sábado, 7 de noviembre de 2026

LA NOCHE DE LOS PSICÓPATAS

Una cría asesina a sus padres metiéndoles veneno para ratas en el desayuno y, de ahí, directa a una institución mental. Pasan los años y su hermana, que la odia, hará todo lo posible por evitar que salga. No obstante, el lugar cierra debido a problemas financieros y la loca es liberada, por lo que se carga a la hermana y la sustituye en su curre como cocinera de la pareja que esa misma noche ha preparado un festejo. Con ayuda de otros dos taraos, la loca secuestra a los invitados y los lleva al manicomio abandonado, donde serán torturados y asesinados entre burlonas y perturbadoras risas.
"La noche de los psicópatas" ("Psycho Girls" en versión original, el plural del título tiene una explicación... pero deberán esperar al desenlace para pillarla) viene fechada en el sagrado 1985 -¡tu otra vez!- y supone el debut en la dirección de cine comercial para Gerard Ciccoritti, personaje que conocería cierto éxito -ni que sea a niveles videocluberos- con su segunda película, "Turno de noche", la del taxista vampiro, que llegó a esputar una secuela. A partir de ahí, Gerard muta en Jerry y pasa a engrosar las filas de los cineastas estancados en la televisión, dirigiendo toda suerte de capítulos para series hasta nuestros días.
Cuando hizo "La noche de los psicópatas" era entusiasta, joven y repleto de energía, tanta como para liarse con una producción ultra-independiente de bajísimo presupuesto rodada en 16mm e intenciones bien claras: epatar. Ya lo hemos visto antes, mil veces. Y aunque el gore y la mala leche no sean extremos, sí están presentes y pueden ofuscar a algunos en las mentadas escenas de tormentos y dolorosas putadas varias. Acompañan unas pocas ubres, dos de ellas -las de Kim Cayer, habitual de comedias "teen" del calibre de "Los Rompecocos"- tremendas... lástima que asomen únicamente durante la escena de su muerte, por lo que, a menos que sean ustedes más enfermos de lo que presupongo, no se disfrutan. También Rose Graham sale fornicando en un polvo sudoroso, aunque el cuerpo realmente pertenece a Linda Ross. El resto del reparto resulta igual de ignoto, salvo el asesino con pinta de Freddy Mercury, interpretado por el futuro taxista vampiro Silvio Oliviero, quien pronto se cambió el nombre a Michael A. Miranda y, desde entonces, no ha parado. Al padre envenenado le da vida el co-productor y co-guionista Michael Bockner, mientras Gerard / Jerry Ciccoritti se marca el rol de pizzero.
Es especialmente llamativo el que, nada más arrancar el film, veamos en una mesa perfectamente dispuestos para su cameo un ejemplar de "Creepy" y, más llamativo todavía, otro del legendario fanzine "The Gore Gazette". El efecto peloteante no cumplió su función ya que el editor, Rick Sullivan, jamás escribió una reseña de "La noche de los psicópatas". Por contra, yo sí, y se resume en "Curiosa". Cuesta llegar al final porque le pesa el bul un poco, pero nada que no hayamos experimentado antes en nuesas sufridas carnes.
"Cannon" se encargó de adquirir y distribuir el pifostio, por lo que acá llegó de la mano de, inevitable, "Ízaro Films".