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lunes, 18 de noviembre de 2013

AUTOBIGRAFÍA DE UN MENTIROSO

Por norma general, detesto la animación. La respeto como arte, pero el concepto “Dibujos animados”- a rasgos generales, porque, hay ciertas cosas que, sin embargo, me apasionan- me parece una mierda. El concepto “Disney” me horripila, odio que el grueso de este producto esté destinado a la infancia, y odio esos adultos que disfrutan con películas que son para niños, porque eso quiere decir que tienen una mentalidad idiota.
No obstante, por un lado, me gustan ciertos aspectos del cine experimental, y adoro a los “Monty Python”.
Entonces, “Autobiografía de un mentiroso”, es una película de animación, que sin ser exactamente cine experimental, sí que se está experimentando con esa mezcla de distintas animaciones de las que consta la película. En este caso, y estando destinado al público adulto, excuso el hecho de que sea un producto animado, y en ese contexto, hasta puede llegar a fascinarme, como es el caso.
Graham Chapman, uno de los más divertidos e ingeniosos componentes de “Monty Python” debido a sus problemas de salud, intuía que no le quedaba demasiado tiempo en este mundo cuando decidió grabar en cinta magnetofónica su vida; la voz en off narrándola, y los diálogos de su personaje.
Años después, muchos años después, con ese material los directores Bill Jones, Jeff Simpson y Ben Timlett, deciden darle salida rodeándose del resto de los “Monty” (con la excepción de Eric Idle, que dicen por ahí que tiene delirios de grandeza) para poner voz a los distintos personajes de la historia, y de un buen grupo de animadores, que dan  vida a una de las películas minoritarias más frescas e interesantes que he podido ver últimamente. Se trata de una vuelta de los “Monty Python” –nadie diría que cuando se reuniesen de nuevo, estaría Graham Chapman, y no Eric Idle. Por otro lado, desde “El sentido de la vida”, si se han reunido a tal efecto, siempre ha faltado alguno de ellos, bien sea por fallecimiento o por discrepancias con el resto-, un biopic y una película del todo vanguardista, además de una simpática comedia. Y sí, de animación. Pero no pasa nada ¡al contrario!, si la película no lo fuera, quizás resultaría demasiado British y sosa, así que es un acierto. Porque lo bueno es que no se limita a hacer unos personajes en dibujos animado y ya está, no. La historia es lineal, pero cada escena está animada por un tipo de animación distinta, así tenemos escenas que van desde la animación artesanal, pasando por la animación 3-D, rotoscopia y hasta homenajean a las propias animaciones (tremendas animaciones) de Terry Gilliam. Nadie diría que estamos viendo una película con su principio, nudo y desenlace, parece un festival de cortos y, sin embargo, estamos viendo lo primero.
En cuanto a la autobiografía de Chapman, está de lo más interesante, porque vemos desde sus inicios universitarios dónde conocería a John Cleese, sus problemas con el alcohol, hasta sus devaneos sexuales, sus salidas del armario y la ambigua sexualidad que ofrece la fama, el dinero y la desorientación.
Divertida, interesante, moderna, innovadora… “Autobiografía de un mentiroso” es lo mejor que podemos ver ahora mismo. Y eso si, no hay nada del humor característico de los “Python”. Cosa esta que tampoco hace falta esta vez.
Muy, muy, muy recomendable.
En cuanto a los directores, son habituales de la televisión Inglesa, responsables, entre otras cosas de la serie autobiográfica “Monty Python Almost the truth”, con muy poquito cine en sus espaldas, pero mucho conocimiento-y obsesión- por lo que el propio Graham Chapman definió como “Una cosa negra y homosexual”.

jueves, 24 de septiembre de 2015

MONTY PYTHON LIVE (MOSTLY) ONE DOWN, FIVE TO GO

El año pasado los Monty Python (los que quedan) hicieron un último espectáculo en el O2 Arena de Londres que fue retrasmitido en directo a cientos de miles de cines repartidos por todo el globo terráqueo. El titulo, con ese “One down, five to go”, algo así como “Uno menos, quedan cinco”, hace referencia y chanza con el fallecimiento en 1989 de Graham Chapman.

Tras llevar un porrón de años sin juntarse, y lo más que probable, por la insistencias de Eric Idle (y digo esto, porque Idle es quien se encargo de la confección de Spamalot, un musical inspirado en los gags del grupo pero sin el grupo) se vuelven a reunir en este canto del cisne rememorando algunos de sus gags mas míticos, video de sus viejos programas, aderezándolo con las canciones más populares de sus películas y con algún que otro número musical con un buen elenco de bailarines.

Esos momentos de baile son lo más flojo de toda la función, debido a que aunque lleven letras de los Python, al no verles a ellos hacer el ganso la cosa pierde fuerza. Cuentan como no puede ser de otra forma con las simpáticas cortinillas obra de Terry Gilliam, así como con su actuación en varios gags, que al igual que cuando eran jóvenes, sus momentos son breves y de poco dialogo. Además varios famosos hacen cameos, el más reconocible es Stephen Hawking que se ve como atropella con su silla a un científico que rebate los datos que da la canción de la Galaxia Vía Lactea de El Sentido de la Vida. Otro de los que aparecen es Mike Myers (Austin Powers, no el psicópata asesino) quien hace reverencias a los Python sobre el escenario.

A estas alturas de la vida todos los integrantes del grupo ya tienen las vidas más que hechas y rehechas, no necesitaban hacer esto para comer, aunque el dinerito nunca viene mal, y se ve que ellos se lo han tomado como una reunión de colegas. Sobre todo John Clesse, que no sé si es porque es un despreocupado de la vida o porque empieza a tener principios de Alzehimer, pero el jodido se pierde un par de veces en los sketches, aunque sabe salir muy bien del brete simplemente diciendo que se ha perdido, lo que provoca la risa del público y de sus propios compañeros. Hacen mención en varios momentos a Graham Chapman, e incluso este aparece en varios videos.

Acaban el espectáculo con la canción que tienen que acabar, no diré cual, pero entiendo que cualquiera que haya visto aunque solo sean las películas de estos tipos ya saben cuál ha de ser. Y entonces te das cuenta de que han pasado 2 horas y media, de las que solo quitarías alguno de los números musicales y te quedas con ganas de que repitieran algún gag de Flying Circus que no han incluido, pero claro, tampoco lo pueden meter todo. Como homenaje a sí mismos y como recordatorio de que su humor sigue estando vigente (yo pensaba que algunas cosas no me harían ahora gracia, y que va, me descojone de lo lindo, puede que hasta más que entonces) es un obra más que destacable. Sobre todo porque ellos mismos se han encargado de separar la paja, quitando los gags que ni a ellos les parecen buenos, y dejando con los que de verdad te partes de risa. Se supone que nunca más se volverán a juntar (por la edad y eso) así que podemos decir eso de: ¡Monty Python ha muerto, Viva Monty Python!

miércoles, 1 de octubre de 2008

LOS DESMADRADOS PIRATAS DE BARBA AMARILLA

En los 80 había una moda bastante irritante que consistía en atribuirle películas al clan Monty Python en las que, únicamente, solo alguno de sus componentes había participado. Un caso que se dio mucho con Terry Gilliam ("La bestia del reino" y "Los héroes del tiempo" son dos ejemplos) y con otras, tal como la que hoy comento, "Los desmadrados piratas de barba amarilla", título más adecuado para la comedia americana que se producía entonces, eminentemente juvenil, que para este film británico hasta la médula.
Obviamente, lo que más destaca es su espectacular reparto de actores habituales del cine de risas. Tenemos a, como decía, algunos miembros de Monty Python (John Cleese, Eric Idle, Graham Chapman como protagonista y co-guionista), otros del clan Mel Brooks (Marty Feldman, Peter Boyle, Madeline Kahn), a los yankis Cheech y Chong y una suculenta variedad de cómicos ingleses (Peter Cook, Spike Milligan o Nigel Planer, es decir, el hippie de la inolvidable serie "The Young Ones"). A semejante ensalada debemos añadir a James Mason, un breve cameo de David Bowie y a Buddy Van Horn encargado de las tareas de los especialistas. Van Horn era habitual colaborador de Clint Eastwood, e incluso le acabó dirigiendo como "Harry Callahan" en "La lista negra".
Evidentemente, con un plantel así, y medios bastante holgados, esta peli tendría que haber sido la repanocha, el no va más del descojone padre. Pues no, todo lo contrario. "Los desmadrados piratas de barba amarilla" nos cuenta la historia de un feroz pirata que oculta un tesoro y es encarcelado 20 años. Pasada esa fecha, escapa en busca del botín, solo que ahora son unos cuantos más los que saben de su existencia, y no dejarán que el fiero pirata se lo quede.
El resultado es terriblemente desencantado, soso, sin gancho, sin ritmo y sin especial gracia. Con suerte sonríes en algún momento, pero poca cosa. En general mas bien te aburres como una puñetera ostra. Cuando llegas a la hora, estás tan cansado ya, que ni algunos de los por entonces mejores gags logran animarte. Un desperdicio de talento (y dinero) del que debemos culpar a su director, Mel Damski, un tipo que venía de la tele, hizo un parón en el cine con este film, y volvió a la caja tonta de por vida (entre sus últimos trabajos hay episodios de "Psych").
Si no me acabáis de creer, ahí va esa: El propio John Cleese asegura que es la peor de todas sus películas. Casiná.

sábado, 12 de abril de 2025

EL SENTIDO DE LA VIDA

A nivel oficial, "Monty Python" cuenta única y exclusivamente con tres largometrajes genuinamente propios. "Los caballeros de la mesa cuadrada", "La vida de Brian" y "El sentido de la vida". Todo lo demás, engañifas aparte, son recolecciones de sketches televisivos o espectáculos en vivo filmados. De las tres mentadas, la del medio está considerada su obra maestra. Aquella con la que lograron un mejor y mayor equilibrio entre narración y comedia. Una historia interesante de principio a fin, perfectamente desarrollada y repleta de acertadísimos momentos de humor. "La vida de Brian" dejó el listón tan arriba que, inevitablemente, "El sentido de la vida", la película que la siguió, resultó menos redonda. Además, en cierto modo era un "paso atrás", porque los "Python" recuperaban la más cómoda -para ellos- estructura televisiva a base de sketches. Con un grado superior de golfería y transgresión que cuando lo petaban en la caja lerda, claro, pero sketches al fin y al cabo.
¿Qué significa ello? pues que a nivel calidad el film varía. Hay momentos correctos, hay momentos flojillos (aunque jamás situándose al nivel del barro) y, por supuesto, también los hay brillantes. Antológicos. Únicos. Eso, y el hecho de que me pillara en plena adolescencia, desplegando mi pasión hacia el sexteto, contribuyen a que "El sentido de la vida" gaste mucho peso para mí. No es mejor que "La vida de Brian", pero podría ser mi favorita. Recuerdo como me fascinaban las imágenes promocionales estampadas en las páginas de la prensa del momento. Y aunque no pasé por taquilla, sí la alquilé en vídeo y aluciné colorinches con su humor picantón, capaz de incomodarme y sonrojarme (el profe dando lecciones de sexo más que gráficas con ayuda de su esposa), los brutales momentos de gore y escatología (mutilaciones, chorros de sangre....) y las canciones. Siempre he sido muy fan de las tonadillas de los "Python", mayormente perpetradas por Eric Idle y John Du Prez, pero es que su labor en "El sentido de la vida" roza la absoluta maestría. El tema que abre el film. La parodia de "Oliver Twist" cantando sobre la sacralidad del esperma. O, muy especialmente, la increíble, preciosa, estremecedora fanfarria dedicada a la inmensidad del universo e insignificancia de uno -la justamente hoy día celebrada "Galaxy Song"- eran ya suficientes méritos como para hacer de la experiencia -de consumir "El sentido de la vida"- algo especial y único.
Pero luego tenemos sus gags más inspirados. Que los hay. Probablemente la joya de la corona sea el dedicado a las aventuras gastronómicas del Señor "Creosote". Si han visto el film, ya saben por donde voy. Esos vómitos continuos, ese cuerpo hinchándose hasta estallar.... es tan desagradable, asqueroso y salvaje, que resulta imposible apartar la mirada. Tampoco olvidemos a los recolectores de órganos de donantes ("¿Nos dona su hígado?", "Es que lo estoy usando yo", "No se preocupe, nadie sobrevive a la extracción"). La familia de hojas resecas feneciendo dramáticamente con la llegada del invierno. O el otro momento cumbre, la muerte misma en medio de una siniestra campiña británica dirigiéndose hasta un caserón para anunciar a sus comensales que han palmado envenenados. Y, por supuesto, su llegada al cielo, donde siempre es Navidad. Evento coronado nuevamente por una canción maravillosa.
Mención aparte merece un sketch que era pura premonición. Un actor ha sido condenado a muerte por hacer chistes sexistas en la tele. Elige el modo de estirar la pata dejándose perseguir hasta el borde de un acantilado por un grupo de immmmmmmpresionantes jovencitas en top-less, recreándonos con sus danzarines senos votantes a cámara lenta. Tal materia confirma un secreto a voces, lo agradecidamente machistas que eran "Monty Python". Rara vez escribían papeles femeninos con enjundia. Los pocos que había se los guardaban para ellos, ejecutándolos tras los respectivos disfraces y dejando las migajas a su habitual, infrautilizada y sacrificada actriz, Carol Cleveland. ¿Lo mento como algo recriminable? ¡para nada! en todo caso resulta gracioso / curioso. Incluso refrescante, considerando como anda hoy día el patio.
Probablemente el tercer acto de "El sentido de la vida" sea lo mejor de la misma. Es altamente significativo que concluya con una televisión alejándose hacia la inmensidad del espacio mientras en su pantalla vemos la inconfundible intro del programa de televisión que, a finales de los sesenta, convirtió a los "Python" en los "monstros" del humor que fueron, han sido, son y serán. ¿Sabrían ellos que aquella iba a ser su última película oficial? Desde luego
 no podemos hablar de broche de oro... pero sí de plata, y eso ya es más que mucho.

jueves, 1 de febrero de 2018

PALOS PUNTIAGUDOS

Cualquier banda de rock que para bautizarse tome prestada una palabra, o dos, de un gag de los Monty Python merece todos mis respetos. Es el caso de los "Pointed Sticks", lo que traducido al castellano sería "Palos Puntiagudos" y pertenece al sketch en el que John Clesee da una clase de defensa personal a unos cadetes donde vale como arma hasta un plátano. Es Eric Idle quien esputa el mentado término.
Los "Pointed Sticks" son una relativamente oscura banda Canadiense nacida por ahí 1978 cuando el boom del punk rock comenzaba a declinar, pero aún estaba caliente. No hay duda de que su sonido bebe de esa fuente, pero los "Pointed" suenan más melódicos que otra cosa. En realidad encajarían mejor en el llamado power pop (o punk pop, aunque el sonido "a lá Fat Wreck" que se entiende hoy por punk pop es altamente odioso). Sin embargo sus dos "hits" son, por velocidad y dinamismo, genuino punk rock. Hablo de "Out of luck" y "Somebody´s Mom", dos pildorazos de pura energía pegajosa, pogebale y perfectamente coreable. Un par de auténticas joyas.






Justamente, gracias a estas supe de su existencia, lo que no tendría nada de raro si no fuese por el cómo. Una anécdota la mar de bonita y que adoro rememorar.
Situémonos a mediados de los 90, cuando andaba yo a tope con el punk tras un primer intento infructuoso justo una década antes. En aquellos entonces consumía casi cualquier cosa que tuviese que ver con el tema, de ahí que decidiera alquilar la película "Caído del cielo / Out of Blue" tras leer no sé dónde que narraba la historia de una chavala ansiosa por formar parte del punk tras sentirse marginada entre los suyos. La peli venía firmada, y co-protagonizada, por Dennis Hopper, y no dudaba que sería un poco chapas, pero la localicé en mi video-club habitual y la vi. Efectivamente me pareció un rollete, y no me gustó lo que era moneda común en casi todas las pelis sobre/con punk/s, retratar la movida como algo esencialmente negativo. Sin embargo, hubo una cosa que me atrapó. Y mucho. La inevitable escena en la que la protagonista acude a un concierto. Aluciné con las dos canciones que tocaba la banda del escenario, que justamente eran -una versión acortada de- "Out of luck" y "Somebody´s Mom". Quedé tan prendado que corrí a juntar mis dos vídeos y copiarme aquel material. Esa escena concreta. Solo había un problema, el nombre del combo en cuestión no salía por ningún lado, ni siquiera al final de los títulos de crédito. ¡¡Demonios!!.

Actualización (25-02-2021): Revisada recientemente, pude corroborar que sí, el nombre sale, un poco a escondidas, pero sale. No entiendo por qué cojones no me di cuenta entonces (¿la mala calidad de la copia, tal vez?). De paso, comentar que también se menciona a "Teenage Head" y "The Subhumans" (los Canadienses). En cuanto a la peli, puede que vista ahora la considere algo más interesante... pero tampoco es como para echar cohetes. Y, sí, la imagen que da del punk sigue siendo negativa e inevitablemente salpicada por ideas propias del cine mainstream.



Pasó algo de tiempo. Puntualmente rememoraba aquel sonido revisando el material de la cinta VHS, pero era casi imposible saber más al respecto. En esa época tenía un amigo nuevo con más o menos gustos afines y solía prestarme cintas. Cierto día puse en el radio-casete una. Era un punk melódico muy de finales de los 70 bastante chulo. De pronto, ¡arrea!, ahí estaba "Somebody´s Mom". ¡¡No es posible!!. ¿Había dado con la misteriosa banda?. Escuchar "Out of luck" me lo acabó de confirmar. ¡Eran ellos!, ¿y cómo se llamaban?. Pues como ponía escrito en la respectiva pegata: "The Pointed Sticks".
Me volví adicto a la cinta que llevaba siempre en el walkman. Cierto que las dos canciones que sonaban en la película eran básicamente lo mejor de su repertorio, pero el resto estaba a la altura. Y así tiré durante largo tiempo, hasta que apareció internet. Busqué en el emule y di con un disco recopilatorio llamado "Part of the noise". Era el mismo material del casete, solo que ahora ya podía escucharlo en el mp3. Y procedí.
Este es un culebrón con varios saltos temporales de longitud considerable, porque mi relación con los "palos puntiagudos" ha sido así hasta la llegada de las redes sociales y "Spotify". Justamente, fue hurgando ahí que me acordé de ellos, tecleé su nombre y cuál fue mi sorpresa al encontrarme con, no solo un par de trabajos clásicos, también discos nuevos. ¡¿Mande?!. Sí amiguitos, los "Pointed" habían resurgido del retiro dispuestos a seguir rockeando. Y yo con estos pelos.
Pero antes de llegar a esa parte, demos un leve repaso en plan "revista oficiosa" a la trayectoria del grupo (cortesía de "Wikipedo", por supuesto).
Los "Pointed Sticks" fueron la primera (¿y única?) banda Canadiense fichada por el seminal sello británico "Stiff Records", cantera de muchas y míticas punk-bands. Sin embargo se encontraba en plena movida financiera y el LP resultante, "Perfect Youth", nunca vio la luz (ese es también el título de mi tercera canción favorita de los muchachos). Estamos en 1980. Naturalmente un palo de tales dimensiones desanimó por completo al combo que, poco a poco, fueron perdiendo el contacto entre ellos hasta que "Pointed Sticks" desapareció del mapa.



En 1995 se publicó la recopilación de la que hablaba antes, "Part of the noise". Y una década después ve la luz el LP perdido, cortesía de "Sudden Death", sello que regenta nada menos que Joey Keithley/Shithead, frontman de los míticos "D.O.A." que también son Canadienses y muy colegas de los "Pointed" (habiendo tocado juntos en alguna ocasión a pesar de la diferente intensidad de sus sonidos). De igual manera, "Sudden Death" edita al año siguiente una recopilación de singles y rarezas titulado "Waiting for the real thing" (donde "Out of luck" y "Somebody´s Mom" suenan mejor que nunca). Por lo visto este material se vendería bien en Japón, donde tira mucho el punk melódico y saltarín (allí también funcionan guapamente peña como "The Carpettes", que guardan ciertos parecidos sonoros con los "Pointed Sticks"), y en 2006 el combo parte para allá, llevándose la sorpresa de su vida ante el notable éxito obtenido. Animados, se fueron juntando y rejuntando esporádicamente hasta que pasó lo inevitable, en 2009 graban un nuevo LP, "Three Lefts Make A Right". ¿Y qué tal?. Hombre, pues lógicamente el sonido se relaja un pelín. El pop gana terreno al punk y cuenta con algunos temazos muy dignos. De hecho, si hablamos concretamente de "All Night" estamos, simple y llanamente, ante una auténtica delicia que en un mundo justo sería un total y absoluto "hit" a nivel masivo. Vamos, que el disco está chulo y se disfruta. Contentos con esta dinámica, en 2015 lanzan otro LP de título evidente: "Pointed Sticks". Aunque el sonido se sigue pareciendo a "Three Lefts Make A Right", y tiene algunas canciones bien majas y agradables, también se cascan de esas que te saltas cuando lo estás escuchando. Pero hace gala de algo afín a todas las composiciones de los "Pointed", y es que muchas de sus melodías, incluso las que en principio te parecían del montón, se te quedan impresas a fuego en la mente y te van absorbiendo poco a poco, hasta que un día, casi sin darte cuenta, comienzas a tararearlas obsesivamente. No obstante, y tal cual ocurre con casi cualquier grupo del mundo, como el primer disco, ninguno.
Actualmente los "Pointed Sticks" gozan más que nunca de lo que hacen porque, según declaraban en una reciente entrevista, se trata de un auténtico hobby sin presiones de ninguna clase. Cada uno de sus miembros, ya con pinta de señores respetables, más arrugas y menos pelo (sobre todo en el caso del cantante, que no lo lleva nada bien disimulándolo con un sombrerito), curran en otras movidas (sin alejarse mucho de su pasión). Uno es profe de música, el otro se encarga del merchandising en macro-conciertos, etc, etc. Van tirando. Y la banda es aquella cosilla con la que disfrutan juntos cuando hay tiempo libre. Y eso es hermoso.

Como guinda, dos canciones de su más reciente repertorio:






jueves, 10 de junio de 2010

LAS VACACIONES EUROPEAS DE UNA CHIFLADA FAMILIA AMERICANA

Después de la muy divertida puesta de largo de la familia "Griswold" en la pantalla grande, y para demostrar que no solo "El Padrino 2" era mejor que su predecesora, la “National Lampoon” decide llevarse a Chevy Chase y Beverly D´Angelo de vacaciones por Europa, concretamente a Inglaterra, Francia, Alemania e Italia y situar allí los pequeños desastres que solo le ocurren a "Clark Griswold" y su prole.
Los "Griswold" ganan el premio gordo de un concurso televisivo, eso si, por accidente. De este modo, y siempre sin el visto bueno de sus hijos, ponen rumbo al viejo continente. Lógicamente, el patriarca quiere enriquecerse culturalmente a tope, por lo que las vacaciones acaban convirtiéndose en poco más que dictadura, dando lugar a las descacharrantes situaciones.
Bien, si no sois completistas, llegados a este punto no es necesario que veáis más pelis de la saga. Estas "Vacaciones Europeas", son la obra maestra de la saga, por ende, la obra maestra de Chevy Chase y después de esto, la saga flojea hasta limites totalmente vergonzantes. Los gags que contiene esta película son absolutamente desternillantes, pocas de la época son tan divertidas.
Y el tema que me hace gracia: los actores que interpretan a los hijos. Esta vez, para dar vida a unos adolescentes "Audrey" y "Rusty", se opta por Dana Hill y Jason ( "El terror llama a su puerta") 
Lively, que tiene bastante sentido, puesto que en la anterior entrega eran niños, y ahora adolescentes. Ya veremos en posteriores secuelas el desbarajuste.
A la diversión añádanle los cameos de actores Europeos como Victor Lanoux y el Monty Phyton Eric Idle, que protagoniza uno de los mejores gags de la película.
El guion sigue siendo obra de John Hughes y la dirección pasa esta vez a la señorita Amy Heckerling (se nota su mano femenina, porque aunque siendo una saga blanca, en la primera le veíamos un poco las tetas a la muy potente Beverly D´Angelo, en esta nada…), directora de pepinazos cómicos para toda la familia como la saga de "Mira quien habla", "Fuera de onda" y, recientemente, la sosa y romanticona "El novio de mi madre", con Michelle Pfeiffer tirándose a un jovencito.
Mas material "Griswold" para la retina.