miércoles, 11 de abril de 2012

BATALLA EN EL CIELO

El auténtico y único motivador por el que, hace un tiempo, decidí hacerme con esta película fue simple y llanamente EL MORBO. No tenía ni puta idea de su existencia, pero al ver unas capturas de sus famosas secuencias eróticas, me dije a mi mismo "Esto hay que verlo". Sin embargo, una vez consumido el material superficialmente, y satisfecha mi curiosidad, lo dejé almacenado a la espera de que me diera el puntazo de verla completa y sin erección, cosa que iba a tardar en hacer a sabiendas de que se trataba de una peli de esas de arte y ensayo que se toman muy en serio y a conciencia el término "lentitud". Hace un par de días cayó en mis manos una crítica de "Batalla en el cielo" firmada por el músico y escritor "cool" Richard Hell, en la que el muchacho condenaba la peli, asegurando que no tenía nada de profunda ni artística, y que sus elementos morbosos eran puro escaparate en busca del escándalo. Fue entonces cuando decidí que ya era momento de darle una oportunidad post-masturbatoria.
Según Wikipedia, "Batalla en el cielo" narra la historia de una pareja de perdedores que secuestran a un niño y la cosa termina degenerando en tragedia. Vale, puede que esa sea su trama, pero no es lo que entendí ayer noche... en parte gracias al cerrado castellano de sus protagonistas (ya que la peli es de procedencia Mexicana). A mi humilde entender, sí que hay no se qué historia de un secuestro, pero va en segundo término, el elemento principal de la peli es la extraña historia de amor que vive su prota, Marcos, con una prostituta mucho más joven (y mucho más guapa y delgada) que él. Lo que termina en asesinato. Y sí, aquí es donde entra el tema morboso, ya que la peli se inicia (y se termina) con una felación real de la atractiva muchacha al nada atractivo caballero, muy cuarentón, nada guapo y que luce una notoria cantidad de grasa. Para dar más colorido, está casado con una mujer también sobrada en carnes y a la que no nos ahorraremos ver en pelotas de arriba a abajo luciendo palmito. Eso, y una escena de asesinato bastante realista, son los elementos chocantes que tanto criticaba Richard Hell. 
Lo de la mamada está guay, pero tampoco hay pa tanto. Lo realmente llamativo de "Batalla en el cielo" es su tono. Su estética. Supongo que alguien menos tarugo que yo hablaría de cierta influencia de Robert Bresson, por aquello de utilizar actores no profesionales para narrar un drama cotidiano en toda su crudeza a ritmo de tortuga coja.... pero no he visto nada del tal Bresson, ni ganas tengo, así que en mi infinita ignorancia diré que la peli juega a regodearse en laaargos planos en los que poca cosa ocurre, en notorios silencios y momentos de pausa. Sus personajes parecen todos lerdos, porque se quedan así como paraditos, mirando al vacío, antes de articular cualquier vocablo. Sin embargo, es esta una estética que no me desagrada especialmente, y hay una escena al respecto que mola: La cámara filma al gordito y a la muchachita fornicando, sale por la ventana, da un giro completo por el vecindario, vuelve a entrar y se centra de nuevo en la pareja. ¿Innecesario y gratuito?, es posible, pero mola.
Lo odioso de pelis como "Batalla en el cielo" es que sus autores (el director Carlos Reygadas) y actores, justifican todas estas salidas de tono, incluidas las secuencias de sexo explícito, calificándolas de arte y/o poesía, lo que es una gilipollez. Pero ya sabéis cómo va esto, un crítico pedante se siente menos culpable masturbándose con un producto de este calibre que con una porno alemana de esas bien cerdas, que, al final, resultan ser mucho más honestas en su cometido.
"Batalla en el cielo" pretende ser una peli deprimente, con sus personajes perdedores siempre tristes, su ambientación algo decadente, etc, etc... pero vamos, a mi no me perturbó especialmente, ni me excitó... no se, me pareció simplemente curiosa, pa darle una oportunidad y olvidarla con pasmosa facilidad. 
Dejémoslo en singular/interesante nomás.

2 comentarios:

Victor Olid dijo...

Pues habrá que verla...

Naxo Fiol dijo...

Sí, igual a ti te mola. Lo malo es que ya me he desecho de ella!