miércoles, 4 de marzo de 2026

MINUTOS MUSICALES 43: A TODO TRAPO

Igual que con "Macc Lads", decidí darle una oportunidad a "Peter and the Test Tube Babies" siguiendo una recomendación de "Toy Dolls". Y sentido no le faltaba, ya que el trío representaba la otra cara del punk británico de los ochenta, aquel con preferencia por el cachondeo y un sonido aunque enérgico, menos estridente. "Peter and the Test Tube Babies" (Pedro y los bebés probeta) arrancó a finales de los setenta, y ya de buenas a primeras con una olorosa flor en el culo. Como ellos mismos han reconocido unas cuantas veces, eran unos borrachos perezosos sin ambición que únicamente se reunían para pasarlo bien, y todo el éxito que les acompañó (para los estándares de los de su calaña) fue fruto de la pura chiripa. Pero así es como ocurrió, con singles y primeros discos en lo alto de las listas "indies". Que duda cabe que su canción más conocida es "Banned from the pubs" (versionada por nuestros "Parabellum"), a la que siguieron otras tan efectivas como "Moped Lads", "Intensive Care", "Up yer bum", "Run Like Hell", "Wimpeez" o dos de tirón horrorífico, "Maniac" y "Zombie Flesh Eaters" (este último single con una imagen de "Nueva York bajo el terror de los zombi" por portada... es decir "Zombie Flesh Eaters" en las islas británicas). Como tantos otros de la época, a medida que los ochenta iban pasando, el sonido -y la estética- de los "Test Tube Babies" se iba limpiando, aclarando y moderando (donde más se nota todo ello en con "Soberphobia"). Se defienden alegando que fue un progresión natural.... pero no sabría decir. En los noventa sacan el considerado su peor disco ("Cringe"), una curiosa ristra de versiones de éxitos pop del momento ("Shit Factory", factoría de mierda) y van ahí a trancas y barrancas hasta que vuelven a lo "grande" con un LP muy decente, "Supermodels". Desde entonces han seguido dándole a los instrumentos y editando más material sin que, honestamente, hayan logrado repetir el pequeño milagro que supuso aquel "return".
Como con el 99% de las bandas de su época, lo mejor de los "Test Tube Babies" lo encontramos en sus primeros singles. Ni tan siquiera en el primer disco de estudio oficial ("The Mating Sound of South American Frogs") que tampoco digo sea desdeñable. No obstante, incluso consciente de ello, debo reconocer que siento una simpatía especial, una moderada debilidad, por un invento que se sacaron de la manga en pleno vendaval de éxitos el sagrado año 1985, facturado a la manera descuidada propia de su primigenia encarnación. Una discográfica les ofreció una cantidad de dinero notable a cambio de un trabajo nuevo de larga duración. Puesto que no tenían nada en cartera, ni ganas de matarse mucho, los chavales pillaron un puñado de canciones desechadas en su día, otro puñado de una banda paralela con la que pasaban el rataco haciendo el chorras, y entregaron el material, que fue editado a todo correr y, sí, funcionó. Hablo de "The Loud Blaring Punk Rock LP" (o CD, según formato, traducido sería "Punk Rock a todo trapo"). Vale, puede que no sea gran cosa, con letras especialmente estúpidas y chabacanas (hay temas sobre sacarse los mocos y comérselos, mamadas, pederastas, pegar a unos Mods o la mierda que es el rock n´roll) y un sonido básico y elemental como un chupachús. Mas creo que, justo por todo eso, resulta muy gozable. De chaval me encantaba. Escuchado ahora puede que ya no tanto... pero por algo será que la canción elegida para ilustrar esta entrada no pertenece a ninguno de sus otros discos, supuestamente más elaborados, ni tan siquiera a sus singles, sino a este "The Loud Blaring Punk Rock LP/CD"... una, además, muy acorde a sus maneras, "I lust for the disgusting things in life"... "Me tiran las cosas desagradables de la vida"...




Y para rematar, una orgullosa foto-mierda de la que, entonces, era mi colección de discos de los "Peter and the Test Tube Babies" (el anulado por el flash es "Shit Factory")
¡¡Hoy ya no tengo ni uno!!