sábado, 3 de marzo de 2012

EL PECADOR IMPECABLE

De primeras, al ver esta película, intuyes que es una película de los ochenta. Si no sabemos muy bien el año, calculamos que de 1982 aproximadamente. Pero no, es de 1987, aunque lo pobre de su factura apunta que podía haber sido rodada incluso en los setenta. En cualquier caso, da igual.
Ese año, Almodóvar ya despuntaba, Fernando Colomo y Trueba, ya apestaban la cartelera con sus comedias Madrileñas para post-modernos de postín, y la comedia más chusca había quedado relegada al video-club. Sin embargo, todavía había lugar en la cartelera para alguna producción que, sin saber muy bien por qué, se colaba en la cartelera española, e incluso alcanzaba “cierta notoriedad”
La peli cuenta la historia de un casi sesentón virgen y reprimido, que tras el fallecimiento de su madre, rompe a follar con toda viuda que se le cruza en su camino y esquiva los envites de su prima, que solo quiere casarse con el y heredar el negocio familiar, una zapatería.
Cutre, sórdida, chabacana, misógina y de un mal gusto sobrecogedor. Una maravilla.
Su director, el mediocre Augusto Martínez Torres, debutaba como realizador adaptando una novela erótica del mismo título perpetrada por Manuel Hidalgo. La novela era aún más chunga que la película, y al adaptarla libremente, Torres suavizó todo lo centrado en el erotismo, porque si no, según el, le habría salido una película porno.
Ni a erótica llega, pero lo cierto es que es tan torpe y básica tanto en la dirección como en el montaje, tan lúgubre la iluminación y tan de estar por casa el sonido directo, que lo que le salió es un pastiche de muchas cosas, y todas malas, dentro de un cine que estaba dando sus últimos coletazos.
Sin embargo, que quieren que les diga… a mí me encanta.
En el reparto, grandes de la interpretación que no han tenido relevo generacional como Alfredo Landa, Saza, Rafaela Aparicio, Chus Lampreave, Julieta Serrano, Zori, Rafael Alonso, y la futura “Scream Queen” Diana Peñalver.
Hay que verla, joder.