martes, 10 de mayo de 2016

EL POSTER DE "EL DÍA DE LA MADRE"

Me da igual que Alex Gardés me pidiera con toda modestia que no pusiera más su nombre en este blog, porque en el caso que nos ocupa se trata de justicia divina, ya que el gentleman tuvo el detalle de regalarme, sí, regalarme, este póster que tenía repe en su colección. Ustedes dirán, "¡Ya ves!, lo tenía repe, ¡no es pa tanto!", pero se equivocan. Si son tan devotos del tema como Alex y yo, sabrán lo que cuesta desprenderse de estos artilugios, ni aunque los tengas dos, tres o cuatro veces. Por ello mismo me hizo mazo de ilusión cuando, hurgando entre su colección, localicé una segunda copia de lo que, a fin de cuentas, es lo mejor de "El día de la madre", ¡su terrorífico póster que tantas pesadillas me dio de chaval!... a mi y al compañero Víctor. De hecho, sobre ello hablamos largo y tendido hace un tiempo en formato podcast, por si gustan.
En cualquier caso ahí va la foto de mi asustada persona con ese pedazo de papel suculento. ¿Que si lo tengo enmarcado?, ¿están ustedes locos?, reposa bien plegado dentro de una caja, oculto bajo la cama. Si lo tuviese delante creo que no podría pegar ojo por las noches. Y es que quien tuvo, retuvo...