miércoles, 13 de enero de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "HOWARD, UN NUEVO HÉROE"

Y está de actualidad este Súper Héroe Marvel, porque como aparece un momento en la escena post-créditos de "Los Guardianes de la Galaxia", ha vuelto a generar interés, al menos, en lo que a ambientes comiqueros se refiere; van a publicar la obra integral del personaje datada en los 70, además de un nuevo cómic para lo colección "100% Marvel". Para rizar el rizo, será uno de los nuevos agentes de S.H.I.E.L.D en el cómic "Agentes de S.H.I.E.L.D.". Y si, soy fan del tebeo.
Pero antes de que supiera siquiera que Howard era un personaje de cómic, yo era -y soy- fan -incondicional- de la película, una de las mejores producidas por George Lucas y, sin embargo, por el mero hecho de que en su momento no dio pasta, la más denostada.  Las listas profesionales de peores películas de la historia la incluyen, si bien es cierto que la masa, sin opinión, mediocre, borrega que sigue a la manada, la considera, efectivamente, un fiasco. Aquí sin embargo, nos gusta mucho la película y el personaje (que se lo digan a Naxo y a su "Allan Actionduck"... que él les cuente) y reivindicamos un PELICULÓN que ya fue reseñado en su momento. Pinchen.
Y aquí les dejamos con sus preciosos fotocromos y su no menos hermoso poster.
Disfrutenlos.















lunes, 11 de enero de 2016

GRITOS EN LA NOCHE

Efectivamente, “Gritos en la noche” sería una de las primeras películas españolas de lo que hoy conocemos popularmente como “Cine Fantástico” –que precedentes hay desde los tiempos del cine mudo- y, efectivamente, se trata de una de las mejores películas de Jess Franco y, sin duda,  una buena película. Además,como se dice por ahí,  es cierto que está adelantada a su tiempo; una película de terror en tiempos en los que lo único que tenía lugar en la cartelera era –el por otro lado maravilloso- Jose Luis Ozores y sus comedietas blancas y familiares. Y es encomiable la labor técnica, esa iluminación que evoca al expresionismo, la primera aparición en pantalla de Howard Vernon como el Dr. Orloff iluminado en total penumbra mientras su primera víctima, a la cual está seduciendo, es iluminada con la luz más clara posible. Todos esos movimientos de cámara, esas posiciones imposibles y ese sabor a clásico que desprende toda la película.
Entiendo el interés general del Jess franco de esta película y época, pero, como muy bien sabrán si siguen asiduamente este blog, a mí este Jess Franco no me gusta. No me malinterpreten, si que me gusta “Gritos en la noche”, lo que pasa es que es una película tan estándar, tan formal, que no parece de Jesús Franco. Es más, carece de toda esa libertad y rebeldía con la que luego se le llenaría la boca, es totalmente académica si bien es cierto que tiene un par de ligeros ramalazos de lo que luego sería su estilo, pero yo prefiero sin dudarlo, a ese Jess Franco de los últimos años y esas locas películas fruto de la dejadez más extrema, pero también de la genialidad. Y aquí no hay nada de eso, y seamos serios, aunque “Gritos en la noche” está muy bien, puestos a ver cine de terror de la época, los  hay bastante mejores. Eso si, si que se trata de una de las primeras películas genuinamente de terror rodadas en españa, y ahí radica el mérito. Además de contar por primera vez con la presencia de un personaje esencial en la posterior filmografía y en el “Universo Franco”.
Cuenta la historia del Dr. Orloff, cuya hija desfigurada –un acierto; no se nos cuenta la historia de la chica, no sabemos que le ha pasado- descansa en una vitrina de su palacete, mientras él, ayudado por su sirviente deforme Morpho, asesina a bellas cabareteras con el fin de experimentar con sus pieles y trasplantárselas a su hija.
Mientras, un detective, investigará estos extraños asesinatos.
Un argumento que también sería una constante en la obra más de ficción del director (sin ir más lejos, en “Los depredadores de la noche” pasa más o menos lo mismo) y uno de los títulos por los que el abuelo era conocido en todo el mundo. No en vano, oliéndose los problemas que iba a tener con la censura de la época con un producto en el que había sangre, deformidades, violencia y hasta escotazos, Jesús se cuidó de ambientarla en Francia, y  montó dos versiones, la que se estrenó en España, y la internacional, dónde no se camufla el erotismo rodado. El resultado de esto, es que en España la película fue ninguneada por la crítica; incluso se le acusó de rareza y se distribuyó en cines de mala manera. Comienza entonces Jess a plantearse irse fuera, lógicamente. Sin embargo, estrenada la película en Francia, donde se tituló “L´horrible Dr. Orloff”, en  Reino Unido donde se tituló “The Demon Doctor” fue la cosa bastante mejor y así empieza el mito.
También se estrenó en Estados Unidos  en programa doble y como secuela de otra película con la que no tenía nada que ver y que se títulaba “The Horrible Dr. Hichcok”. “Gritos en la noche” pasó a titularse “The Awful Dr. Orloff” y funcionó bien a nivel de taquilla; no obstante, la critica trató a las dos películas como a la mierda, si bien es cierto que la crítica vertida por en New York Times sobre el programa doble, no deja de terner cierta gracia, ya que decía: “Por una vez, los adjetivos en los títulos no solo son descriptivos, sino también precisos”. Ole los cojones de New York Times.
Con todo ello, si, una de las mejores películas de Jess Franco, competente y entretenida, una película de verdad, pero sin una gota de la personalidad que hizo que yo me enamorase de este cineasta.
En el reparto, eficaces a más no poder, tenemos a Conrado Sanmartin como el detective Tanner, Venancio Muro saliéndose un rato de la comedia y haciendo un papel crucial en la trama, Perla Cristal y María Silva entre otros, si bien no deja de ser curioso y chocante el cameo del mítico dibujante Manuel Vázquez, gran amigo de Jess Franco, que interpreta al que hace los retratos robot de la policía en un momento de la película especialmente celebrado por mí.
Sin prejuicios; está muy bien la película.

domingo, 10 de enero de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA DEL VHS) DE "EL PRINCIPE DE LAS TINIEBLAS"

En 1987 Don John Carpenter no se encontraba precisamente en el mejor momento de su carrera. Tras “La Cosa”, que aunque estupenda no olvidemos que fue un fracaso de taquilla, parió la pasable pero insatisfactoria (para nosotros, pero especialmente para él) “Christine”, la “bajada de pantalones” “Starman” y la también fracasada “Golpe en la pequeña China”. Demasiados hostiones seguidos. ¿Qué hacer?, pues lo que hacen muchos cineastas que vienen de un cine más modesto y no terminan de sentirse a gusto con los grandes estudios, volver a las esencias, menos dinero pero más independencia y libertad. Fichó para “Alive Films”, una compañía perfectamente adecuada a sus intereses, y rodó back to back esta de la que hablamos hoy, “El príncipe de las tinieblas”, y la superior “Están Vivos”, que cada año que pasa gana puntos, reputación y admiradores.
En su día, siendo como era ya fan de Carpenter, "El príncipe de las tinieblas" me dejó un poco frío. La encontré lenta y farragosa. Incluso complicada (salvo por algún detalle, como las inquietantes pesadillas del prota). Sé que el director, oculto tras el "fricoso" alias de Martin Quatermass, escribió un guión más interesado en la atmósfera, los personajes y ciertos motivos religiosos que en ofrecer espectáculo pirotécnico y sustos baratos (aunque alguno hay… y encima funciona. Tampoco es moco de pavo el elemento “asquerosidades”, cortesía de un buen puñado de insectos). La peli presentaba el ya clásico escenario de los individuos confinados en un mismo lugar luchando contra elementos externos (unos siniestros vagabundos comandados por Alice Cooper) e internos (el mal representado en estado líquido y que los va poseyendo uno a uno) tan propio de su mejor cine.
Volví a verla años después convencido de que, más adulto, sabría pillarle el rollo. En balde. Desde mi punto de vista “El príncipe de las tinieblas” no es una mala peli, ni mucho menos, pero tampoco la pondría entre las mejores del amigo Carpenter.
En el reparto encontramos algunos repetidores como Dennis Dun, Victor Wong o Donald Pleasence, nuevos fichajes como Peter Jason y Jameson Parker, entonces popular en mi tierra gracias a que la tele catalana emitía la serie de la que era protagonista, "Simon & Simon".
Como suele ser habitual en las pelis de tío John, la banda sonora está estupenda (firmada a medias entre él y su viejo colaborador Alan Howarth).
"El príncipe de las tinieblas" no mejoró la situación de John Carpenter, ya que fracasó en su paso por salas. Pero se resarció gracias a los video-clubs. Luego vino “Están Vivos” y seguidamente el cineasta se dejó tentar de nuevo por los big boys con “Memorias de un hombre invisible”, paso este que se saldó con…. ¡¡otra hostia gorda!!. ¡Si es que no aprende, leñe!.
Pues nada, les dejo a continuación con los fotocromos cedidos por el espléndido Alex Gardés (y la caratula de mi VHS... si es que aún lo tengo).










viernes, 8 de enero de 2016

QUÉ BONITO EXPOLIO

El otro día, yendo a mi librería de segunda mano favorita, me topo con esto:


Una novela más o menos clásica, que se vende por si sola porque es un título popular, que sin embargo, en esta edición, plagia sin ningún tipo de vergüenza la ilustración del poster de esta película, a estas alturas, también clásica:

...Y la verdad, me hizo mucha gracia ver ese libro con esa cubierta porque ¿qué necesidad tiene una novela como esa venderse con una ilustración perteneciente a "Aullidos"? Seguro que la novela de V.C. Andrews es más popular que la película de Dante.
Claro que, obviamente, las intenciones del plagio y/o expolio  es convertir un producto poco atractivo en muy atractivo, o más atractivo de lo que és, cosa que plagiando se consigue con creces. Porque no me van a decir que esta cubierta que les subo no es mucho más atractiva que cualquiera perteneciente a otra de sus ediciones: por ejemplo y al azar:


Pues solo eso, que me hacía gracia contarles por aquí mi encontronazo con dicha edición de tan respetado libro.

jueves, 7 de enero de 2016

WAR IS MENSTRUAL ENVY

Me atrevería a decir que Nick Zedd es ya un viejo conocido en estos ciber-páramos. Si quieres saber más sobre su persona, y la fascinación-rechazo que despierta en mí, escúchate el podcast en el que hablé largo y tendido de todo ello, especialmente de su simpática película “Geek Maggot Bingo”.
Una de las cosas que me alucinan de Zedd es su capacidad de encajar en dos tendencias aparentemente tan distintas (y digo aparentemente, ahí están los Hermanos Kuchar para demostrar lo contrario) como son el cine trash y el cine experimental. Hace unos días leía un artículo escrito por un fan del horror de bajísimo presupuesto y entre sus ídolos citaba tanto a J.R.Bookwalter y Tim Ritter, dos de los mayores creadores de “cine” de terror esclavo de las fórmulas e infra-mercados vía formatos menores, como al mismo Nick Zedd. No, no pegan ni con cola. Pero el cine de Zedd tiene algo que lo hace atractivo de cara al fan del terror, el gore, lo chungo y lo extremo. Comenzando lógicamente por esa imaginería grotesca y gran guiñolesca, seguido del sexo -incluso la pornografía- y acabando en el humor. Afortunadamente muy presente en casi todo lo que hace o hacía el muyayo. ¿¿ “Geek Maggot Bingo” en la misma estantería que “Robot Ninja” o “Eliminator”??. Esas son las cosas que otorgan a Zedd, en términos generales y sobre todo fuera de Estados Unidos, la etiqueta de oveja negra del mundillo “experimental”. Es así, queridos. Y yo lo encuentro maravilloso.
Pero vayamos a por materia. “War is menstrual envy” ("La guerra es envidia menstrual", toma geroma!) está fechada el año 1992 y se rodó en 16mm, aunque la post-producción se hizo video mediante, algo que canta un huevo, sobre todo con los títulos de crédito y los cromas, que son unos cuantos sanamente mal paridos. Por mucho que nos vendan la movida del largometraje (dura 1 hora y 17 minutos), en realidad estamos ante varios cortometrajes pegados entre sí. En su época Zedd soltaba el rollo de que si era un alegato anti-guerra situado en un futuro post apocalíptico con una nueva raza de seres  humanos mezclados con delfines y bla, bla, bla. ¡Pamplinas!. Lo que aquí tenemos es una combinación de ideas e imágenes extravagantes varias que van de lo estupendo, pasando por lo majo, hasta acabar en lo patético.
La peli arranca bien, con Steve Oddo escribiendo la palabra “War” en su pecho con una gillette. Sin truco. De ahí pasamos al segmento más coñazo. Kembra Pfahler, del grupo “The Voluptuous Horror of Karen Black”, fingiendo que bucea  gracias al efecto croma (las imágenes del fondo están sacadas de varios documentales en plan Cousteau) y que es súbitamente follada por unos tentáculos. Todo ello acompañado de un sonido estridente. Si esto hubiese durado 10 minutos sería genial, pero dura mucho más. DEMASIADO. Ahí me dije, “Joder, menuda mierda!”. Pero entonces termina bruscamente y aparecen una panda de personajes variopintos en la barra de un bar (uno de ellos interpretado por Nancy Leopardi, que luego haría algo de carrera produciendo para Asylum e incluso dirigiendo, ¡recórcholis!). Llega un matón (el cineasta y artista ruso Ari Roussimoff) y la lía a empujones. Al final la chica del bar se cansa, saca una escopeta y le revienta la cara de un disparo, efecto conseguido gracias a una careta de carnaval estupenda. Mientras el tío agoniza, aparece una enana y comienza a hacer cosas raras y luego otro tipo en pelotas que barre el estropicio. Yo con esta parte me lo pasé bomba. Tanto como para volver a centrar mi atención en la peli.
¿Y qué sigue?, pues muchos más delirios. El mismo Nick Zedd y varias amigas pintados de colores y haciendo el mutante, todo ello con la película en negativo. Un soldado que atraviesa con su bayoneta a un bebé de evidente goma. La Pfahler y la actriz porno y activista de notable delantera Annie Sprinkle calentando a un militar que ni se inmuta. Y luego ejerciendo la primera de monja liberando de sus vendas a un tío con la piel quemada para que Annie se lo zampe a lengüetazos. Según tengo entendido, la Sprinkle había follado tanto y tan variado, que para cambiar se echó por novio al superviviente de un incendio, ocasión que aprovechó el sagaz Nick Zedd para meterlos en su peli.
Una que poco después concluye, y que en el momento de su lanzamiento el cineasta la partía en tres cachos, en plan trilogía épica, y hacía dobles o triples proyecciones con ella, pero eso nos importa un pito. Aquí viene toda junta, ilustrada sonoramente no solo con ruidos, también con algo de rap y algún soundtrack mangado por ahí.
¿El resultado?, pues quitando la excesivamente larga parte de la “mujer pez”, me ha molado. Nick Zedd tira de esa “táctica” (que no técnica)  que tanto me gusta consistente en incluir en el montaje final errores, miradas a cámara y preguntas de los perdidos actores.
Desde luego no es pal gusto de todos los paladares, pero si te va el cine diferente, loco o raro, y te lo sabes tomar con sentido del humor, pues creo que podría recomendártela, siempre y cuando le eches un poco de paciencia en las partes más plomizas. Que las hay, pero son muchas menos de lo que es habitual en esta clase de demencias.

miércoles, 6 de enero de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y EL POSTER) DE "EXPLORADORES"

Una de las películas de mi infancia, que sin embargo, no comprendo como no se la reividica a la altura de un "E.T. El Extraterrestre" o unos "Gremlins", es más no deja de sorprenderme que mucha gente de mi quinta, no la recuerda. No creo que sea el caso de ustedes.
Dirigida por Joe Dante, no les daré mucho la chapa al respecto porque ya lo hice en su momento y releyendo la entrada llego a la conclusión de que si hoy por hoy escribo fatál, en la época en la que reseñé esta película deberian haberme cortado las manos.
Sin más, les dejo con los fotocromos (y el poster) de "Exploradores".













lunes, 4 de enero de 2016

BAJO EN NICOTINA

Raúl Artigot, uno de los mejores directores de fotografía del cine español, del cual se decía que sacaba a todas las actrices guapas –incluso cuando no lo eran- falleció recientemente. Y pudo irse  a la tumba bien tranquilo, porque lo cierto es que tiene un currículum impecable como director de foto –las mejores películas del tandem Pajares/Esteso/Ozores están iluminadas por él, entre otras muchísimas- , y una escueta pero interesantísima carrera como director que voy a pasar a reseñar por aquí durante los próximos días. Y comenzamos por el final con la ultima película que dirigió (y escribió, que también era autor), una película que para mí ha sido todo un descubrimiento y que, desde ya,  pasa a formar parte de mis favoritas del cine español.
“Bajo en nicotina”, basada libremente en la novela “El Angel Triste” de Carlos Pérez Merinero cuenta la historia de un cinéfilo totalmente metido en el mundo del vídeo domestico, que alquila sin orden ni concierto cintas betamax en el videoclub y que mantiene una relación un tanto turbia con la dependienta de una perfumería, mientras maldice su suerte porque las continuas peleas de la pareja del piso de al lado, no le permiten ver las películas tranquilamente. Un buen día, sin motivo aparente, la cosa se va complica de manera sorprendente en la vida de este individuo, y no puedo seguir contando más porque esto daría lugar a spoilers que destrozarían la película, cuya manera ideal de disfrutarla, es verla sin saber muy bien de que va la cosa, tal y como a mí me ocurrió.
Podemos decir que se trata de una película amateur rodada en 35 mm. y con posterior distribución en cines. Cine aficionado realizado por un currela del cine, que utiliza muy bien utilizados sus casi inexistentes medios para crear una obra que se acerca a la vanguardia por como se utilizan esos pocos medios; sería vanguardia accidental, por llamarlo de algún modo. La ambientación, la inquietud que trasmiten muchos de sus planos, nos recuerdan al “Arrebato” de Zulueta, sin pretenderlo en absoluto Artigot, ya que, nada más lejos de su intención, esto sería una suerte de melodrama, quizás de comedia negra cuyas influencias más inmediatas, no son, desde luego, el cine de vanguardia y/o experimental; son en cine de género. Pero la pobreza de medios, la hacen parecer una turbia película experimental, casi underground, meramente “Trash”.
Aquí  no hay más que una cámara de 35 mm., las facultades como director de fotografía de Artigot y una serie de actores trabajando en su película prácticamente gratis.
Claro, Artigot, tras tantísimos años trabajando en el cine español, hizo amistad con sus estrellas más rutilantes, y al rodarse la película en 1984, en Madrid y con papeles protagonistas para Oscar Ladoire, Silvia Munt, Antonio Resines o Asumpta Serna, actores estos asociados a aquel movimiento ochentero y medio intelectualoide que llamaron “Nueva Comedia Madrileña” y que cultivaban directores como Fernando Trueba o Fernando Colomo, le colgaron a “Bajo en nicotina” el San Benito de pertenecer a dicho movimiento, cosa que cabreó a Artigot negándolo rotundamente, afirmando que todo eso son gilipolleces, y que su película en todo caso, sería una comedia despiadada y carente de toda moral, una exhibición de cinismo con las miras más puestas en Fassbinder que en cualquier comedia Madrileña contemporánea.
Sea como fuere, el aprovechar de esa manera los pocos medios de los que disponía, el no querer abarcar más en una producción con tres pesetas (un mal muy común en las pelis españolas de bajo presupuesto), esa coherencia, y lo entretenida y fascinante que resulta visualmente la película, le otorgan un estilo único y propio difícil de ver en cualquier película española de cualquier época.
Artigot, cuando escribía el guión, tenía en mente que la protagonizara José Sacristán – que finalmente aparece en la película, a través del televisor donde el personaje de Ladoire devora películas alquiladas en un videoclub-, pero el actor, que ya iba adquiriendo prestigio y pedantería, rechazó el papel alegando que no le gustaba el personaje, que, en definitiva, era muy cruel, misógino e hijo de puta y no quiso interpretarlo. Yo creo que mejor con Ladoire.
La película consiguió discreta distribución en salas de Madrid y Barcelona donde la vieron cerca de 80.000 espectadores, lo que ya resultó rentable, y más todavía en su explotación en vídeo donde funcionó más que bien.
Junto a los ya citados, tenemos en el reparto a un inquietante Paco Cecilio, Luis Ciges, Chus Lampreave, Guillermo Montesinos o Emilio Fornet. Ahí es nada.
Una auténtica maravilla.

domingo, 3 de enero de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "LA NOCHE DEL COMETA"

Hoy no es por falta de ganas, es por falta de tiempo. El caso es que he optado por los fotocromos de una peli que no requiere una introducción extensa, básicamente porque ya la hice hace un tiempo, aquí pueden leer lo que dije entonces  de “La noche del cometa”, una de las peores muestras de “fantastique” de los ochenta.
Completan la ristra de imágenes el cartelito con su ficha trasera, donde pueden informarse más a fondo respecto al personal implicado o al argumento de la roñica.
Como siempre, todo ello con el patrocinio de ese estupendo ser humano bautizado como Alex Gardés.











viernes, 1 de enero de 2016

100 ARGENTOS

Este es el regalito Navideño que me envía Don Jaime Brustenga desde Japón; 100 Argentos.
¿Y que son 100 Argentos? Resulta que hace poco que se ha estranado en Japón "Insidious 3" película que tuvo a bien ir Brustenga a ver, junto con su amiga tetuda y nipona. Y resulta que a la salida de la película les llevaban a un callejón donde daban unos sobrecitos sorpresa con algún tipo de regalo en su interior. Y a Brustenga le tocaron 100 Argentos. Esto no es más que un flyer de descuento para entrar a ver "Drácula 3D de Dario Argento" que se estrenaba próximamente en esa misma sala. Brustenga pensó que era mejor el papelito que ir a ver la película por menos dinero y decidió que lo mejor que podía hacer con este papelote era enviarmelo a mí por Navidad. Y yo no puedo hacer otra cosa que escanarlo y compartirlo aquí con todos ustedes. A mí me gusta...