditos suele firmar con un garabato ininteligible... un toque muy "auteur" para alguien bastante opuesto al término.
Recomendada para curiosos y amantes de las ñordas exóticas.

lunes, 26 de septiembre de 2011

EL JOVENCITO DRACULA

Curioso título del cine español, dirigido por el hoy laureado Carlos Benpar (CINEASTAS CONTRA MAGNATES, CINEASTAS EN ACCIÓN) y que toma como fuente de inspiración, con descaro y sin ningún tipo de pudor, el éxito del año anterior (1976) EL JOVENCITO FRANKENSTEIN de Mel Brooks.
Desde luego, es una película rara y confusa, que sin embargo me ha dejado un buen sabor de boca.
El nieto de Drácula, ya viejo, deshereda a su hijo Jonathan Drácula por sosainas, y en su lugar deja todo su patrimonio a una jovencita llamada Guillermina, hija de la momia Dolores.
Cuando esta y una amiga suya llegan a Transilvania, se topan con un pueblo monopolizado por Van Helsing, con un bisnieto de Renfield que no duda en engañarlas para acostarse con ellas, y con un bisnieto de Drácula que medio filosofea, y que para heredar el legado, deberá dejarse de rollos filosóficos, abandonar su fuerte ramalazo homosexual y morder a una doncella cuando apenas quedan y cuando este no ha practicado el vampirismo en su puta vida.
Esta peli es lo más curioso que me he echado a la cara en tiempos.
Es la obra de un intelectual desmelenándose por completo, pasándose todo lo serio por los huevos y abogando por el humor, muy a su manera.
Hay chistes “spoof”, guiños directos a la película de Mel Brooks, chistes más chabacanos al estilo hispánico y sin embargo es una película terriblemente personal.
No se confundan, aunque salga en listas de títulos clasificados “S”, tiene algo de destape, pero nada que ver con ese tipo de cine. Esto son palabras mayores comparado con todo aquello.
Rodada con mucho cuidado, incluso detectamos planos de corte arty que en cuando alguna pedantería propia de rata de biblioteca. Predomina el humor verbal al físico y es una película que hay que escuchar con atención. Casi toda ella son diálogos, y aunque a priori parecen de lo mas absurdos, pronto nos damos cuenta de que todos y cada uno de ellos son graciosísimos y están llenos de miga.
El resultado final es más deudor de Monty Python que de la que homenajea y explota.
Después de todo, es un film para que los culturetas se partan la caja con algunas de las referencias y chascarrillos, que el público llano de aquella época no era capaz de detectar, por eso fue un fracaso de taquilla absoluto, y de ahí su condición de rareza.
En el reparto el propio Benpar interpretando a este singular Drácula, un inconmensurable Víctor Israel como Renfield, el indispensable en toda joya rara que se precie Mir Ferry como Van Helsing, una absolutamente caliente Susana Estrada, mas recatada que de costumbre, Verónica Muriel y Marina Ferri.
Una delicia de película, no apta para la mayoría. Y por supuesto, la única comedia del cine español en la que puedes sacar lecturas implícitas e interpretarlas como te salga de los cojones, intercaladas con soltura y oficio con chistes de todo tipo.

domingo, 25 de septiembre de 2011

DOOMSDAY PROPHECY

Mira que me gustan las pelis de catástrofes emitadas por el Syfy Channel. Lástima que lo mejor de ellas se quede en sus tramas, o ideas de partida, porque jamás de los jamases han podido plasmarlas convenientemente en imágenes a falta de mayor presupuesto. En el caso de "Doomsday Prophecy" la culpa no es de "Asylum", sino de otra infra-compañía especializada en esta clase de productos y que se los coloca a Syfy como churros, "CineTel Films".
La cosa va de que el mundo está a punto de terminarse porque un agujero negro que se lo zampa todo (incluído Júpiter enterico) se acerca a la tierra. Su fuerza gravitacional es tan gorda que en nuestro planeta comienzan a sucederse macro-terremotos tremebundos que arrasan con países enteros. Toda esta movida la predijo un escritor gracias a una vara que posee y que le hace ver el futuro. Encima, esta sirve para activar unas estatuas de Moáis (como las de la isla de Pascua) enterradas bajo suelo americano, que juntas lanzarán un rayo desintegrador contra el agujero negro (¡me corro!). Los dos protas deberán lograr salvar la situación a pesar de disponer solo de 24 horas y un agente del gobierno que se los quiere cepillar.
Lo que yo decía, ideas descabelladas y maravillosas. ¡Así debería ser siempre el cine de catástrofes, coño!. Pero claro, la mayor parte de la cañeta se limita a poco explícitas y nada jugosas imágenes generadas por ordenador y a diálogos. Vamos, es más fácil que te venga un tipo y te diga: "Señor, el mar Mediterráneo se ha tragado a Italia entera", que gastarse los dineros en mostrarlo.
Aún así, la peli se deja ver, es tan vacua y tontuna que no molesta y entretiene, más si acompañas el visionado con algo comestible (y aquí lo incluyo todo). ¡Caray!, hasta el climax final resulta moderadamente emocionante.
¡Otra!.

viernes, 23 de septiembre de 2011

HALLOWEEN NIGHT

Cuando "The Asylum" entró en el mercado, lo hizo con menos dinero que ahora y apostando por el género más lógico para una empresa novatilla en busca de un hueco: el terror. Las primeras pelis del sello son casi todas de miedo, y están rodadas de modo mucho más pobre y parco que las subsiguientes y patéticas odiseas de monstruos gigantes peleándose. Por ese motivo, daba canguelo enfrentarse a este "Halloween Night", la obvia y asylum-lógica aportación al remake de "La noche de Halloween" según Rob Zombie.
Durante la noche de las brujas, un chaval presencia la violación y asesinato de su madre. Encima, el pobre gafe se quema de modo accidental, quedándole un aspecto imposible y más propio de un zombie que de una víctima de las llamas. Diez años después se escapa del manicomio sin mucha dificultad (coincidiendo con, sí, la noche de Halloween) y vuelve a su casa en busca de "algo" (simpático detalle). Ahora está habitada por una panda de jovenzuelos que han montado su consabida fiesta de disfraces. Naturalmente, el asesino dará buena cuenta de ellos.
Entre la trama y el título, no hace falta decir en qué se inspira "Halloween Night". Incluida banda sonora. Pero en realidad, y salvo lo expuesto, el resto de la historia deriva hacia tonos y salidas distintas. Eso sí, su deuda con el "slasher" clásico es evidente (ese psycho-killer quemado a lo "The Burning") y guarda más parecido con este que muchos de los films posteriores que alardeaban de ello. Pero lo más sorprendente e inaudito es que "Halloween Night" no es, ni por asomo, la super-troncha que esperaba viniendo de "Asylum". Puede que sea de lo mejor de su catálogo. Es más, ni tan siquiera es especialmente mala para lo que habitualmente es un "slasher" moderno videoclubero. Está repleta de tópicos, sí, pero el ritmo se aguanta bien e incluso depara alguna sorpresilla. Vamos, que aburre muchísmo menos que cualquiera de las asiladas recientes.
A todo ello contribuye un asesino de simpático aspecto (va vestido de verdugo medieval) y, dato este muy importante, su generosa ración de gore. "Halloween Night" no solo es bastante sangrienta, además sus efectos especiales son de la vieja escuela. Sí amigos, aunque hoy día los de "Asylum" tiran de CGI incluso para los trucajes más básicos, antaño aún tenían la decencia de utilizar látex, y "Halloween Night" se vale inteligentemente de ello, a base de estómagos abiertos, cabezas cercenadas, mucho líquido rojo y otras delicias. Además de una agradable ración de tetilla, claro. Incluso a niveles tan zetosos como estos, se sigue demostrando que en ocasiones la falta de recursos es más una bendición que una maldición.
Una de las sorpresas agradables que nos reservan los títulos de crédito, consiste en descubrir quién firma el guión, Michael Gingold, colaborador de la revista "Fangoria" con un ilustre pasado fanzinero a los mandos de "Scareaphanalia", lo que dice mucho respecto a las cosas buenas de "Halloween Night".
Se podría decir que su director, Mark Atkins, prometía. Pero no, solo fue flor de un día. Totalmente afincado en el asilo, el muchacho también ha dirigido ultra-mierdas intragables como "Allan Quatermain and the Temple of Skulls" o la reciente "Battle of Los Angeles". No pude acabar ninguna de las dos. Sin embargo, otro título del asilo, de terror, es suyo y encima, visible, "Haunting of Winchester House". ¿Será pues nuestro género querido del alma el fuerte de Atkins?. Tal vez.


PD: ¿Y a que viene eso de "basada en hechos reales"?... no se, no se...

jueves, 22 de septiembre de 2011

POPPERS

Sorprendente película española, que mezcla por un lado el género de cine de supervivencia, por otro el de justicieros y todo ello, dentro de “la movida” madrileña.
El joven componente de un grupo musical, asesina por celos a un maromo que está besando a su novia. Tras salir de la cárcel, un extraño individuo le pide que le acompañe. Un grupo de millonarios excéntricos, entre los que se encuentra el padre del muchacho al cual asesinó, le dan una bolsa con un millón de dólares en diamantes. Van a organizar una cacería, en la que el es la presa. Si logra salir vivo de esta, los diamantes serán suyos. El joven logra escapar, dando muerte antes a uno de ellos. Una vez liberado, y consciente de que estos millonarios irán a por el, ejecuta su sangrienta venganza, acompañado de una extraña joven adoradora de Satán.
Súper curiosa. Actores clásicos haciendo de ricachos encabronados (Agustín González, Manuel de Blas, Agustín de Vilallonga…) montados en sus caballos, trasmitiendo una seriedad pasmosa, vestidos de negro y con sus fusiles en ristre, persiguiendo al protagonista, Miguel Ortiz (Posteriormente presentador de insulsos programas de televisión), no se ve todos los días en el cine español.
Y además de todo esto, el ambiente es malsano a más no poder. Cuando no están en el campo, están en discotecas ochenteras donde predomina el maquillaje y el cuero. Y sobretodo, el toque homosexual se impone. Dos de los ricachos lo son, y el olor a, precisamente, “Poppers” se huele durante toda la película.
Las maneras en las que el personaje aniquila a sus cazadores, son totalmente amorales, y muchas de las cuales, son guiños directos a películas de la época (¿EL EXTERMINADOR?).
Necesariamente pesada en cuanto a tempo, y sin llegar a ser redonda, si que se prodiga como una de las películas mas extrañas e interesantes del cine español ochentero. Y lo mejor de todo, es que no nos cuenta nada nuevo, las premisas de las que hace alarde la película, las hemos visto mil y una veces en otras películas anteriores, eso si, siempre americanas. Siempre funcionan estas cosas.
Dirige el ignoto José María Castelví, al que no se le conocen mas referencias.
Muy recomendable.

YA SE ACERCA....

Próximamente............
"Malas pero divertidas", edita "Raima Ediciones".
Más información en breve.

EL PODER DE LAS ARMAS

Tengo un ejemplar de la revista francesa "Impact" -Octubre del 87- con una entrevista muy maja a Fred Olen Ray (pueden disfrutarla aquí) En ella, el amigo comenta literalmente que le gustaría trabajar para compañías de más peso como "New World Pictures" o, ya puestos, "Paramount". Sí queridos, Ray tuvo también sueños de grandeza. Nadie nace aspirando a ser el rey de la serie B o Z. Por eso "El poder de las armas" (originalmente titulada "Armed Response" y "Respuesta armada" en su "nueva" versión castellana) es una peli tan importante en su carrera. Fue la primera (¿y la única?) que rodó con un presupuesto algo holgado (un millón y medio de dólares del año 1986), la primera para la que tenía un equipo en condiciones (en "Impact" cuenta lo flipante que le resultó ver una calle entera cortada para su rodaje y con una filera enorme de caravanas) y la primera distribuida por una "major". Diré más, fue la única peli de Fred Olen Ray estrenada en los cines de Barcelona. Incluso se habló de ella en algún que otro programa dedicado a los estrenos semanales. Inaudito. A toda esta ensalada de virtudes, debemos añadir una más: seguramente sea su peli más soportable y entretenida.
Dos detectives contratados por la mafia japonesa la lían parda en un intercambio de intereses. El uno traiciona al otro. Este segundo, muere, por lo que su familia al completo decide tomarse la revancha.
Llevo tantos años viendo ponzoñas firmadas por Fred Olen Ray que había olvidado lo placentero que resulta, para variar, encontrarse con una realmente visible. "El poder de las armas" es un thriller de acción sencillito, correcto, pero sobre todo, que no aburre y pasa relativamente rápido (además dura 80 minutos). Bien facturado técnicamente, con las justas dosis de explosiones y tiros y un reparto muy carismático y simpático que, esencialmente, contribuye también al buen regusto que deja. Acompañando a los astros David Carradine y Lee Van Cleef (este segundo especialmente gracioso), nos encontramos un montón de rostros de serie B como los de Dick Miller (un clásico en el cine de Roger Corman y Joe Dante), Laurene Landon (musa de Larry Cohen), Brent Huff (trabajó en más de una ocasión para Bruno Mattei) o el mítico Michael Berryman (el feo de "Las colinas tienen ojos" original) en el rol de un simpático matón al que le encanta repartir galletas de la fortuna. En el lado de los malotes (bueno, Berryman también entra), mucho rostro asiático reconocible de mucha peli videoclubera, destacando el jefe de todos ellos, Mako, que has visto en tropecientos títulos (realmente, "El poder de las armas" parece un regreso a la época en la que la serie B de Hollywood estaba volcada en explotar el "terror amarillo", dato este evidenciado por el visionado de uno de esos añejos films en un televisor). Y claro está, no podemos olvidar a la escudería Olen Ray, que salvo Ross Hagen (otro de los malos), se limita a papeles muy pequeños o minúsculos: Susan Stokey, David O´Hara, Dawn Wildsmith (ex-señora Ray), Bobbie Bresee, Fox Harris y Michelle Bauer... enseñando teta, cómo no. El propio Ray se reserva su papelito como soldado amigo de Carradine en los flash-backs situados en Vietnam (donde muere acribillado). El guión corre a cargo de otro clásico de la casa, T.L.Lankford (suyos son también los de "El misterio de la pirámide", "Cyclone", "Hollywood Chainsaw Hookers" o "Espacio Profundo").
Vale, hay algun momento que descarrila un poco (el tiroteo del clímax final es bastante torpe), pero acostumbrados a las ñordas haituales de Fred Olen Ray, "El poder de las armas" vendría a ser el "Ciudadano Kane" de su carrera. En serio.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

LA PRINCESA PROMETIDA

En 1987 Rob Reiner filmo una de esas películas, que no se a vosotros, pero que a mi me marcaron de chaval. Creo recordar que la primera vez que la vi estaba en el colegio, luego ya la he visto todas las veces que la han dado en la televisión y la he pillado empezada. Lo que no supe hasta hace unos años y puede que muchos aun desconozcáis, es que esta basada en un libro. Su escritor es William Goldman que también es guionista de la película y de muchas otras como Dos hombres y un destino o Misery.

Empieza el filme con un jovencisimo Fred Savage (Aquellos Maravillosos Años) y un cascadete Peter Folk (Colombo) nieto y abuelo respectivamente en la película. El abuelo acude a ver a su nieto enfermo, y ya de paso para leerle el cuento de La Princesa Prometida. El joven, que muy malito no esta la verdad, pasa bastante de su señor abuelo y no tiene ganas de oír historias cursis y empalagosas. Pero el abuelo empieza a leer la historia y poco a poco su nieto ira mostrando más y más atención, llegando al punto de querer saber todo lo que ocurre aunque sean escenas de besos, algo que desde el principio deja claro que ni le gusta ni le interesa. La historia que cuenta el abuelo es el argumento en si de la película.

Westley es un joven mozo de cuadra que se enamora de Buttercup, la princesa del reino. El siempre contesta a las ordenes de la princesa con una coletilla, "Como desees" Esta frase aunque inocente sera clave más adelante. Westley decide salir al mundo a conseguir fortuna y así poder casarse con su amada, pero los años pasan y la ultima noticia que Buttercup tiene de su amado es que se topo con el barco del sanguinario pirata Roberts, el cual no deja prisioneros, así que le da por muerto. Por mandato de su padre, el Rey, se prepara la boda real entre Buttercup y el noble de turno. Justo antes de la boda, la princesa es secuestrada por tres delincuentes, entre ellos el mítico Iñigo Montoya (suya es la mejor frase de la película) como fuerza bruta contaron con el luchador de werstling Andre el gigante, y el jefe de estos dos, Vizzinni, el malo de los tres, porque los otros dos son un pedazo de pan. Mientras huyen con la princesa un misterioso hombre vestido de negro ira derrotando a los secuestradores uno a uno. Cuando parece que la princesa ha salido de la sartén para caer en el fuego, los guardias de su prometido la rescatan, pero al oír como el misterioso hombre de negro, al caer por una ladera, repite el "Como desees" Buttercup comprende que es Westley quien se oculta tras el antifaz. Buttercup vuelve en contra de su voluntad al reino y todo sigue su curso para la boda, aunque ahora ya no desee celebrarla, así que Westley, con la ayuda de Iñigo Montoya y el personaje de Andre el Gigante, intentaran rescatar a la princesa aunque eso les lleve (y les traiga) a la muerte.

Es un comedia de tintes románticos, con frases y escenas que se graban en la memoria. Donde los buenos son muy buenos y los malos no son tan malos, salvo el hombre de seis dedos, que ese si, ese es un cabrón. La forma en que se narra la historia, con ese abuelo y ese nieto es un gran acierto, porque eso es lo que esta ocurriendo, nos están contando un cuento. Si bien es cierto que en mi opinión nos pasa al contrario que al nieto, y es que para mi la primera mitad de película es sublime, y la segunda mitad algo mas floja. Aun así, es una película que no me canso de ver, que es limpia, simpática y entretenida. Como curiosidad, decir que los viejos que "curan" a Westley son Carol Kane y Billy Crystal, aunque con la caracterizacion, no se les reconozca. Y para terminar, la frase de la película que seguro no necesitáis ni leer porque os la sabéis de memoria: "Mi nombre es Iñigo Montoya, tu mataste a mi padre, preparate para morir." Que grande por dios, nunca una amenaza de muerte sonó tan bien.

MENTIRAS MUY ARRIESGADAS

Siempre es un placer ver una película en la que aparece Hulk Hogan. Y si encima es como esta, en la que hace un doble placer, el placer es mucho mayor.
MENTIRAS MUY ARRIESGADAS, es un telefilme familiar que cuenta la historia de un agente secreto que se ve inmerso en mil y una misiones, pero fuera de esta faceta, en realidad es un padre viudo, juguetero de profesión y bastante torpe, que le oculta a su hijo su doble vida.
Cuando le toca custodiar una poderosa arma, su hijo acaba enterándose de que su padre es un súper agente, por lo que con su grupo de amiguitos, que forman “El club de los agentes secretos” ayudará a papá en tan peligrosa misión.
Las sobreactuaciones de Hogan, llegan a su cenit en el momento en el que le toca hacer de papaíto. Para ello, le han afeitado el bigote y le han colocado unas gafas de pasta. Ver a semejante mole, tropezando cuando anda y haciéndose el tonto, es una de las visiones mas absurdas que he visto en mi vida. ¡No da el pego como nerd, ni de puta coña!
La película, está rodada a todo correr, con unos errores de raccord y de continuidad, que no se explica uno como han dado esta versión por buena en el montaje final. Un producto televisivo rodado a todo correr, y sin ningún tipo de cuidado, que pese a eso, y a la presencia del niño más repelente que te puedes echar a la cara ¡Funciona!
La cosa finalmente está entretenida, y vemos la película tranquilamente, como el que no quiere la cosa. Además, es curioso como no se cortan a la hora de matar a los malos: En una explosión, mueren los dos malos malísimos en presencia de los niños, y la celebración de estas muertes es similar a la de un cumpleaños ¡Estando los niños presentes!.
La película entera es un “What the fuck!” muy salao y ameno, en el que solo chirrían, como no, los putos niños de mierda, que no hay un dios que los aguante.
En el reparto, junto a Hulk Hogan encontramos a Richar Moll (HOUSE, JUDGADO DE GUARDIA), Leslie Ann-Down ( FAMILIA DE POLICIAS, EL RETORNO DEL JUSTICIERO o LA PANTERA ROSA ATACA DE NUEVO) y James Hong (no confundir con James Wong Howe) (GOLPE EN LA PEQUEÑA CHINA, EL CHICO DE ORO o NINJA III: LA DOMINACIÓN).
Dirige mal y a toda hostia John Murlowski, director de la reciente FREEWAY KILLER.

DETRAS DE LA PUERTA

Siendo justos, hoy no debería hablarles de esta película. La vi ayer noche y me aburrí bastante. Sin embargo, la muy jodía arrastra consigo una serie de características lo suficientemente extrañas y curiosas como para motivarme a escribir esto. De entrada, su carátula... la que tienen aquí al lado es la misma -salvo por el idioma- que la Española... y ante un dibujazo así, ¿quién puede resistirse?. Una vez la adquieres, el primer susto gordo es descubrir el nombre de su productor, el legendario Ovidio G. Assonitis, responsable (como producer, pero a veces también como director) de tochitos tan reconocibles como "Piraña 2: los vampiros del mar", "Tentáculos" o "Poder maléfico". Justamente, esta última, un oportunista remedo -como casi todo lo que hacía Assonitis- de "El Exorcista", es más conocida por su título británico, "Beyond the door". Su éxito esputó un "Beyond the door 2" y un "Beyond the door 3". La coña es que la primera de ellas era en realidad el -aburrido- "Shock" de Mario Bava y la segunda esta de la que hablamos a continuación. Evidentemente ninguna tiene relación alguna, ni entre sí ni respecto al film original... pero vamos, no hay que ofenderse por semejante jugarreta, es algo muy común en el "exploitation", como ocurrió con la saga "Curse" , cuyo título de partida llevaba también el sello Assonitis.
Un grupo de estudiantes americanos parten para Yugoslavia -creo- a hacer culturilla. Lo que no saben es que la chica rara de la panda está destinada a convertirse en la esposa del príncipe de las tinieblas... y nada ni nadie podrá evitarlo. A menos, claro está, que aparezca un santo y se la folle antes... ya que la chica es virgin. Acuden a una aldea en la que casi son aniquilados. En su huída subirán a un tren que, automáticamente, quedará maldito. El fin es llegar a su destino, donde la esperan el demonio y cía.
"Beyond the door 3" es una co-producción del año 1989 entre Italia, Yugoslavia y Estados Unidos. El título "real" por el que más se la conoce es "Amok Train". Se trata de un atípico cruce entre peli de terror y peli de catástrofes. Entre "La Profecía" e "Imparable". Más de la mitad de su metraje se desarrolla en un tren desbocado que los pasajeros y las autoridades se esfuerzan en parar, sin éxito. Claro que esto no es lo único que hace el transporte... en mi escena favorita, se sale a voluntad de las vías para adentrarse en un lago, atropellar a una pareja que va en barca, y encarrilarse de nuevo para continuar el viaje. Alucinante.
También de alucinante podemos calificar el nivel de gore del film. Casi todas las muertes se desarrollan en plan "La Profecía" o "Destino Final", es decir, supuestos accidentes en realidad ocasionados por la intervención del maléfico. Y todos ellos resultan jugosamente sangrientos y truculentos, con decapitaciones, cuerpos partidos por la mitad y empalamientos. Cuando no, presenciamos a una churri que expulsa gusanos por la boca y se arranca la piel. Todo ello bastante bien facturado para lo que es la peli... aunque a ratos los cuerpos mutilados apesten a maniquí. El resto de efectos, los del tren descarrilando o chocando contra otros vehículos y transportes, tiran de maqueta y son algo cutres, pero con su sutil gracejo.
Ya os digo, en realidad la peli es aburrida... lo que pasa es que cada vez que hay una sangrienta muerte, te despiertas. Así vas soportando la jugada hasta que termina. A nivel estético-formal está bastante bien hecha. Y por ahí pulula un Bo Svenson haciendo de siervo del diablo.
En fin... solo recomendable para adictos a la truculencia simpática.


Mi visionado previo fue "Mega Python vs. Gatoroid", popular producción Asylum con Mary "Cementerio Viviente" Lambert a los mandos. Esta peli arrastra consigo el estatus de ser más entretenida y simpática que la mayoría de insufribles tochazos del asilo. Bien, en realidad la única diferencia es que para la ocasión tiraron más del elemento comedia, pero por lo demás, sigue siendo la tiiiiiiipica mierda insufrible de "The Asylum", incluidos sus efectos especiales horribilis y ese look frío y deprimente que les caracteriza. Vamos, que no pude con ella y acabé tirando de "fast forward". Una ñorda inmensa. Sin más.

martes, 20 de septiembre de 2011

KUNG FU ZOMBIE

Comedia de Kung fu clásico de serie Z con elementos fantásticos en su haber, que rodada con cuatro pesetas, pero a una velocidad de vértigo, supera, y con creces, a la mayoría de productos de similar índole facturados con algo más de pasta. Una lección de ritmo cinematográfico y un entretenimiento fuera de todo precedente.
Mientras que un fantasma le da la brasa a un hechicero de magia negra para que le devuelva a la vida dentro de un cuerpo mas o menos fresco, Pang es entrenado a modo de caballo por su padre, para que este esté preparado ya que en cualquier momento, un enemigo de la familia puede venir a matarlos.
El hechicero y el fantasma, son tan torpes, que en sus intentonas de devolver a la vida al fantasma, resucitan a ese enemigo natural de la familia de Pang. Tras la muerte del padre de Pang, estos deciden que ese cuerpo es el adecuado para que el fantasma vuelva a la vida, con tan mala pata que, tras un malentendido, no solo no lo consiguen, si no que además el padre de Pang se vuelve zombi, pero no un zombi al uso; Este corre, hace Kung Fu, razona e incluso insulta. La diversión, está asegurada.
Protagonizada por Billy Chong, una de las estrellas de Hong Kong menos conocidas y al que pudimos ver junto a Yuen Hsiao Tien en LA SOMBRA DE LA GARRA DE CRISTAL, y dirigida por Yi-Hung Hua, nos encontramos con una trama de enredo mezclada (y muy bien mezclada) con toda la mitología China acerca de la magia negra y el Vudú Y un Kung-Fu imposible, donde lo que destaca, por encima de todo, son los gags. Increíblemente graciosa resulta toda la parte en la que el hechicero, para no ser visto por el zombi, tiene que ocultarse tras un sombrero de hojas. También es especialmente divertida la relación entre Pang y su padre; uno que quiere inculcarle sus enseñanzas a su hijo a toda costa, y el otro que nada más que está deseando que este se muera para ser al fin libre y hacer lo que le salga de los cojones.
Todo el rollo Zombie, también es original y divertido, así como la galería de personajes, a cada cual más ruin y carroñero.
F/X rudimentarios, algunos rozando el ridículo, pero en definitiva resultones, completan una película en la que el exceso de ritmo, es su principal virtud: Aquí no hay un Dios que se aburra.
Por otro lado, hay una secuencia en la que un accidental futuro monje de Shaolín, ve a un perrillo y le llama. Este le acaricia, y afirma lo mucho que le gustan los perros. En el siguiente plano, el muy hijo de puta aparece cocinando. De muy mal gusto. Digo esto condicionado por mi educación perrista y occidental, pero A) no deja de ser un gag gracioso y B) no deja de ser algo que ya sabemos: que los Chinos comen perro. Por si acaso, no vayan a restaurantes Chinos… pero no dejen de ver la película, es una de las cosas raras más divertidas que nos ha llegado desde el lejano Oriente de los años ochenta. Salvando las distancias, claro está, con obras maestras de similar catadura como BLACK MAGIC, ENCUENTROS EN EL MÁS ALLÁ, o MR. VAMPIRE.

MÁQUINA LETAL

En su momento -justo en medio de los aborrecibles noventa- "Máquina Letal" recibió un trato parecido al de otras producciones de ciencia ficción "modestas" como "Hardware, programado para matar" o "Pitch Black", es decir, el de "no será un hit, pero mola y no tardará mucho en adquirir el estatus de culto". A mi no me convencieron para verla en pantalla grande (aún recuerdo el anuncio en los autobuses), pero sí en vídeo. Y me decepcionó profundamente. Pasados todos estos años la recordaba aburrida del cagarse, pero como es costumbre en mi, decidí darle una segunda oportunidad. Y mis apreciaciones mejoraron un poco, pero no demasiado.
Una corporación que inventa armas futuristas tiene como cerebro creador a un psicópata. Este ha parido una máquina asesina (un trasto enorme con garras y dientes casi salido de un tebeo de "Robo-hunter") que utiliza para sus fines (masacrar a todo directivo que se ponga en su contra). Un grupo de bio-terroristas bastante indigestos se cuelan en el lugar y, en fin, liberan a la criatura que pasará a cazarlos uno por uno.
El problema de "Máquina Letal" está en que, tras unos 60 minutos iniciales muy efectivos, potentes y entretenidos, se convierte en una chorrada de tomo y lomo. Además, dura casi 100 minutos... demasiado para el tipo de film que es. Todo se estropea cuando lo que en principio era una simpática trama de thriller corporativo se convierte en un remedo más de "Alien, el 8º pasajero". La cosa aún empeora al entrar en acción un especie de "Robocop"/"Terminator" absolutamente patético y ridículo que no hay por donde cogerlo. Los momentos de humor voluntario resultan altamente molestos y, en fin, que la peli entera se pierde y se va por el retrete cual enorme y negro zurullo. Una lástima.
Las citas a "Alien, el 8º pasajero", "Robocop" y "Terminator" (y al cine fantástico en general) no me las invento yo, son evidentes y totalmente buscadas. Sino ahí va una prueba, estos son los nombres de algunos personajes: Scott Ridley, John Carpenter, Sam Raimi o J.Dante. ¡Cuanta sutilidad!... tanta como la interpretación de un desatado Brad Dourif en el rol de malo. Se pasa un poco más y directamente estalla de histrionismo. Ahora que lo pienso, ese rollo referencial fue algo muy de moda en los 90 que, aunque hoy esté ya instaurado y aceptado, en aquellos tiempos resultaba incluso novedoso y simpático. Puede que ello propiciara el incomprensible estatus de semi-culto que acarrea "Máquina Letal".
El director y guionista es Stephen Norrington, que debutaba con este film para pasar luego a dirigir cosas como "Blade" o "La liga de los hombres extraordinarios". Ojo a la aparición en un rol muy escueto de la guapísima Rachel Weisz, algo más carnosa y, por ende, más apetitosa.
Un producto dolorosamente desaprovechado, aunque con sus buenos momentos. Ver y tirar de la cadena.

lunes, 19 de septiembre de 2011

NOCHE DE MIEDO (2011)

Yo no soy un hombre que tenga por costumbre poner a parir remakes, si no todo lo contrario. De hecho LA COSA de John Carpenter es un remake, y soy un defensor a ultranza del remake de I SPIT ON YOUR GRAVE. Con esto lo único que quiero decir, es que no estoy condicionado por el tema de que NOCHE DE MIEDO (2011) sea un remake. A eso hay que añadir, que soy de la opinión de que el original de 1985, ha envejecido bastante mal.
Por otro lado, las comparaciones son siempre odiosas, así que centrémonos en esta nueva versión, y olvidemos que la de Tom Holland existe.
A una casa de una urbanización perdida en algún lugar de Las Vegas, llega de nuevas un individuo bastante atractivo y con pintas de macarra cervecero. Por otro lado, dos adolescentes, Charlie y “El Rata” se percatan de que cada día hay menos alumnos en clase, y uno de ellos, “El Rata”, que lleva un tiempo espiando al nuevo vecino de su compañero, descubre que es un vampiro y que es el responsable de que los alumnos no vayan a clase, porque este se los carga.
Pronto las cosas se complican, y en el afán de acabar con este vampiro, Charlie contacta con un performer de tres al cuarto de Las Vegas, que dice ser experto en vampiros y que responde al nombre de Peter Vincent. El resto se lo pueden imaginar.
La película no llega ni a producto para adolescentes. Aburrida, lenta, estúpida y sobretodo, muy infantil. Más que una película de terror para adolescentes parece que estemos viendo una película basada en un relato de R.L. Stine, destinados al público infantil.
Lo peor, es que durante todo el visionado, nos acompaña una extraña sensación de vergüenza ajena, en parte por la presencia de Peter Vincent, interpretado por un tal David Tennat, y aquí inevitablemente, me remito a la versión ochentera. Era genial la idea de un caza vampiros representado por un actor sexagenario en decadencia que presenta un programa de televisión en el que programan viejas películas de terror de serie B. Aquí es un treintañero medio millonario que prepara estúpidos espectáculos de vampiros en directo. El personaje, pierde así, toda la gracia que tenía el original.
Curiosamente, la película está exenta de humor, que podía ser un punto a su favor, de no ser porque toda ella es un zurullo, y la presencia de Christopher Mintz- Plasse (El “Bruma Roja” de KICK-ASS, o el Mc. Lovin de SUPERSALIDOS) se torna absolutamente desagradable y gilipollesca.
Efectos especiales de mierda, ni una sola gota de sangre y en definitiva, un absoluto desastre.
Mientras la veía, notaba algo raro en la imagen. No tenía aspecto de película Americana, más bien parecía algo Europeo, concretamente, tenía la iluminación de una película española. Pronto le he restado importancia a esa apreciación, hasta que en los títulos de crédito finales, me he percatado de quien era el director de fotografía. Se trata de Javier Aguirrerasobe, fotógrafo habitual hasta hace poco de Pedro Almodóvar y de títulos destacados de la cinematografía española, que de un tiempo a esta parte está haciendo carrera en Hollywood. Así se explica un poco ese extraño ambiente.
Dirige esta peste Craig Gillespie, que destacó hace unos años por dirigir una película de autor titulada LARS Y UNA CHICA DE VERDAD, y también la comedia CUESTION DE PELOTAS. No, no se trata de la de Ben Stiller.
Un zurullo negro.

domingo, 18 de septiembre de 2011

LAGRIMAS DE MADRE Y EL SUFRIMIENTO DE UNA HIJA

A punto he estado de no escribir esta reseña, porque a fin de cuentas, voy a decir lo mismo que de las otras películas peruanas que llevo vistas. O sea, que me ha encantado.
La historia es la de siempre. Una madre muy enferma, con un hijo borracho, que tras morir esta se vuelve bueno, pero ya es demasiado tarde para enmendar las cosas. Ok, lo habitual en esta “Saga de los sufrimientos”. La novedad está, en que aquí se introduce, además, una hija adolescente que hace las veces de figura cabal dentro de la historia, y que por supuesto, es violada, golpeada y vilipendiada.
A eso, esta vez hay que añadirle un fuerte componente religioso. Los protagonistas, después de tanta desgracia, acaban convirtiéndose, con la ayuda de un pastor, al catolicismo más diabólico. Da igual lo que hayan sufrido, si al final quedas en Paz con Dios. Lo raro, es que esta actitud que tanto va con las gentes del Perú, hasta ahora solo se haya manifestado en esta película.
Increíble el cenit de la película, con una secuencia de entierro, acompañado de llantos de las féminas de la familia que ha perdido una madre, de más de diez minutos de duración.
Detecto, en este visionado, cierto saber hacer en las labores de edición, y ciertas maneras del cine más pedante, artístico y con contenido social, aunque su director, tan solo intentaba hacer una película al uso, y al servicio de los gustos de las buenas gentes de los Andes.
Bien, entretenida, con las consabidas dosis de humor involuntario, que a fuerza de acostumbrarse a este tipo de cine, ya no resulta ser tanto el humor, y como viene siendo habitual, no defrauda.
¡Que viva el cine peruano de provincias!

sábado, 17 de septiembre de 2011

LO MEJOR (¿O LO ÚNICO BUENO?) DE "TIBURÓN, DUELO A MUERTE"

Algún día alguien escribirá un libro sobre la imagen del tiburón asesino en el cine, y la curiosa fascinación que provoca. Si no fuera por los putos escualos psicópatas, muchos infraproductores de serie B/Z no tendrían ni para habichuelas. Un ejemplo de los miles que hay es este "Tiburón, duelo a muerte", producción Italiana rodada en USA que en 1990 llevó a término, en funciones productiles (y de director de foto, así como co-director cuando el contratado se las piró), Aristide Massaccesi desde su flamante fábrica de ñordos -salvo por "Aquarius"- "Filmirage".
Me la puse el otro día, creyendo que era otro film (¿"La noche del tiburón" tal vez?)... y lo más sorprendente es que la vi entera. Digamos que es un cruce entre "Cuenta Conmigo" y "Tiburón", sobre unos chavales super-amigos de toda la vida que deciden cazar un tiburón asesino después de que se zampe a uno de los integrantes de la pandilla. Todo ello mezclado con mucho drama de saldo y esas formas tan costrosas que en aquellos años los italianos gastaban cuando pretendían hacernos creer que sus productos eran cien por cien yankees, contratando a maniquíes y robots en lugar de actores. "Tiburón, duelo a muerte" se puede ver... pero te olvidas de ella con un simple estornudo.
Nada destacable salvo dos cosas. Las inevitables imágenes recicladas del Castellariniano "Tiburón 3" y la que ahora les dejo...


En la oficina del sheriff reposa una caja de esas de embalaje, o como se diga, tamaño humano, con un cartel pegado y escrito a mano en el que se lee "Robocop". ¿Homenaje?.... noooo!!!, el fin de la peli es demasiado crematístico como para plantearse un acto afectuoso. Sencillamente figura que los policías de esa oficina son muy amigos de la coña, y esa en referencia al clásico de Paul Verhoeven es una de varias. Sin embargo, me pareció lo suficientemente graciosa y ocurrente como para destacarla aquí... más teniendo en cuenta el mar de mediocridad que la envuelve.
Fin.

viernes, 16 de septiembre de 2011

EL CHIP VISCOSO


Esta misma mañana he visitado los "encants" de Barcelona en busca de algún VHS apetecible. Y he encontrado uno, el de "El Chip Prodigioso", la divertidísima peli de Joe Dante producida por Spielberg. A ver, no suelo comprar VHSs de pelis mainstream o superproducciones, prefiero las de terror o las de serie z... pero claro, por 1 euro, pues piensas "¡Venga coño!". Y la he pillado. Al hacerlo, estando la cinta a pleno sol, el pegamento de la etiqueta se había derretido (a saber cómo estará la copia!!!) y claro, imaginaos el efecto de coger una cinta de video roñosa de una alfombra del suelo repleta de mierda, ¡y notar en el dedo un líquido pegajoso!. No ha sido agradable... de ahí el chiste malo de "El Chip Viscoso". Encima, en el momento de pagar, el dueño de la parada y un abuelo han comenzado a gritarse uno al otro "¡Vayase usté a la mietda!", "No, a la mierda te vas tu"... y yo ahí, con mi VHS pringoso en la mano. Estas cosas solo me pasan a mi.
En fin, ahora es mía... ya veremos qué hago con ella. He visto otros VHS de interés, el más destacable era el de "El Tanque", la peli con James Garner que tanto me decepcionó de crío, pero una cosa es que compre pelis mainstream que al menos me gusten, y otra que compre pelis que ni tan siquiera me molan. ¡No estoy tan enfermo, leñe!.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¡SCALPS!, VENGANZA INDIA

¿Un western hispano-italiano producido en 1987 y con el rey del plagio Bruno Mattei a los mandos?... pero, pero, ¿ma cosa succede?. Y cuando digo UN western, digo DOS, porque este se hizo back-to-back (supongo que aprovechando material, escenarios y personal) con otro también de Mattei y del mismo año, "Apache Kid". Pues sí, por marciano que suene, este film existe, lo vi ayer noche y, todavía más marciano si cabe, el caso es que no es tan horrible como parece.
Un grupo de confederados en plena huida de la derrota acuden a un pueblo indio para hacerse con la hija del jefe, o la hijastra o yo que sé. Naturalmente el hombre se niega, así que los soldados arrasan con todo/s y se llevan a la moza. Esta logrará huir y, con la ayuda de un granjero ex-confederado, se vengará.
Aún caliente el visionado, y a pesar de no comprender muy bien el motivo de su existencia viniendo de alguien tan oportunista como Mattei, es evidente que "¡Scalps!, venganza india" (no confundir con el soporífero "Scalps" de Fred Olen Ray) chupa de unas cuantas fuentes. La más notable es la de "Soldado Azul" (lo que aún enrarece más el asunto, ya que este film data del año 1970), un popular -en su época- hippie-western pro-indios que se hizo famoso sobre todo por el clímax final, que incluía una chocante y gráfica matanza ultra-violenta que Mattei copia, aunque rebajando el nivel de sangre (y es que a lo largo de "¡Scalps!, venganza india" hay algo de gore... pero tampoco mucho). Evidentemente no es el único material que espolia, hay más, de la misma "Soldado Azul" y de otras producciones como "Un hombre llamado caballo" y, ojo al parche, ¡"Rambo"!, en concreto una espectacular muerte que resuelve casi igual que en la peli de Stallone. Todo ello bastante bien acabado técnicamente, aunque no exento de sus momentos chaposos. Sin embargo, esta vez menos de lo que nos tiene acostumbrados el italiano y, en fin, que la cosa se deja ver bastante bien. Ponen la guinda cierto -inevitable- tono de spegueti-western, reforzado por un tema musical final de tufo morriconiano.
Según Imdb, Clyde "Troll 2" Anderson co-dirigió el film junto a Mattei utilizando el pseudónimo de Werner Knox (¡muy western!). Sin embargo, en la peli figura este único nombre como director y Anderson como "asistente", así que es posible que Imdb se equivoque. Sea como sea, les acompaña José María Cunillés en tareas de guión (cosa que también hiciera en la infame "Apocalipsis canibal"). En el reparto destaca la guapísima Mapi Galán, Lola Forner y Emilio Linder (lo has visto en "Slugs, muerte viscosa" de J.P.Simón o "Lilian, la virgen pervertida" de Jess Franco, entre muchas otras... además de presentando el programa "De película" en los 80), que en los créditos figura como ¡LindNer!.

PD: Podría haber buscado la imagen del poster en Google, pero me ha hecho más ilusión escanear y recuperar este pre-cartel publicado en un número de la revista francesa "Impact" datado en 1986.

BATMAN: UNA MUERTE EN LA FAMILIA

Esta historia la componen cuatro números de la colección de Batman, en concreto del 426 al 429, de los años 1988 y 1989. DC comics pensó que dar poder a sus lectores seria algo bueno, así que se prepararon dos números de teléfono a modo de votación. Si querías que Jason Todd, el segundo Robin, muriese, llamabas a un numero, si preferías que siguiera como compañero de Batman, a otro. Al final y pese a lo que mucha gente piense, la votación estuvo muy ajustada, y el resultado se decidió por unos escasos 80 votos de diferencia. Así los lectores habían modificado el rumbo de la historia, habían tenido poder, lo que decidieron se hizo. Nunca más se hizo algo así, no se si porque les saldría mal la jugada o no, pero la cuestión es que no recuerdo ningún otro caso parecido.

Ojo, cuento el comic entero, mas que nada porque todo el mundo ya sabe el final de Robin.

Jason Tood, Robin, en las ultimas salidas nocturnas ha estado muy impredecible y agresivo. Batman decide apartarle un poco del terreno para que aclare su mente. Estando de “vacaciones” Jason descubre que la que creía era su madre biológica, no lo fue. Así que contando con la inicial del nombre de su madre, la letra S, se pone a buscar. Localiza a 3 mujeres que podrían ser su madre, pero cada una vive en una punta del globo. Jason coge sus bártulos y pone rumbo a su andadura cual Marco, pero sin mono. Cuando Bruce Wayne descubre lo que piensa hacer Jason, parte a buscarle. Juntos Batman y Robin acaban localizando a la madre de Jason en un país de Africa. Sheila, la madre de Jason, esta siendo chantajeada por el Joker. Robin intenta defender a su madre, pero un brutal Joker deja inconsciente a Robin. Para cuando este se recupera ya es tarde, el Joker les ha dejado encerrados con un montón de explosivos. Nada podrá hacer Batman, ya que cuando llega su compañero ya ha fallecido. Sheila en su lecho de muerte le cuenta todo a Batman y le indica quien es el culpable, Joker.

Batman volverá a EEUU, donde se enterraran los cuerpos de madre e hijo, y lo siguiente y único que tendrá en mente sera vengarse del Joker. Desafortunadamente este es ahora delegado en la Naciones Unidas por Iran, por lo que goza de inmunidad diplomática y Batman no podrá hacer nada contra el. Para ello Superman estará allí y se lo recordara a Batman.

Finalmente Joker hace su jugada e intenta matar a todos los representantes de las Naciones Unidas con su gas de la risa. Batman y el tendrán un enfrentamiento en el que Joker acaba subiendo a un helicóptero, Batman le sigue, Joker es herido de bala y el helicóptero se estrella en el rio. Batman ha podido escapar antes de que se estrellara, pero el cuerpo de Joker no aparece. Y fin.

No es una mala historia, y posteriormente dejo secuelas en Bruce Wayne, pero el desarrollo es demasiado rápido para mi gusto. No da casi tiempo a sentir la perdida de Jason, y Sheila, su madre, nos importa menos que nada. Como decía al principio no recuerdo que se haya vuelto hacer este tipo de votaciones para decidir si un personaje vive muere, asi que solo por eso, merece ser leído. Y aunque Batman dijo que no queria mas compañeros, no tardo en tener otro Robin, aunque esa es otra historia.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

ZOMBIE FILMS VOLUMEN 1: EUROPA

La moda Zombie está dando sus últimos coletazos, pero por lo que respecta a Dolmen editorial, todavía quedan Zombies para rato
ZOMBIE FILMS VOL.1: EUROPA, es el primero de los libros de películas de zombies, que, por continentes, pretenden sacar al mercado. Lógicamente, este volumen se centra en las películas de zombies Europeas, destacando Inglaterra, Italia y España, países cuyas filmografías zombicas, ocupan el grueso del libro.
Se trata de un libro de reseñas a la vieja usanza, con su ficha, su sinopsis y la opinión del autor sobre cada película, organizadas todas ellas por países.
Nada menos que entre cinco autores se reparten las reseñas. Carlos Díaz Maroto, Javi Pueyo, Javier Garrido, Manuel Pérez J, y Vicente Vegas. Con tanto autor firmando el libro, resulta muy amena su lectura, y disfrutamos de los diferentes estilos, aunque en su mayoría, las reseñas se las reparten entre Maroto y Pueyo.
Aquí, cabe de todo, desde una película en la que sale un solo zombie, hasta algunas en las que sale algo parecido, no tiene por que ser un zombie propiamente dicho.
Muy dinámico, muy entretenido, y aunque en el podemos leer sobre películas muy conocidas por todos, también descubrimos exóticas joyas.
Ahora viene la única pega que le pongo al libro, mas concretamente al Señor Javi Pueyo: No se puede poner tan bien, una mierda tan enorme, un escupitajo en el suelo, un vómito de zorra como es BEYOND RE-ANIMATOR. Aunque por otro lado, hay que darle la enhorabuena por acordarse de que existe EL LIGUERO MÁGICO, y que en ella, sale algún que otro zombie.
Por lo demás, lo recomiendo encarecidamente, por mucho asco que les den los Zombies.
Además, si encima se hace una mención a uno de los integrantes de este blog (Naxo) y a la revista de la cual este nace, pues mucho mejor…

martes, 13 de septiembre de 2011

FREEWAY KILLER

Los productores de GACY y de DAHMER, continúan dándole al tema de los “Serial Killers”, esta vez de manera un poco mas modesta de lo habitual.
En esta ocasión le toca el turno a Willian Bonin“El asesino de la autopista”, que se cargó a montones de chavalitos que hacían auto-stop, lo que le reportó el honor de ser el primer condenado a muerte ejecutado a base de inyección letal.
La peli cuenta su historia de forma pausada y telefilmesca (y rodada en vídeo) centrándose en las andanzas de este individuo, que aunque se definía a si mismo como lobo solitario, tenía siempre algún ayudante adolescente que sujetara a la víctima mientras el se la cargaba con una llave inglesa o por estrangulación.
Se deja entre ver en la película, la homosexualidad latente y no declarada de Bonin. Solo asesinaba jovencitos que le atraían físicamente, ante la imposibilidad de poder tener sexo con ellos.
A mi el tema de los “Serial Killers” me apasiona, así que no hace falta mucho para que yo me fascine con este tipo de películas, pero siendo objetivo, diré que el ritmo lento, lento, lento, al borde del paroxismo de esta, no ayudará a que el espectador pase un buen rato.
De sangre, anda bien servida la cosa, de escabrosismo y mal rollo también, pero no son suficientes para tener en alta consideración a esta película. De hecho, de todas las pelis de “Serial Killers” de los últimos años, FREEWAY KILLER, quizás sea la mas flojita.
A destacar, eso si, la interpretación de Scott Anthony Leet, que da vida al asesino, con una sobreactuación llena de sadismo. Leet, no solo se parece a Jack Nicholson, si no que además intenta imitarle, y aunque disfrutamos de su presencia, cuando notamos tanto la imitación, es que no lo está haciendo muy bien… ¿O si?
Por otro lado, no se dejen engañar por el cartel; Aunque en el salga el gran Michael Rooker (HENRY: RETRATO DE UN ASESINO) como uno de los protagonistas, su presencia se reduce a un Cameo de no mas de dos minutos.
Dirige la cosa John Murlowsky, director de AMYTIVILLE: UNA NUEVA GENERACIÓN, una de las últimas películas de la saga, que ya hacía más aguas que los integrantes de cualquier hogar del jubilado.

EL ÍNCUBO

Aún la recuerdo en los estantes del video-club, siendo yo jovenzuelo. Entonces se la conocía con su título original, "Incubus", y nunca la alquilé porque, según mis queridas revistas especializadas made in France, era un film muy light en cuanto a niveles hemoglobiníacos. Sediento de sangre como iba yo a esas edades (y de sexo!), la ignoré. Ayer, bastante más mayor y con unos gustos un pelín más abiertos y menos básicos (pero solo un pelín, no se crean), pensé que era oportuno recuperarla y verla de una puñetera vez. Sabia decisión.
Un ser de origen desconocido se pasea por un pequeño pueblo violando a toda moza que pilla. Por lo visto el muchacho calza un buen tamaño de atributos, por lo que las deja a todas destrozadas por los adentros. Encima, el esperma resultante a tal acción es... ¡rojo!. El médico rural aclarará el misterio sobrenatural (bonita rima).
Leído así suena potente... un monstruo de gran polla, violaciones mortales, semen rojo... pero tranquis, que la mayoría de estos datos se hablan, pero casi no se ven. Eso no significa que la peli esté virgen de sus dosis de truculencia, algo hay, poco, pero hay, especialmente con la muerte del padre de una familia de granjeros (ya que el íncubo, cuando no viola femmes, machaca caballeros). Todo el film transpira una atmósfera algo enrarecida, aunque tampoco se aleja tanto como uno supondría de lo que era entonces (1981) el típico producto de horror. "El íncubo" dispone de bastantes elementos pensados para satisfacer a una audiencia juvenil, a saber: personajes adolescentes, música rock por doquier, algo de tetas y una delirante secuencia en la que un patético grupo de hard rock escenifica algo así como un sacrificio diabólico delante de una audiencia vestida como mandaban los cánones de la "new wave". Además, el cine en el que se desarrolla tan grato momento está repleto de posters molones como los de "The Rocky horror picture show", "La matanza de Texas" y "Children shouldn´t play with dead things"!!!. Eso sí, la verdad es que hasta ese instante, "El íncubo" parecía una peli seria y adulta... digamos que la estropea un poco. Nada grave.
Total, que se deja ver con bastante gracejo. Molan más los primeros 45 o 60 minutos, durante los que se desarrolla el misterio y se suceden los crímenes, que el largo y repetitivo clímax final. Pero no está mal, y el desenlace nos reserva un "shock" bastante potable. Protagoniza el lío un lacónico John Cassavetes, que parece estar actuando para un drama conyugal de esos pretenciosos. Le acompañan el veterano John Ireland y la jovenzuela Erin Noble, más conocida por su papel de chica rarilla en "Curso 1984".
El dire es John Hough, responsable de "La leyenda de la mansión del infierno", "Escóndete y tiembla" o la recientemente visitada "Biggles, el viajero del tiempo".

PUNISHER: FRANKEN-CASTLE

Todos aquellos que siguen los comics Marvel, ya sabrán que en uno de los últimos eventos, Reinado Oscuro, Daken, el hijo de Lobezno, enviado por ordenes de Norman Osborn , actual jefe de Hammer, organización que sustituye a Shield, acaba rajando de arriba a abajo al Punisher, dejandolo en pedacitos muy pequeños. Acaban con un personaje mítico a manos de uno de los mas desagradables y para mi, mas simplones y sin sustancia. Fuimos muchos los que nos sentimos "traicionados", Frank no merecía morir de esta manera, pero lo que hicieron luego con el, parecía que seria algo mucho peor.

Los restos del Castigador son cogidos por los morlocks y llevados a la ciudad de los monstruos. Allí en las alcantarillas, Morbious el vampiro, la momia y un hombre pez que no recuerdo como se llama, reviven a Castle a modo de monstruo de Frankestein. Necesitan su ayuda y su estrategia militar para proteger la ciudad de monstruos. En una enorme batalla Franken-Castle, el cual se tiene que tomar unas pastillas cada ciertas horas para no perder el control y dejar paso al monstruo que lleva dentro, es herido de gravedad. La única forma que tienen de mantenerle con vida es metiendo en su pecho, una gema de sangre, una piedra preciosa de gran poder dominada por un demonio extradimensional (toma ya!) Esta gema ira curando a Frank, le ira devolviendo su cuerpo humano y le otorgara una gran fuerza, pero también envenenara su mente llegando a no discernir entre una venganza con sentido y el matar por matar. Todavía siendo Franken-Castle, dará con Daken, y con el tendrá un dialogo, mientras se zurran a base de bien, en el que Remender (el guionista) analiza y despieza (metafórica y literalmente) el personaje del Punisher tal y como se le puede ver en la actualidad y teniendo en cuenta todo su recorrido.

Era lógico que el personaje acabara siendo humano de nuevo, en el universo Marvel es raro que los cambios permanezcan mucho tiempo, y si bien al principio pensaba que este arco argumental iba a ser una porquería, me ha sorprendido gratamente. Ahora volvemos a estar como al principio, solo que gracias a la gema, Castle es ahora algo mas joven y sigue en plena forma. Ya tengo ganas de seguir sus nuevas aventuras.

lunes, 12 de septiembre de 2011

DAME UN POCO DE AMOOOR!!!

En la España de los sesenta, se estilaba mucho en la música, el Pop con tintes Funk y Soul, siendo “Los Bravos”, uno de los principales exponentes de este género en España.
Es este un país acostumbrado a hacer películas/vehículo para cantantes, pero en el caso de esta DAME UN POCO DE AMOOOR! está claro que la película nace en consecuencia del éxito que obtuvieron las primeras películas protagonizadas por “The Beatles”. No tiene demasiado que ver, con por ejemplo QUE NOCHE LA DE AQUEL DIA, pero vamos, se capta.
José María Forqué y Eduardo Ducay, conscientes de esto y sabiendo como hacer películas de Éxito, se les ocurrió hacer esta película con dos fines: promocionar el segundo disco de “Los Bravos” y hacer que en sus bolsillos no entraran los billetes de cinco mil pelas que iban a generar, por lo que se optó por hacer una película muy tontorrona, pero lo suficientemente vistosa como para no dejar indiferente a nadie. Por lo que fuera, no consiguieron un gran éxito, pero si la película mas surrealista y enloquecida del cine Español. Al menos, a niveles anecdóticos, claro.
El cantante de “los Bravos”, se enamora de una china que pronto es secuestrada por un Fu-Man Chu de lo mas chungo, que a su vez se ha quedado con los lingotes de oro con los que la discográfica del grupo pretende fabricar los discos de oro que tendrán los Bravos (¡Peazo de argumento!) y mientras estos intentan rescatar a la chica y recuperar el oro, les sucederán montones de cosas todas ellas extrañísimas, en profundos túneles subterráneos y en un ambiente totalmente colorido y futurista, a la par que interpretan sus canciones fuera de la trama, sin orden ni concierto.
No está nada mal. La película podría ser el equivalente, castizo y prematuro, de las películas de AUSTIN POWERS, en las que se recreaba esa psicodélia tan marciana, que por otro lado es genuina en la película de “Los Bravos”.
Olvídense de la trama, olvídense de los diálogos y de ver una historia mínimamente consistente, y céntrense en las imágenes, pues estas son totalmente delirantes y divertidas. Con un montón de animaciones, algunas de ellas a lo Monty Python, otras de estilo Cómic ( El prota y líder de “Los Bravos”, además, en la película, es un forofo de los cómics, y podemos verle ojeando un ejemplar de FLASH), y unos numeritos musicales que son lo mejor de la peli (máxime, si no se le hacen ascos al soul y al funk), podemos disfrutar del alarde de imaginación, que, en resumidas cuentas, es DAME UN POCO DE AMOOOR!
Además salen Tip y Coll (este ultimo haciendo de chino, y además doblado por otro actor) y Tomás Zori (también doblado).
Apunte quisquilloso. ¿Por qué todo el repugnante poperío actual, lleva las mismas pintas que estos muchachos de hace cuarenta y pico años? Grima.

domingo, 11 de septiembre de 2011

AENIGMA

Honestamente, no soy de los que consideran al italiano Lucio Fulci ni un maestro, ni un astro, ni un genio. Creo que los que recurren a tales calificativos se dejan cegar por el único elemento que de verdad ha hecho atractivo alguna vez el cine del caballero: el gore. Sí amigos, pertenezco a esa ralea de chavales que en los 80 fliparon -y mucho- con los desvaríos hiper-truculentos de lo que, a fin de cuentas, es su mejor y más florida etapa: "Nueva York bajo el terror de los zombi", "El Mas Allá", "Miedo en la ciudad de los muertos vivientes", "Aquella casa al lado del cementerio" y "El destripador de Nueva York". De hecho, entre estas hizo otras dos producciones de horror, "El gato negro" y "Manhattan Baby", pero ninguna de ellas es recordada con fervor. ¿Por qué?, pues porque NO son tan sangrientas como las antes mencionadas.
"Aenigma" fue, precisamente, el "return" al horror puro de Fulci tras su fallida "Manhattan Baby" y después de probarlo en otros terrenos como la ciencia ficción, el drama, el thriller (que no "el terror" en el sentido estricto y sobrenatural del término) o la espada y brujería. En la prensa especializada franchute se le dio mucho bombo, y las fotos prometían mogollón. Pero, por supuesto, una vez disponible en los video-clubs Españoles y visionada, el hostiazo fue tremendo. De ahí en adelante Fulci no levantaría cabeza.
"Aenigma" es una mezcla de "Carrie" y "Patrick" con gotas de "Suspiria". La chica tontica e introvertida del colegio para señoritas es blanco de una broma exageradamente cruel que, tras un accidente, la lleva directamente a una camilla en el hospital, donde reposará en coma el resto de la peli dispuesta a vengarse desde el mas allá -sin saber muy bien cómo- de los que la llevaron a ese estado. Las muertes se pretenden impactantes, no por su violencia sino por su surrealismo y absurdismo, pero no cuela.
Hace unas noches atrás, y en un burdo ataque de nostalgia, intenté echar un segundo ojo a otro de los films que Fulci facturó en los inicios de su duradera decadencia, "Murderock", pero no pude con el. Seguidamente recordé "Aenigma", y decidí también darle otra oportunidad convencido de que, por mala que fuera, no podía serlo tanto. Y no, TAN MALA no es... pero le queda cerca. Ambas tienen en común una estética monótona y artificial, unos actores nivel "maniquí", horribles bandas sonoras (¿de dónde sacaría Fulci canciones tan espantosas?), gore bajo mínimos (desde luego nada remotamente próximo a sus mejores tiempos) y la habitual ausencia de ritmo que en este caso, y a falta de sangre y tripas, se torna insoportable.
Lo único divertido de "Aenigma" consiste en descubrir con qué posters las escolapias protagonistas adornan sus dormitorios: Tom Cruise en "Top Gun", Sylvester Stallone en "Rocky 3", Christopher Lambert o "Yoda". ¡Vaya tela!.