lunes, 30 de mayo de 2016

STREET WALKIN'

“Streetwalkin’ (Haciendo la calle)", es un genuino “Exploit” con sabor ochentero de los muchos que llegaban a nuestros videoclubes en la era dorada. Una de tantas consecuencias del éxito de “Angel”, que nos llenó las estanterías de putas justicieras, aunque en esta ocasión no vayan por ahí los tiros.
Cuenta la historia de Cookie, una jovencita que acaba en la calle con su hermano pequeño, ya que ambos han huido de su madre borracha. Vagando sin rumbo fijo por las calles, un apuesto tipo se gana la atención Cookie colmándola de atenciones y enamorándola. Este encantador galán es en realidad un proxeneta de la peor calaña que acaba engatusando a la muchacha para que trabaje de puta para él. Como ella es medio boba y además ama a este hombre, está tan contenta, hasta que descubre que este chulo maltrata a sus otras putas. Ante tal tesitura, la chica decide cambiar de chulo, cosa esta que no le sentará nada bien al actual, que enloquecerá de forma exageradísima, y saldrá a buscar a su puta con el fin de matarla. La espiral de violencia en la que se inmiscuyen, desenlazará la película.
La gracia del asunto está en que este “Exploit” que va a lo que va –la pasta rápida y segura- está dirigido por una señora, Joan Freeman y según esto, cabía esperar el típico panfleto feminista en contra de la explotación de la mujer y demás zarandajas. Pero no, Freeman asume perfectamente su rol de directora “Exploited” y se dedica a filmar lo que tiene que filmar para atraer al mayor número de espectadores posibles, esto es, tetas, violencia, y más violencia. Vamos, que no se  ve la mano femenina por ningún lado, lo que está muy bien. No el hecho de que  no se note la mano femenina, si no el que la condición femenina de la directora, no sea óbice para hacer el tipo de cine por el que se le paga. Entonces, consigue una película harto sensacionalista con unas interpretaciones de lo más subidas de tono. Al chulo de putas, cuando va tras su puta, da gusto verlo sobreactuar.
A pesar del chabacanismo imperante, y de los diálogos besuguiles que se gasta el guion, “Streetwalkin’ (Haciendo la calle)” tiene un gran as en su manga, y es que cuando todo apunta a que la película, por su propia naturaleza, tiene que ser un rollazo de padre y muy señor mío, contra todo pronostico, resulta de lo más entretenida y estimulante, y poseedora de un ritmo que, sin duda, es fruto de la casualidad. Con lo que se deja ver estupendamente, y con el “Fast Fordward” del mando a distancia intacto. Está muy  bien. Demasiado bien, incluso.
Joan Freeman Dirigió unos años después una película de corte adolescente, protagonizada por unos semi-desconocidos Lian Neeson, Trini Alvarado y Julia Roberts y que se tituló “Satisfacción”. Muy bien no debió ir la cosa, porque la señora Freeman no volvió a dirigir jamás otra película.
Su protagonista, Melissa Leo, ha fraguado una carrera de papeles secundarios en films que van de lo más zetoso a lo más mainstream, mientras que el chulo de putas, Dale Midkiff, desarrolló su carrera en la televisión. En un rol secundario tenemos a la mítica Julie Newmar –la Catwoman del “Batman” clásico, el de Adam West- haciendo de puta vieja y espigada, de esas que parecen más un travesti que otra cosa. Obviamente, la decadencia se cebaba con la actriz.
Muy curiosa y agradecida, está bien de vez en cuando revisar (o descubrir) películas así.
En españa la distribuyó la entrañable “Lightning Vídeo” (justamente su carátula inspiró una entrada en nuestra popular sección dedicada al caratuleo chunguero que pueden ver aquí).

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