jueves, 4 de julio de 2013

EMMANUEL KERVYN, EL (CASI) VAN DAMME DEL GORE

Es muy probable que todos ustedes hayan visto, o por lo menos conozcan de oídas, las película "Rabid Grannies" (1988), distribuida por la inefable Troma y titulada en las Españas como "Abuelas Rabiosas". La factoría de Lloyd Kaufman (ah sí, y Michael Herz) era especialista no solo en producir sus propias caconas, también gustaba de distribuir las de otros. De hecho, muchas veces -aunque no siempre- estas eran incluso peores que los productos genuinos de la casa y, por norma, previamente habían sido rechazadas por prácticamente todas las distribuidoras del planeta tierra.
El caso de "Rabid Grannies" era un tanto especial, ya que, para variar, contaba con nacionalidad Belga, Francesa y de los Países Bajos.


La cosa va de una reunión familiar en la que las abuelitas de cada clan son poseídas por demonios y se arma la marimorena a base de humor chusco y gore cantoso. O todo lo cantoso que la Troma permitió, ya que la mayoría de las copias que rulan están cortadas por ellos mismos, situando dicho material en los extras del DVD. Ahí es nada. Y sí, ustedes lo han dicho, la sombra de "Evil Dead" es alargada.
La culpa de todo ello la tiene un señor que se llama Emmanuel Kervyn, director y también guionista, que a pesar de ganar algún premio en algún festival gabacho (ya saben lo mucho que les gusta a esa gente darle premios a todo, por ponerse la medalla) no ha vuelto a dirigir nada más en su vida. O, al menos, nada que conste de modo oficial. De hecho, Kervyn ya marcaba la diferencia en cuanto a lo que uno puede esperar de un director de cine gore con aspiraciones "cult". No era ni gordo, ni escuálido, ni especialmente retraído o subnormal, el amigo Emmanuel visitaba los gimnasios asiduamente, algo que probaba un cuerpo trabajado a base de pesas. Raro, raro.
Tan raro, raro, como para decir aquí, ahora, y sin vergüenza que, de poco, Emmanuel Kervyn no acaba convertido en un nuevo Jean Claude Van Damme (en parte porque, como este, aquel era Belga). Su descubridor e impulsor fue nada menos que Menhaem Golan, una de las dos mitades de "Cannon", quien desde su nuevo invento, la "21st Century", anunciaba lo siguiente: "El productor y director de "La justicia del ninja" y "Delta Force", con Chuck Norris. El descubridor de Jean Claude Van Damme con "Contacto Sangriento" y de Michael Dudikoff con "El guerrero americano". Les presenta ahora a la nueva estrella Emmanuel Kervyn y su primera película, "Prize Fighter"".
La trama de esta se sumaba a la moda reinante de los combates ilegales, las mafias, las venganzas y las hostias como panes.


No contento con este anuncio, Golan se lanzó a la piscina con otro film y que, se suponía, significaría el espaldarazo definitivo para Kervyn, "Fists of rage", que iba a co-protagonizar con Benny "The Jet" Urquidez quien, a diferencia de Emmanuel, sí dispone de una notable filmografía como actor, aunque la de "stunt" sea más amplia.
La historia no se diferenciaba mucho de "Prize Fighter", y de cualquier peli del palo, con el luchador novato que presencia la muerte de su maestro y decide vengarse. Culminando todo ello en un super-combate de kickboxing. Fin.


¿Donde puedes ver "Prize Fighter" y "Fists of rage"?, pues en ningún sitio, ya que ninguna de las dos llegó a materializarse. Únicamente eran proyectos en desarrollo que no prosperaron, seguramente por problemas económicos del Sr.Golan. Así pues, Emmanuel Kervyn perdió la oportunidad de convertirse en un nuevo action-hero y, de hecho, nunca más supimos de él.
¿Nunca?... bueno, casi. Según se mire, sí logró ver realizado su sueño cuando en 1991 interpretó a "Kurt Sloan" en "Kickboxer 2". Ese mismo personaje fue al que dio vida el propio Van Damme en la primera parte de la franquicia. La diferencia es que, mientras en esta era el absoluto prota, en la segunda quedaba reducido a funciones muy secundarias, siendo la verdadera estrella su hermano ficticio, "David Sloan", al que daba vida otro action-hero de segunda, Sasha Mitchell.
Y ahí queda la cosa. La historia de Emmanuel Kervyn no tendría nada de raro si no fuera, obvio, por su "pasado" como director y guionista de un film "gore" de bajo presupuesto. Imaginen que, antes de "Contacto Sangriento", Jean Calude Van Damme hubiese dirigido pues, no sé, "Redneck Zombies" o, por apuntar más arriba, "Mal Gusto".
¿Habría sido bizarro, verdad?. ¡Oui!.