domingo, 13 de marzo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "LA CASA DE LOS HORRORES"

Los fotocromos de hoy, graciosamente castigados por la humedad, me proporcionan doble placer. Primero, porque pertenecen a una buena película de terror ochentera, de aquellas que gozo revisando eventualmente. Y segundo, porque ya hicimos en su momento un completo y profundo análisis de ella, tanto en versión escrita como en versión auditiva, y así me ahorro teclear aquí y ahora, que estoy perro.
Pero no nos den las gracias a nosotros, dénselas al bueno de Alex Gardés, que es quien los rescató de su propia colección privada para prestármelos, dejarme escanearlos y publicarlos en este sacrosanto blog con el fin de compartir el placer visual con todos ustedes.
¡¡Bienvenidos pues a la casa de los horrores!!.














viernes, 11 de marzo de 2016

COME Y CORRE

Extraña comedia de "serie B" que coquetea con elementos fantásticos y llegó a nuestros videoclubes en plena era dorada del mismo, además, vía una de las distribuidoras grandes de la época, la “CBS Fox”. Eran tiempos en los que una misma distribuidora podía traer al formato domestico el último estreno USA o la mayor ponzoña que pasó inadvertida por los cines más ínfimos de estados como Texas,  a cargo de la New World.
Esta curiosidad rondaba las estanterías de los locales mejor surtidos. A lo que voy es, que aunque todos recordemas la carátula que ilustra la entrada, no era una de las cintas habituales. Vamos, que en la época, finales de los ochenta,  ya era rarilla. De hecho, cuando se decidió distribuirse, los de “CBS Fox” optaron por doblarla en un estudio del país Vasco a fin de ahorrarse unos durillos.
Ahora, ¿llegaron  ustedes a alquilarla? Yo tampoco. Por suerte en estos tiempos en los que la tecnología le hace parecer a un cuarentón un abuelete –por aquello de que no se entera-, y con internet tan navegable que hasta el mongólico sin vida  que te ha tocado como compañero de curro sabe buscar en lugares que tú ni sabías que existían, no ha sido fácil localizar la película una vez la han colgado, ya que es pasto de esos "sites" para socios tan sectarios, de esos que se adjudican la autoría de una película solo porque han cogido un rip del DVD yankie y le han puesto el audio de un viejo VHS. De esos tan patéticos. Pero, por suerte, sabiendo que está en la red, el buscador de nuestra querida mula hace el resto.
La peli, como siempre, es lo de menos cuando has satisfecho la curiosidad inicial. Con todo, “Come y Corre” no es, ni mucho menos, de las más insoportables.
Cuenta la historia de una nave extraterrestre que se estrella en algún lugar de los Estados Unidos. Con ella viene un extraterrestre obeso de apariencia humana, pero con afilados colmillos que le dan un aspecto amenazador. Como la primera toma de contacto que tiene es con un repartidor de salchichas italianas –ergo, italiano- nuestro extraterrestre decide comérselo, desarrollando así cierto gusto por los italianos, lo que lleva a un atolondrado detective a investigar el caso de una serie de muertes de  ciudadanos provenientes del país mediterráneo, llegando incluso a juzgar al extraterrestre por ello.
Una auténtica marcianada, nunca mejor dicho.
El principal problema de la película es que es muy tontorrona y el humor, deudor en algunos momentos del "spoof", en otros  lo es de películas tan inocuas como “Johnny Peligroso” (no se me ocurre otro título de la época para comparar. Se trata de  un humor soso, pero que funciona), es insulso más allá de la gracia que te pueda hacer un extraterrestre gordo y feo que come italianos, o que el detective haga la voz en of in situ mientras narra lo que ve (y por lo que sus interlocutores le mandan callar). No es muy allá.
Sin embargo, si que es una película a tener en cuenta por el ignotismo que la acompaña; apenas hay información en internet, y su director, Christopher Hart, no ha vuelto a dirigir más después de esta, su ópera prima. Aunque si lo piensas en frío, la película es, en definitiva, tan olvidable, que es hasta normal que no haya casi nada.
Como curiosidad, decir que el protagonista no es otro que Ron Silver , aquí, todavía sin su barbita característica –de hecho en una escena en la que aparece con el torso desnudo, tiene más pelo en el cuerpo que en la cara- quien en sus apariciones cinematográficas como galán en los 90 tiene más aspecto de ser un Álvaro Vitali californiano que otra cosa.
Como digo siempre, para satisfacer la curiosidad, alcanza.

jueves, 10 de marzo de 2016

LA MANSIÓN DEL DIABLO

Este corto de 3 minutos de duración dirigido por George Melies en 1896, es considerada la primera película de terror (y el primer vampiro del cine). En diciembre de 1895 los hermanos Lumiere realizaron la primera proyección pública, aquello dio un vuelco a la forma en el que el ser humano iba a emplear su tiempo de ocio, se había inventado el cine. Imagino que para la gente de aquella época, ver imágenes en movimiento debía de ser como una nueva clase de brujería, algo mágico y novedoso nunca antes visto, así que no es de extrañar que la historia de La Mansión del Diablo, y como se cuenta, sería una historia terrorífica que dejo a más de uno helado en el sitio.

El argumento es simple como el mecanismo de una boina, un demonio vive en su castillo haciendo cosas de demonios, que si invocar a enanos sirvientes, que si meterlos en el horno, y demás cosas diablescas. En esas que dos jóvenes caballeros irrumpen en su casa, suponemos que en busca de  refugio. Al poco de llegar empiezan a ver cosas que aparecen y desaparecen, así que uno de ellos preso de terror, huye cual cobarde quedando el otro a merced del diablo dueño del castillo. El amo de la mansión aparece junto con su sequito de fantasmas, de los de toda la vida, de los de sábana blanca, intentaran ahuyentar al intruso, pero él, gallardo y arrojado se enfrentara a todo lo que le echen.

Visto ahora, con los ojos de quien ha visto gore, torture porn y demás atrocidades (afortunadamente irreales) ver esta La Mansión del Diablo es casi como ver una obra teatral de niños de seis años, causa más risa y ternura que otra cosa. Pero si nos ponemos en la piel de aquellos primigenios espectadores de cine, esto tenía que ser todo un espectáculo terrorífico.

Es la raíz de lo que ha acabado siendo uno de los géneros más prolíficos y rentables de la historia. Un documento que no debería de perderse jamás, aquí abajo os lo pongo por si queréis verlo, pero lo dicho, hay que ponerse en contexto para apreciarlo como una obra de terror.



miércoles, 9 de marzo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "EL GRAN DESPILFARRO"

Lo más gracioso de esta magnífica película, es que está dirigida por Walter Hill. Y es lo más gracioso porque  la comedia no es el tipo de género que solía cultivar el señor Hill. Sin embargo, más que con cualquier otra, con "El gran despilfarro" demostró ser un gran director pues considero esta película magnífica.
Y aún estando adscrita a la "mala época" (según los estudiosos) de ese genio de la comedia que fue Richard Pryor, para mí es una de sus mejores películas y su "mala época", la buena.
Ya saben de que va el gran despilfarro; Un individuo que para poder acceder a la herencia de su tío, se ha de gastar en menos de un mes, un millón de dólares. El despiporre está servido.
Junto a Pryor, otro genio; el malogrado John Candy.
Aquí les dejo los fotocromos de cine.













lunes, 7 de marzo de 2016

PASIÓN DE HOMBRE

Tras la fiebre –o moda- del cine quinqui, y aunque en los noventa retomaría su obsesión por “El Vaquilla” con la infame “Tres días delibertad”,  José Antonio de la Loma retoma sus faenas de cineasta, a veces, afín a los géneros, pero perdiendo todo el “punch” que con las pelis de macarras pudiera tener. Ya venía tiempo atrás, desde “Escuadrón”, haciendo estas peliculitas de presupuestos casi ínfimos pero con repartos internacionales para ver si podían colar en el extranjero, y si bien el,  por aquél entonces emergente “Nuevo cine español” no comulgaba con las pelis de tiros que de la Loma venía cultivando, en esta ocasión, en 1988, decide marcarse un dramón de tres pares de cojones que, una vez visto, bien podría entrar en la categoría de “Malas pero divertidas”, porque vaya puñetera chorrada.
En ella, una actriz debe ir a Londres a cumplir con un contrato, así que decide llevar a su hijo a vivir con su abuelo, un pintor bohemio con el que al principio choca un tanto, pero que luego poco a poco le introducirá en esa bohemia. Y cuando más se quieren nieto y abuelo, llega la actriz para llevarse al primero.
La película, distribuida en su momento por el magnate Manuel Salvador, estrenada en los USA con el título de “A Man of Passion” y firmada allí por de la Loma como J. Anthony Loma,  se lanzó a las salas con una campaña promocional que incluía el lanzamiento simultaneo en librerías de la novela “Pasión de hombre: Mi abuelo y yo” escrita por el propio de la Loma y que editaría Planeta; pues aún así, la fueron a ver a las salas tan solo 53.000 espectadores del año 89. Y eso que en el reparto tenía a Anthony Quinn como absoluto protagonista –y que en los ochenta trabajaba en españa con bastante frecuencia, ya que eran momentos de, más o menos, decadencia- secundado por la ex-chica Bond, Maud Adams, Elisabeth Ashley y Ray Walston, amén de tener al hermanísimo de Charlie y Emilio e hijo de Martin, Ramón Sheen (que menudo carretón se gastaba habiendo rodado a las órdenes de de la Loma o de Jess Franco en “La Bahia Esmeralda”-. Pero es que era una película muy cutre y chabacana, no solo la historia no interesa un carajo, sino que tendemos a confundirnos en todo momento, porque, tal y como es mostrada la relación entre Anthony Quinn y su hija, parece que vamos a adentrarnos en una espiral de incesto con abrazos demasiado afectivos y besos en la boca, para luego no tener la historia nada que ver con eso, tan solo que está todo tan mal mostrado, que parece que vaya a haber incesto; nada más lejos de la realidad.
Por otro lado, el niño protagonista, R.J. Williams, es de un  repelente que tira de espaldas, por lo que cada vez que aparece en plano, el espectador reza para que ese niño se vaya con su madre.
Muy mala, pero es una cosa curiosa que solo por eso hay que ver. Aunque la puta peli no arranque nunca y lo que pase en ella es como si no pasara.

domingo, 6 de marzo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE "DEMONS"

Evidentemente, los fotocromos de hoy tenían que estar relacionados de alguna manera con la entrada que dediqué el pasado Jueves a la tienda de Dario Argento “Profondo Rosso”. Una de las varias figuras que había en el museo pertenecía a, probablemente, su más famosa implicación como productor, la chunguísima pero simpática “Demons” según Lamberto Bava, sobre la que ya dio buena y justa cuenta en su momento el amigo Víctor.
Así pues, los fotocromos que siguen pertenecen a tan emblemática “cult movie”. El único “pero” es que no están completos. Don Alex Gardés, su poseedor, amo y señor, los tenía así en su colección y, oiga, encima que nos los presta, no vamos a irle con exigencias, ¿no?.








viernes, 4 de marzo de 2016

I AM VIRGIN

El caso de Sean Skelding es curiosísimo. Tan curioso como irrelevante, porque realmente su obra, escasa, carece de cualquier atractivo para suscitar interés, si no ya  al público en general, sí al menos en mi persona. El justito para dedicarle esta reseñita.
Y es que su cine deambula entre la parodia porno, el cine independiente y  el Jess Franco de la última época –esto es, eternas escenitas lesbicas y soft, si bien, además incluye eternas escenas hetero-. Una mezcla que solo es posible en estos pequeños, ínfimos productos de distribución directa a vídeo.
Y mientras se gana la vida  en el departamento de arte de todo tipo de películas, algunas incluso mainstream, de vez en cuando  hace este tipo de soft paródico que, una vez descubierto, ya da igual si existen. Pero me he comido este “I am Virgin” enterita.
Así, tenemos una parodia del “Soy Leyenda” que en su día protagonizase Will Smith.
En ella, un extraño virus convierte a la población en vampiros sedientos de sexo, por lo que nuestro protagonista,  tendrá que lidiar con esas bestias de la noche cuando en una de estas se percata de que por algún motivo, él, es inmune a este virus, y por tanto, único superviviente El motivo resulta ser que el individuo es virgen. Tendrá que andar evitando toda la película ponerse cachondo, rechazando todos los envites sexuales lanzados por recauchutadas vampiras que  lo mismo les da montárselo entre ellas que montárselo con un musculado y atolondrado vampiro.  Mientras se suceden los numeritos sexuales, se van recreando secuencias de la película en la que se inspira. Pero hay tan poca pasta en la producción, es todo tan pobretón, que casi diríamos que estamos ante una cosa amateur. La mejor forma de definirla sería, peli porno chunga sin folleteo.
Más allá de esto que digo, la película carece de todo “punch” aunque supongo que satisfará  las inquietudes de todos esos erotómanos que pululan por el mundo y que si que consumen este tipo de carroña. Y es que, aunque lo comparo con el último Jess Franco, ni de coña el cine de Skelding tiene el encanto del  tío Jess.
Por otro lado, ya no sorprende ver en productos de tercera categoría como este, la presencia de Ron Jeremy que se apunta a un bombardeo, y también hay que decir que en su corta intervención está más gracioso de lo normal, lo que me hace recurrir al tópico cuando digo aquello de que, su presencia, es lo mejor de la película.
Por otro lado, el prota  -no me apetece mirar el nombre porque además da igual- intenta ser un émulo del Bruce Campbell caricaturizado post “El ejército de las Tinieblas”.
Skelding tiene en su filmografía como director, otra película más, en este caso una parodia soft de “Zombieland” que lleva por título “Stripperland”. No pienso verla.

jueves, 3 de marzo de 2016

"PROFONDO ROSSO": IL MUSEO DEGLI ORRORI

Hace unas semanas tuve la fortuna de poder pegarme un viaje a Roma, la ciudad eterna. Muy bien acompañado por mi querida pareja y dispuesto a gozar de todos sus grandes emplazamientos y monumentos. ¿El Coliseo?, la bomba. ¿La Capilla Sixtina?, tremenda. ¿La Fontana di Trevi?, preciosa. Todo ello iba apuntado en nuestro listado de preferencias. Todo ello y una cosita más, una que no suele ir incluida en las guías ni en los objetivos turísticos de muchos visitantes, pero que para mi era tan esencial como comer una pizza artesanal: Pasarse por "Profondo Rosso", la famosa tienda especializada en cine fantástico y aledaños inaugurada por Dario Argento a finales de los 80. Resulta que la jodía está situada camino del Vaticano, así que nos venía de perlas. Ese día salimos pronto del hotel con intención de pasar por tan sagrado lugar (y no me refiero a donde habita el Papa). Nomás distinguir su cantosa fachada del color de la sangre setentera, comencé a alterarme. Sabía perfectamente que lo de dentro no era gran cosa, ya me habían avisado, así que  una vez cruzada la puerta no puedo decir que me sintiera defraudado ante lo que no deja de ser un establecimiento prácticamente dedicado a la venta de disfraces carnavaleros. ¿Libros?, un buen puñado, pero que yo recuerde todos en italiano, idioma que leído se me da mal. ¿DVD´s?, muy pocos, nada especialmente llamativo. Tenía fe en que localizaría alguna camiseta guapa, pero ahí sí me sentí sonoramente decepcionado, ya que eran simples fotocopias a color mal impresas en la tela y costaban 29 euros del ala. Como que no.
Con tanto rollo había casi olvidado la atracción principal de “Profondo Rosso”, ¡¡su sótano!!, un museo dedicado a las creaciones del universo cinematográfico de Dario Argento. Pillamos las respectivas entradas (cinco euros por cabeza) y nos
dispusimos a esperar que de el saliera un grupo de amiguitos que habían entrado previamente. Antes, mi señora me compró una taza a modo de recordatorio, en la que destaca el cartel de "Creepshow" mutado a promo del mismo museo. Teniendo en cuenta las colaboraciones que Argento y George Romero han desarrollado en el pasado, supongo que tal mangoneo era lícito.

Finalmente pudimos descender. El muchacho le dio al “play” del acompañamiento sonoro y hala. ¡Que comience el show!. El "museo degli orrori di Dario Argento”, que así se llama oficialmente, es algo parecido a una mazmorra muy bien ambientada con luces de colores y efectos de sonido terroríficos como gritos, truenos y aullidos que acompañan al paliqueo del narrador (puedes elegirlo en inglés o en italiano, en este segundo caso es el mismo Argento quien le da al pico). Vas andando por un pasillo y vas viendo el contenido de diferentes celdas, todas ellas dispuestas con supuesto material genuinamente usado en títulos como “Demonsy secuela, “Phenomena”, “Opera”, “El engendro del diablo” o “Los ojos del diablo”. He oído acusaciones de cutre y chapucero, pero ¿qué quieren que les diga?, a mi me encantó. En serio. Me lo pasé bomba, hice un porrón de fotos y videos (te dan previo y expreso permiso para ello) y disfruté como un enano reconociendo los respectivos títulos antes de que la voz esputada por megafonía los desvelara (cada vez más tenue a medida que te alejas de la entrada). Me encantó visitar tan emblemático lugar, y eso puedo extenderlo a toda la tienda en sí. Hacía años que sabía de ella, y conocía gente que había estado allí (nuestro Víctor mismo), por lo que, para mí, como fan del género, ex-fan del horror italiano y simpatizante de Argento, era casi tarea obligada. Ahora ya había cumplido y documentado el sueño convenientemente.
Lo celebramos parando a sorber un super-capuccino que me entró de mil maravillas. Si algún día van a Roma, no olviden incluir entre su lista de tareas echar un ojo a "Profondo Rosso” y especialmente su "museo degli orrori". ¡Vale mucho la pena!.


Fotos del menda, tomadas por Marichochel.

miércoles, 2 de marzo de 2016

LOS FOTOCROMOS DE " TARDE DE PERROS"

Pues sigo con la tónica del Miercoles pasado. Sigo con Pacino y Lumet, y les traigo los fotocromos de otra película emblematica de los 70, y por ende, una de las mejores películas de atracos de la historia. Les dejo con los fotocromos de "Tarde de perros".
¡ATICA! ¡RECORDAD ATICA!