miércoles, 17 de noviembre de 2010

CHARLY, DIAS DE SANGRE

Un individuo, con ciertos problemas mentales, acude con un grupo de amigos a pasar el fin de semana a un viejo chalét perteneciente a la familia. El el, durante un incendio, su hermano Charly perdió la vida años atrás… o eso creía el, porque el desfigurado Charly, durante el fin de semana, no hace otra cosa que ir cargándoselos uno por uno…
Slasher Argentino, filmado en el mas costroso de los vídeos, pero bien facturado a fin de cuentas (digamos que es una película de aspecto amateur, pero rodada por un profesional con mucho cine realizado a sus espaldas), y con tantos tópicos, que puede competir perfectamente con todos esos Slashers Americanos que toma como referencia.
Dentro de lo políticamente incorrecto del sub-género, nos encontramos con una pieza políticamente correcta; aburrimiento, tetas, felpudazos y gráficos asesinatos bien salpicosos. Ni mas, ni menos.
Está claro que no hace falta pasta para rodar una cosa digna (teniendo en cuenta siempre lo mala que es, no se confundan) ya que esta película está rodada en tan solo cinco días, y en el chalét de un amigo del productor. Una cámara, unas pocas de viscerillas y cuatro o cinco actores de poca monta, eso es lo necesario. Ni que decir tiene, que el producto era para explotar en el mercado del vídeo.
Eso si, para los no muy introducidos en esto de los sub-géneros, mejor no la vean. Sin estar prevenido, esot puede ser absolutamente insufrible.
Tras el asunto, Carlos Galetinni, una especie de Mariano Ozores, famoso en Argentina por dirigir algunos títulos de las exitosas sagas de LOS EXTERMINEITORS, LOS BAÑEROS o LOS SUPER AGENTES.
Y ahora, miren la carátula… ¿No les suena? Al que acierte el plagio, le doy un premio.