miércoles, 10 de diciembre de 2008

TROPA DE ELITE

Está claro que la asiduidad con la que actualizo este blog (en mi caso al menos) varía según el material del que tengo que hablar. Vamos, que me tiene que apetecer escribir sobre algo para ponerme con ello (al fin y al cabo, no olvidéis que hago esto por amor al arte). Para que esa ecuación se dé, necesito algo que me parezca tan terrible que sea denunciable... algo malo o mediocre, pero que me haya entretenido... y, por supuesto, algo que me parezca cojonudo. Y este es el caso.
Mi amigo Fernandito fue el que me pasó "Tropa de élite", y cada vez que nos veíamos me preguntaba si ya la había visto. Ante mi negación, ponía mala cara y soltaba: "Tienes que verla!". Supongo que me daba pereza porque ya en su época vi un film Brasileño "del estilo" aclamado por crítica y público y que a mi me dejó un poco igual, "Cidade de Deus".
"Tropa de élite" tiene algunos inevitables puntos en común con aquella... que habla de las famosas favelas... que gasta una estética irremediablemente Tarantiniana (más en el caso de la otra), incluidos unos créditos la mar de efectivos y macarras, un ritmo nervioso, tenso, y una violencia seca y directa (hay una secuencia en la que los narcos matan a un par de pobres diablos que resulta altamente cruda). Pero dejemos el juego de las comparaciones. "Tropa de élite" nos cuenta la historia de un comando de la policía (BOPE) destinado a misiones de alto riesgo y en las que es necesario saltarse a la torera las normas. En las favelas hay una guerra, una guerra entre los narcotraficantes y los hombres de la ley. El problema es que la mayoría de estos están corrompidos, y por ese motivo existe el BOPE, que se enfrenta a los "malos" usando sus propia medicina.
La peli nos la va contando el capitán de dicha élite (supongo que es ese un detalle muy Scorsese) y se centra en la historia de dos aspirantes, uno de ellos con una carrera paralela como estudiante de abogacía y que trata con las clases medias/altas Brasileñas. Y aquí entramos en uno de los aspectos que más me han gustado de "Tropa de élite", el mega-palo que se llevan los progres porreros con conciencia social y ciertas ONGs. Yo conozco a esta clase de elementos, que por un lado van a las manis y tiran huevos al escaparate del McDonalds (estropicio este que mandan limpiar a la mal pagada currelas inmigrante de turno, ¡muy solidario!), pero por otro consumen drogas ilegales (algo que les hace creerse más "cool"), promoviendo así el narcotráfico y las consecuencias que este pueda tener sobre la gente pobre e inocente, esa de la que ellos tanto "se preocupan". Como dice un soldado del BOPE en el film, cuando agarra por el pelo a un universitario progre y le mete la cara en el pecho agujereado de un narco recién muerto, "Este tio está muerto por tu culpa". Vamos, que los porreros quedan bastante mal. También reciben su palo los mismos progres que, desde sus cómodas posiciones, y haciendo gala de actitudes paternalistas superficiales, defienden los derechos del criminal y critican a la policía. ¿Es "Tropa de élite" un film pro-policías?... no del todo, porque en su parte final, que para algo es lo mejor del conjunto, el comando en cuestión hace uso de métodos bastante violentos y discutibles... el director no creo que intente ponerse de lado de nadie, el muestra las cosas tal cual, no hay buenos ni malos en el sentido estricto, sólo una guerra sin cuartel protagonizada por personas que viven bajo una continua presión.
El final te corta la respiración y te deja con la boca abierta.
Vamos, que me ha encantado.