miércoles, 20 de julio de 2011

THE TUNNEL

La idea de que bajo nuestro suelo, por ahí las cloacas y sus interminables redes de pasillos y habitáculos, se haya creado un nuevo tipo de ser vivo a base de mutar humanos (los vagabundos que, dicen, allí habitan) con bacterias, enfermedades o vaya usted a ser qué, es algo que resulta genuinamente fascinante. Por eso el cine se ha encargado de traducirlo a imágenes en más de una ocasión (aunque no suficientes). "Subhumanos" creo que fue el primer intento, y aunque loable por su originalidad, el modo de enfocar la cosa no cuajaba. Después vino "Creep", bastante potable, aunque tampoco redonda. La más reciente aportación al asunto se titula "The Tunnel", llega de Australia y se adapta al formato de "falso documental" parido -o perfeccionado- por ese film de indudable importancia histórica que fue "El proyecto de la bruja de Blair". La diferencia con el resto de "mockumentarys" está en que no pretende engañarnos, ni tan siquiera hasta los títulos del final, en "The Tunnel" queda claro que estamos viendo una ficción desde los créditos iniciales. Curioso.
Supongo que a ello contribuyó el hecho de que la creación del film fue seguida desde un buen principio por aquellos que visitaban su página web oficial y -creo haberlo entendido así- contribuían a su realización a base de pequeñas aportaciones monetarias... o de ideas... en fin, no se, se trata de una nueva práctica que están comenzando a desarrollar algunos cineastas nóveles y que me parece muy bien. Hay otro aspecto novedoso que acompaña a "The Tunnel": es la primera peli con el sello de una "major" -la Paramount- que se distribuye gratuitamente por internet, al mismo tiempo que sale a la venta en DVD. Curioso también.
Con "The Tunnel" estamos ante un compendio muy completo de todos los tics, virtudes y defectos propios de lo que llamamos "falso documental de terror". La historia se desarrolla en Sydney, donde comienza a escasear el agua. Al gobierno se le ocurre aprovechar el líquido que corre bajo la ciudad, pero de pronto el proyecto se detiene y nadie más habla de el, ni quiere hacerlo. Una periodista, intrigada por tan repentino silencio, decide bajar a investigar y... en fin, comienzan los problemas.
Pues sí, tenemos infrarrojos para parar un tren, carreras a través de angostos pasillos donde la cámara se tambalea sin parar, discusiones de los personajes, momentos de gilipollismo entre ellos (aunque menos de lo habitual ya que, sorprendentemente, son todos adultos)... pero también unas buenas dosis de inquietud y suspense, unas criaturas que, aunque en ningún momento se dejan ver al cien por cien, convencen y, eso sí, una secuencia francamente aterradora en la que una de ellas agrede a un segurata al que previamente ha desprovisto de sus ojos, todo visto a través de los infrarrojos de la cámara y con el más acongojante silencio como única banda sonora.
Si "The Tunnel" hace historia será más por su método de rodaje y de distribución que por sus méritos como película, pero dentro del cada vez más amplio subgénero del falso documental, puede que esté entre lo más potable y bien parido que han visto estos cansados ojos (verdes!).