jueves, 12 de abril de 2012

DDT (manga)

Que Suehiro Maruo es un perturbado mental ya me había quedado claro al leer anteriores obras suyas (1, 2 y 3), o al menos esa era la sensación que sentía al adentrarme en su mundo. Ahora, tras haber leído varios tomos suyos, ya estoy curado de espanto, y con este DDT, empiezo a pensar que Maruo es un tipo muy listo que supo ver un hueco en la industria editorial manga, donde podía hacer dinero y ser reconocido como autor. Me refiero al ultragore. Si, estoy poniendo al mangaka a la altura de Olaf Ittenbach, o mas bien al revés, o no, o si, o todo lo contrario. La cuestión es que los dos son referentes en su campo, que sea un campo que puede gustarnos mas o menos, es otra cosa. En el caso del cine, una película del alemán puedo aguantarla, dos seguidas ya no, me acabo aburriendo, con el nipón no me pasa lo mismo. Aunque es cierto que son dos artes completamente distintas, con distintos "tempos", distintas narrativas etc... y aun así son "la misma mierda" (que degusto con placer)

DDT es una colección de historias cortas, paginas sueltas de dibujos aberrantes, o incluso un crucigrama y hasta una supuesta autobiografía. El álbum empieza con esa biografía en la que con sus habituales dibujos sadomasoquistas ultragores, nos cuenta varios momentos de su vida. Por ejemplo en una viñeta se ve un hombre violando a una mujer con medio rostro desfigurado, arriba pone, "La solterona y el monje loco. No! Es una foto de papa y mama antes de que yo naciera" En otra pagina hace un dibujo de un samurai luchando contra otros hombres y nos indica que es Zatoichi y que es su ídolo. En la misma pagina (solo dos viñetas) aparecen muchos nombres de actores y mangakas como Osamu Tezuka, Rampo Edokawa, Marlene Dietrich, Bela Lugosi, Arthur Rimbaud o Fuefuki Douji, y comenta que les tiene en su corazón a todos ellos. También hace una viñeta en la que a modo de metáfora explica su paso por la adolescencia siendo un joven raro con alas de murciélago.

La siguiente historia que viene, puede que sea la mas normalita y con menos sangre de lo habitual, pero tiene una peculariedad, y es que no termina y su ultima viñeta acaba en medio de una frase, algo así como el final de los Soprano, pero aquí es mas sangrante aun porque es justo cuando el joven protagonista va a confesar a quien acaba de matar (aunque al leerlo sabes a quien ha sido) El resto son ya mas típicas del autor, historias de violaciones, de freaks (de los de verdad) de coprófagos que viven en un baño publico, de locas de remate que le sacan el ojo a su novio muerto y se lo meten en la vagina, y cosas por el estilo.

Para acabar os transcribo un trocito de texto que Maruo acompaña a una historia de un chaval que decide hacerse dibujante de hentai (porno):
Condiciones para crear un buen manga erótico
1.-No hay que dibujar muy bien
2.-Tiene que ser real
3.-Escenas de la vida cotidiana
4.-Como hay lectores imbéciles que no están contentos si no hay historia, incluye la trama más estúpida que tengas en mente

Con el numero 4 ya me ha quedado todo claro, Maruo eres un jeta y además nos lo dices, eres mi ídolo.