sábado, 16 de abril de 2016

"MALAS PERO DIVERTIDAS" TODAVÍA COLEA...

Parece mentira pero, cinco años después de su salida al mercado editorial, y "Malas pero divertidas" aún colea.
Así nos lo demuestra Josep Manel Rosell, que ha tenido la decencia de pagar por él y mandarnos una imagen que entra a formar parte de nuestra galería a pesar de que la última está fechada en Enero del 2015... y ya entonces aquella era un "rara avis".
Pero, ¿saben qué ocurre?, que estamos muy orgullosos de nuestro librito!!, por contenido, por aspecto, por actitud y por lo pionero de su temática. En aquellos tiempos no había ninguno dedicado al cine "trash"... hoy nos han salido imitadores, incluso unos tuvieron la decencia de citarnos como inspiración, lo que siempre se agradece, pero todo eso importa un pedo, porque "Malas pero divertidas" fue el primero en su especie, y ahí quedará para la eternidad, una pieza más -y bien brillante- del hermoso engranaje que conforma el universo de "Aquí Vale Todo".



"Malas pero divertidas" (Raima Ediciones)

viernes, 15 de abril de 2016

DOS Y DOS, CINCO

Cruel y dramática película para lucimiento del niño Lolo García. Un niño que no tenía ni la más mínima pizca de talento o gracia, pero que como tenia el pelo rubio y ensortijado y los ojos azules, protagonizó algunas películas clave de la cultura popular española como puedan ser “La Guerra de papá” y sobretodo “Tobi” de finales de los setenta ambas. En los ochenta, el crío comenzaba a crecer y con su crecimiento, acelerado, porque en las anteriores era muy pequeño, su declive, Así que protagonizó esta “Dos y dos, cinco”, ya con pelito en los cojones, la horrenda “Las Fantasías de Cuny” y ya, de adolescente, una cosa italiana sobre ordenadores titulada “Computron 22”. Y ya, después se acabó el niño Lolo García, casi, para siempre. Gracias a estas películas se ganó el apodo de “El niño de la transición”.
La diferencia principal entre las películas que protagonizó en los setenta y las que hizo en los ochenta, radica, básicamente en la recaudación; mientras que las primeras llegaban a reunir a más de 4 millones de espectadores a los cines, cintas como esta “Dos y dos, cinco” apenas las vieron 150.000 espectadores, por lo que el fenómeno Lolo García, pasó ante la pantalla como un espejismo, sin embargo, ahí queda en la memoria colectiva.
Y es que si “La Guerra de papá” o “Tobi”, son en cierto modo simpáticas y visibles, “Dos y dos, cinco” es una película absolutamente repugnante. Y es que el director, Lluis- Josep Comerón, director de “Un genio en apuros” o “La Rebelión de los pájaros  se monta un coñazo de órdago, sobre un niño al que sus padres han confinado en una mansión, con todas las comodidades, pero sin que vea a nadie, con el fin de ocultarle que su abuelo, al que idolatra, ha muerto (¡) Sin embargo, ese verano, por un lado conocerá a los niños de las inmediaciones con los que hará el gamberro (el maltrato que sufren gatos, perros, lagartos y demás fauna es absolutamente denunciable. Viendo la peli se me ponía hasta mal cuerpo), y por otro, a un viejo marino que le dará su amistad, en unos planos que son cercanos a la pederastia.
El nefasto director Comerón, debió ver el cielo abierto al pensar el éxito que podía reportarle una película en la que juntaba a Antonio Ferrandis (por entonces muy popular gracias a su personaje de Chanquete en la serie “Verano Azúl”) y al niño Lolo García. Pero se debió pegar una buena hostia.
Mala de pelotas y con intenciones repugnantes, absurda en su planteamiento y en su resolución,  no se me ha ocurrido otra cosa que revisar esta película, aprovechando la coyuntura que ofrecen las descargas en interner, por un simple y llano motivo. Esta película tan antipática, tan rancia, tan aburrida, a mí, de crío, me entusiasmaba. Y recuerdo perfectamente verla una y otra vez en vídeo el fin de semana que mi padre la alquiló. Y viéndola de nuevo, no entiendo que le veía yo de niño a esto. Supongo que el hecho de que la protagonizara otro niño, ya era suficiente para que me gustase, digo yo.
En el reparto, además de Ferrandis y Lolo García, tenemos por ahí a un repelente Jorge Sanz, al que le fue mejor que a García en lo sucesivo.
Una peli estúpida que deja mal cuerpo, eso es todo.

jueves, 14 de abril de 2016

IP MAN 3

La verdadera tercera parte (y no aquella que era una precuela pero que en nuestro país le pusieron un 3 para que picáramos como con el famoso Tiburón 3 de Castellari) sobre la vida y obra del maestro de Bruce Lee. No ha llegado aún a nuestro país, así que si quieren verla tendrán que hacerlo por los cauces internetiles habituales y en V.O.S. o esperar hasta a saber cuando.

Los trailers internacionales de la película tenían un gancho para que el público general y no solo el chino tuviera ganas de ver la película, la presencia de Mike Tyson y su pelea con Donnie Yen, el que ya ha interpretado a Ip Man en las anteriores películas. Según parecía la película contaría con el ex boxeador como poderoso antagonista, y casi daba a entender que sería el núcleo central del filme, nada más lejos de la realidad. Si, es cierto que Mike Tyson es “el malo”, y si que tiene una pelea con Ip Man, pero su participación es escasa, casi anecdótica, incluso después de haberla visto hace una semana se me había olvidado que salía. Además el norteamericano no se ha implicado mucho en la producción, casi parece que sus escenas estén grabadas en dos o tres días que paso de vacaciones en Hong Kong. Por no molestarse no se ha molestado ni en aprender cantones, lo que el habla lo dice en ingles, y sus escenas son todas con otro actor chino que también habla en ingles y con Donnie Yen, cuyo personaje, Ip Man, también sabia ingles. Suelta una frase en cantones sino no recuerdo mal, pero vamos, una pijadita. Luego, como digo su intervención es corta, así como la pelea en la que interviene. Además para que la producción no quede mal con Tyson, la pelea acaba en tablas, no teniendo que hacerle pasar por la “humillación” de ser vencido por un chino que tienen la mitad de su tamaño. Lógicamente tampoco puede ganar, que la película va sobre Ip Man. No preocuparse por haberse tragado este spoiler, como digo si quitas a Tyson de la película no pasa absolutamente nada, NA-DA.

Ip Man vive en Hong Kong con su mujer y su hijo pequeño, el mayor está estudiando fuera. Ya es considerado un gran maestro en la ciudad, y se le tienen en alta consideración en todos lados, incluso en el bar al que todas las escuelas de artes marciales van a tomar el té y a cotillear. Los terrenos donde se encuentra la escuela donde estudia el hijo pequeño de Ip Man es deseada por unos gánsters (cuyo jefe es el demonio occidental Mike Tyson) para especular inmobiliariamente. Acuden unos matones para obligar al director y dueño del colegio a que les firme las escrituras de venta, cuando justo Ip Man pasaba por allí dando lugar a una pelea que se salda de forma rapidita.

Los matones juran volver, por lo que Ip Man y sus alumnos harán guardia para que los chavales del barrio puedan seguir estudiando. Por todo esto el protagonista deja un poco de lado a su mujer en su peor momento, ya que la detectan un cáncer que ella se calla por no preocupar a su marido. Paralelamente a todo esto, el padre de un compañero del hijo de Ip Man está reuniendo todo el dinero que puede para abrir una escuela de Wing Chun, y espera poder combatir con Ip Man para ganarse el respeto de todos y el titulo de el Mayor maestro de Wing Chun.

Desconozco si estos eventos ocurrieron en la realidad, recuerden que esto es una saga de biopics, pero como siempre ocurre en este género todo se edulcora, cuando no se inventa completamente.

De las tres películas que ha dirigido Wilson Yip sobre Ip Man esta es la más floja, pero sigue siendo una buena película de artes marciales con cierta parte romántica dramática. No dudo en que más tarde o más temprano se haga una cuarta donde ya si, por fin veamos como Ip Man entrena a Bruce Lee, porque en esta hace aparición en un par de escenas, pero sin ser aun su alumno.  

Por lo que me comenta mi amigo Jorge, Donnie Yen no quería participar en esta tercera entrega, aunque supongo que el talón con varios ceros que le pusieron encima de la mesa hizo que cambiara de opinión, así que como digo, yo si espero una cuarta parte oficial, otra cosa es que Donnie Yen ya ni aparezca, lo cual podrían aprovecharlo para meter a un Ip Man ya casi anciano (ya existe una película así pero no dirigida por Wilson Yip)
Otra etapa más de la vida de este señor.
Está bien.

miércoles, 13 de abril de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "BONE TOMAHAWK"

Los grandes paneles electrónicos y/o digitales de las salas de cine están muy bien, pero aquí somos señores ya cercanos -o bastante entrados- a los 40 años que nos invade, inevitablemente, la nostalgia de cuando eramos prépuberes. Por eso llevamos ya un tiempo reivindicando los fotocromos.
Más o menos, de la misma mentalidad son nuestros amigos de la distribuidora "La Aventura" que se encargan de distribuir lo más granado del cine festivalero, entre otros tipos de cine, y que también reivindican los fotocromos, haciéndolos. Y si ya no pueden figurar estos en las marquesinas de los cines, al menos, que se luzcan en Internet.
"Bone Tomahawk" es un Neo-Western de corte reposado y que coquetéa con el cine de terror que aún no he visto y del que se, que a todo aquél que lo ha visto, le ha parecido maravilloso (A Naxo no le pareció maravilloso, pero sí le gustó).
Aquí quedan, para la posteridad, los bonitos fotocromos que se han currado.
"Bone Tomahawk" aparece a la venta en DVD y Blu Ray, el 20 de Abril.













martes, 12 de abril de 2016

UNA INFANCIA CINÉFAGA

Hurgando recientemente en unas añejas carpetas, localicé una serie de dibujitos firmados por el menda lerenda en diferentes periodos de mi infancia y juventud que dicen mucho de lo que serían mis gustos cinematográficos llegada la estulta edad adulta. Dado que este es mi/nueso blog, que es de cine y que tiende a cierta nostalgia (¡cosas de hacerse mayor!), he decidido recopilarlos acá para su mayor gusto y/o disgusto, cada cual comentado en su respectivo orden y sentido.
Vamos allá.



Como ya sabéis de sobras, “Creepshow”, el clásico de George Romero, no solo es una de mis pelis absolutamente favoritas, es que además a mediados de los ochenta fue toda una obsesión, tanto como para convertirla en el motivo de una felicitación cumpleañosa destinada a mi señor padre. Naturalmente, que eligiera el tremendo desenlace de “El día del padre” no es casual, ya que se trataba de mi segmento favorito. Hoy me sigue encantando, aunque creo que “La caja” está mejor narrada.
Curiosamente el modelo a seguir no fue estrictamente la peli, sino la estupenda adaptación a las viñetas que de ella hizo Bernie Wrightson. Detalles como la cabeza con la boca repleta de hilos de baba, los huesudos dedos del zombie con largas uñas y, sobre todo, la “iluminación roja” que todo lo inunda, son prueba más que palpable.
(Año 1986)



Este es especialmente entrañable. Por peli, estilo de dibujo y estado del papel cuadriculado de base. Está claro que semejante obra de arte la hice al poco de asistir al estreno de semejante clásico del trash made in Juan Piquer Simón, que a ojos de un impresionable infante no tenía nada de chungo y costroso, el contrario, era una peli a la altura del "Superman" de Richard Donner. No en balde si se fijan verán que el “Supersonic Man” dibujado es en realidad la creación de Siegel & Shuster, no la versión pirata parida por el Valenciano.
Lo realmente valioso de este documento es el recorte de prensa del estreno, absolutamente impagable.

(Año 198?)




Fui a ver “Tron” cuando se pasó por cines en su época, y acudí convencido de que era el súper-estreno de la temporada, la súper-película que todos teníamos que ver para comentar a la hora del patio. No recuerdo si me gustó mucho, y probablemente no entendí un pijo (es curioso cómo, la última vez que la revisé hace unos años, la encontré de lo más básica en su perorata informática), pero sí quedé prendado y maravillado por su estética, por sus combates y carreras de motos y, como es evidente en estos dibujos realizados durante la clase de plástica del E.G.B., por todo su colorido, sus brillos fluorescentes y demás monsergas lumínicas.
(Año 1983)



En una ocasión escribí un laaaargo artículo sobre lo mucho que el clásico de Steven Spielberg, “E.T. El Extraterrestre”, me marcó. Lo hice para mi fanzine, así que los que tengan ambos ya saben todo lo que tienen que saber respecto a mi relación con una peli que, aún hoy, me hace llorar como una magdalena. Seguramente “E.T.” fue el primer film de mi vida que, una vez concluso, me dejó triste. Incluso deprimido (recuerdo perfectamente a mi madre preocupada porque me veía alicaído y no lo entendía, menos aún cuando acabábamos de volver del cine de verla y sobrevivido a las interminables y dolorosas colas que se formaban frente a la taquilla).
La consiguiente obsesión por tener mi propio marciano bondadoso de grandes y expresivos ojos se reflejó en la cantidad de muñecos que llegué a acumular, pero ninguno me hacía sentir mejor. Yo quería al “E.T.” de la película, pero a ese solo podían acceder personalidades importantes, no un chavalillo lerdo como era (y, seguramente, soy) yo. ¿Mi primera gran frustración?.
Parte de esa obsesión, ese deseo, se vio reflejado en algunos de los trabajos de plástica para el colegio, como este que les dejo acá. Donde, además de “E.T.” y su nave, destaca la aparición de “Elliot”, el amigo humano del extraterrestre, a quien también cogí mucha estima y de quien me habría encantado ser colega. Durante un tiempo me sentía raro “idolatrando” la figura de un chaval joven de mi misma edad y sexo, pero con el tiempo he aprendido que tras ello solo había un bonito e inocente deseo de escapar de la aburrida y gris realidad cogido de su mano y la de “E.T.”.
Nunca lo conseguí… y aquí sigo, y aquí estoy.

(Año 1983)

lunes, 11 de abril de 2016

LESBIANISMO ASESINO / GOLOSINAS AMARGAS

Es curioso como algunas películas, sin distribución conocida en nuestro país ya sea en DVD o en VHS, van circulando por la red con títulos en castellano que a saber quién concede. Así este “Sugar Cookies”, también conocida en los USA –mira tú por dónde- como “Love me my way”,  se le conoce aquí con el espantoso y estúpido título de “Lesbianismo Asesino”. ¿Quién puso ese título a esta película? A saber, porque las copias que rulan por la red en castellano, pertenecen a la copia emitida alguna vez por algún canal televisivo y cuyo título reza “Golosinas Amargas”.
Sea como fuere, la película es una suerte de Neo-Noir con ademanes de cine de vanguardia que coquetea con el cine  más zetoso y con la pornografía soft. Ahí es nada.
Pero la gracia del asunto es que se trata de una película de 1973 con guion de Lloyd Kaufman cuando este estaba en la universidad y no tenía todavía la mentalidad “Tromatizada”. La otra curiosidad, es que el co- productor de la misma, es nada menos que un primerizo Oliver Stone.
Ante la proliferación del cine “Nudie” y el “Sexploitation”, la película se estrenó como si fuera una más adscrita al subgénero, pero nada más lejos de la realidad; está más cercana al Underground que a cualquier otra cosa. De hecho, figuras relevantes de aquel movimiento aparecen  como actores en la cinta, dirigida por Theodore Gershuny, de la misma forma que lo hacían en su anterior película “Noche Silenciosa, Noche Sangrienta”, lo que convierte a Gershuny en una rara avis  muy curiosa que no rodó mucho más. En cualquier caso, y como si de una película de estudio se tratara, Gershuny está aquí contratado; la película es de Kaufman, que años después la distribuiría por su propia compañía, la Troma.
Cuenta la historia de un productor de pornografía, que con malas artes consigue que una modelo se suicide ante la cámara. A partir de ahí ya me lío, pero creo que , más o menos, lo que pasa es que una tía contacta con otra actriz que es igual que la que se ha suicidado, se enrolla con ella (de ahí lo de “Lesbianismo Asesino”, supongo) se la folla, y se conchaban para vengarse del productor porno… y lo rellenan con escenas en las que un gordo hace ejercicio, entre otras fruslerías.
Pues mi veredicto es que es mala a rabiar, aburrida hasta la consternación y carente de  algún atributo, o la gracia suficiente como para que decida guardar le película en un DVD. Algún ramalazo estilístico y poco más, porque no funciona como película alternativa ni como película de género. Pasan las cosas, y el espectador se queda igual.
Tan solo salvo los 10 minutos iniciales hasta que la tía se suicida, a partir de ahí, es como ver crecer una planta.

domingo, 10 de abril de 2016

LOS FOTOCROMOS (Y LA CARATULA VHS) DE "SABE QUE ESTÁS SOLA"

Hoy es domingo, así que tocan fotocromos. ¿Y qué mejor película para ilustrarlos que un viejo y bueno (al menos no demasiado malo) “slasher” parido en la época en la que estos florecían cual setas en la punta del nabo de un arador del campo?. Y encima, uno que ha pasado a la historia, no por sus crímenes, sus escalofriante suspense o su terror terrorífco, sino por contar en el reparto con Tom Hanks, antes de convertirse en actor de comedia primero, y de prestigio después. Pero no lo busquen en los fotocromos porque no asoma, imaginen cuán de escueta fue su aportación. Lo que sí localizarán, si buscan en el blog, es la reseña que yo mismo dediqué a  "Sabe que estás sola" hace algunos tiempos.
¡Eh!, pero no me den las gracias a mi, dénselas a su hombre de confianza: Alex Gardés.















viernes, 8 de abril de 2016

LOS CAZAESPIRITUS

Aunque en un principio parezca un “Exploitation” de “Los Cazafantasmas”, una vez visionada esta “Los Cazaespíritus” o “High School Spirits” en su versión original, lo cierto es que la única similitud que tiene con la de Ivan Reitman, es el título con el que la distribuidora videográfica española I.V.E, decidió lanzarla al mercado del alquiler. Más allá de eso, no solo la película no nace en consecuencia de “Los Cazafantasmas”, sino que además diría que no tiene ni conciencia de la existencia de esta.
Una vez sabido esto, nos encontramos ante una comedia adolescente línea intermedia que, en el papel, podría ser resultona. Sin embargo, siendo casi, casi amateroide, con un presupuesto ínfimo y una falta de talento más que palpable –productos de esta época de similar calado suelen ser más efectivos que esto -, al final la cosa se queda en una chorradita incapaz de despertar ni una sola simpatía al pobre espectador.  Es un coñazo tristón.
Cuenta la historia de dos estudiantes que, para hacer una tesis, deciden pasar la noche en una casa que se supone encantada, y allí, dar gato por liebre, es decir, que se disfrazarán de espectros, se sacarán unas fotos y así justificarán las falsas historias que están dispuestos a contar en esa tesis. Pero, como no podía ser de otra manera, en esa casa hay verdaderos espíritus que se les aparecerán y darán pie a las supuestas situaciones cómicas. Como se ve que la trama principal no daba para mucho más, introducen alegremente una subtrama, entorno a la afición al golf del protagonista, y un torneo al que se presentará.
Aunque la sinopsis sea medianamente simpática y divertida, no se dejen engañar. Esto es malo, malo de pelotas. Hay que ser un auténtico campeón para enfrentarse a ella. El único interés radica en lo mucho o poco que ese tono negruzco de la fotografía, ese grano asqueroso y esa nula iluminación pueda trasportarte a la primera era dorada del vídeo club. Bueno, radica en eso, y en que el protagonista es nada más y nada menos que un jovencito y desubicado Neil La Bute, director mainstream, ni siquiera de los buenos, más bien del montón que se adjudica la autoría de películas como “Persiguiendo a Betty”o “Wicker Man”, que finalmente se ha sentido cómodo en televisión con el desprestigio y bondades que ese medio conlleva.
Antes de ganarse la vida dirigiendo, protagonizó esta película en la que tampoco destaca por sus dotes actorales, ergo, no volvió a aparecer como actor en película alguna.
Y esa es toda la curiosidad que encierra esta película. Un tostón hasta para los más curtidos por lo demás.
Sin embargo, el director de esta majadería, el tal Michael L. Schaertl, no tuvo la suerte de La Bute, reduciéndose sus labores de dirección exclusivamente a esta película, si hablamos del campo del largometraje, a un corto  y a unos capítulos de una extraña serie televisiva.
Y es que nunca una película hizo mayor alarde de menor talento.

miércoles, 6 de abril de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "UNA PANDILLA DE LUNATICOS"

Hay un tipo de comedia más ligera, más aseptica, que se cultivó a finales de los 80 y principios de los 90 ( "A mí que me registren" con Christopher Lambert, "Dulce Hogar...¡A veces!", esta) que tienen una carácteristica especial. Por un lado, ni dios se acuerda de ellas, por otro, aguantan soberanamente mal el paso del tiempo. No soportan el visionado. Digamos que tuvieron su tironcillo en el momento del estreno, y con las mismas, pasaron a ser ignoradas y olvidadas. Pues a esa hornada de peliculillas pertenece esta "Una pandilla de lunáticos" con un Michael Keaton post "Batman" que bien podía ser un reclamo por aquél entonces.
La película es una especie de parodia amable - e inconfesa-  de "Alguien voló sobre el nido del cuco", totalmente respetuosa con la original, que vista hoy es un autentico suplicio. Pero sus fotocromos, están majos...
Doy las gracias por ellos a Ricar, que nunca se las doy.















lunes, 4 de abril de 2016

COLEGAS A LA FUERZA

“Colegas a la fuerza” es una prueba de que, a rasgos generales, el cine de los noventa es una puñetera mierda.
No es que se trate de una mala película, ni mucho menos. En su momento, 1991 resultaba una comedia trepidante de ritmo endiablado que combinaba con gran  precisión acción y risas, con Michael J. Fox en la cima de su carrera, y James Woods siendo versátil en sus registros actorales. O al menos, esa es la sensación que he tenido yo durante años sobre una película que me gustaba horrores. Con esa mentalidad me la puse anoche, con el fin de pasar una hora y media de puro entretenimiento que me dejara satisfecho y contento, sin más pretensión, antes de irme a la cama.
Y si bien es cierto que la película está bien dirigida, bien montada y que el guion, sin ser una obra maestra, cumple con su cometido, durante el reciente visionado me pareció una autentica patochada, nada graciosa, vergonzante por momentos, simplona, y que toma al espectador por un autentico gilipollas; pero esto es lo normal. El problema es, que aún con una factura técnica impecable, lo que le ocurre a esta película es que le han bastado 20 años para quedarse vieja, que es lo que le pasa a la mayoría del grueso del cine de los noventa. Le pilla en una transición entre el cine espectáculo de los 80 y las nuevas tecnologías de la década pasada y la actual, y sobrevive al paso de los años peor que el cine de los años 50. Porque, en lo que a producciones mainstream se refiere, los sesenta ya nos muestra una forma más o menos contemporánea de contar historias. Los 70, fue una década cojonuda, las películas que mejor sobreviven al paso del tiempo, las mejores, son las de los 70. Los 80, nostalgia y postmodernismo aparte ha dado títulos míticos que aunque se pueden quedar anticuados igualmente, no lo hacen tanto como las películas de los 90 que son, verdaderamente mierdosas. Y “Colegas a la fuerza”, es el claro ejemplo de una película que, siendo molona y vibrante en su momento, hoy se ha quedado en mera sombra de lo que fue en su momento.
Una “Buddy Movie”, por otro lado, un género que proliferó mucho en esa época,  que cuenta la historia de Nick Lang, un actor de súper producciones que harto de protagonizar papeles insustanciales, decide pasar una temporada al lado de un duro policía de Nueva York, viviendo su vida para componer un personaje al que aspira y el cual le gustaría interpretar. El policía en esos momentos está investigando el caso de un psicópata asesino llamado “El Aguafiestas”, y la intromisión del actor durante la investigación, dará pie a situaciones cómicas y/o de acción.
La dirige todo un figura como era John Badham que dirigió la obra maestra “Fiebre del Sábado noche”, el “Drácula” del 79, “Juegos de Guerra” y también, productos noventeros  anticuados como “Salto al peligro” o “A la hora señalada” a los que les pasa lo mismo que a este “Colegas a la fuerza”, y en los que Badham, lo único que hace son labores de director de estudio.
Como anécdota, comentar que, además de papeles para los raperos L.L. Cool J. o Mos Def, aparece en la película la musa de “Fiebre del Sábado Noche”, Karen Lynn Gorney, que desde aquella hasta esta, pasaron 15 años en los que no hizo ni una sola película, y aquí, tiene un papelito anecdótico en el que ni siquiera tiene texto. Supongo que se casaría, el marido la retiraría de la actuación, se divorciaría, y volvería al redil, porque tras “Colegas a la fuerza” si ha hecho cine con mayor regularidad.

domingo, 3 de abril de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "DEFIENDE TU VIDA"

El inconmensurable Alex Gardés nos alegra generosamente este primer Domingo de Abril con los excelsos fotocromos -¡¡¡completos!!!, incluido aviso por contenido "clasificado S"- de este absoluto clásico del "exploitation" más ramplón y el cine cafre y violento. Ese mismo que tan bien diseccionó, a cuchilladas y sin anestesia, nuestro compañero Víctor en su respectiva reseña (que no crítica!!), donde podrán ponerse al día en lo referente a los poco honrosos atributos de semejante epítome del peliculismo racista.
Y los fotocromos que siguen nos dan alguna pista (¡rima!).