Mostrando las entradas para la consulta "Michael Gross" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta "Michael Gross" ordenadas por relevancia. Ordenar por fecha Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de noviembre de 2025

LA RESURRECCIÓN DEL MAL

Hace casi quince años aseguraba con bravuconería que jamás vería esta película. Y aquí me tienen, escribiendo sobre ella. ¡Ay, bocazas!. ¿A causa de qué solté tal sentencia? Pues acababa de pimplarme el título que la precedía, "Algunas veces ellos vuelven", telefilm basado en un relato de Stephen King cuyo éxito generó dos continuaciones directas a los estantes del vídeo-club que, dado el escaso entusiasmo provocado por aquella primera dosis, decidí ignorar. Concretamente, esta segunda juega al papel de remake disfrazado. Carece de conexión narrativa con la previa, pero viene a repetir el mismo esquema argumental salvo puntuales variaciones. Por lo que, si la presencia de King en aquella ya sería algo diluida (considerando que convertía en largometraje un relato corto), aquí directamente pasa a excusa.
Los gamberros del pueblo (el "leitmotiv" de la franquicia) son tan malos que realizan rituales satánicos. Aquello que un chaval es testigo de cómo sacrifican a su hermana de dieciocho recién cumplidas primaveras. Lógicamente ofuscado, acaba con ellos en plena celebración de la efeméride diabólica. Pasan treinta años, ahora el chaval es padre soltero de una hija apunto de cumplir mayoría de edad. Ello provoca que los gamberros regresen de los avernos con intención de usar a la moza para concluir el ritual interrumpido en su día.
Cambiar la tele por el vídeo-club (suspiro...) aporta ciertas ventajas, como poder incluir algo de sangre (muy comedida. De efectos especiales prácticos la cosa anda bien, aunque parapeten muertes tan risibles como la chavala cosida a "cartazos". Los visuales, en cambio, resultan menos convincentes, rozando por momentos un doloroso cutrismo) y unas pocas tetillas bonitas de ver. Pero ahí termina toda diferencia. Como producto noventero de terror de escaso montante, "La resurrección del mal" (traducción porculera de "Sometimes they comeback... again", "Algunas veces ellos vuelven, otra vez"), se deja ver sin mayores aspavientos. Es puro "fast food" de manual, con algunas salidas narrativas ridículas, de esas que parece que te tomen por tonto (como ver al protagonista librarse alegremente y sin mayores dificultades de la cadena que le inmoviliza. O la desesperada búsqueda de un objeto que, al final, resulta estar a la vista, fácilmente localizable...) y un "tic" muy irritante y de su tiempo, las maneras "a lá Freddy Krueger" que gasta el satánico jefe de la pandilla, es decir, "verborreando" hasta el paroxismo cada vez que asesina a alguien a base de pretendidas gracietas (algunas tan lamentablemente inimaginativas como cuando a un manco recién amputado le suelta aquello de "Gracias por echarme una mano").
A este le otorga (sobre)vida Alexis Arquette, perteneciente a la famosa casta y de rostro bastante peculiar. Llegó a dejarse ver en "Pulp Fiction" y luego fue el novio gótico de "La novia de Chucky" (donde, esta vez, él era el sacrificado durante un ritual). Posteriormente cambió de sexo, pero apenas tuvo tiempo de disfrutarlo ya que falleció en 2016.
Se enfrentan a él Michael Gross, eternamente ligado a la "sitcom" "Enredos de familia" y a otra franquicia segundona, "Temblores", y su hija, interpretada por una jovencita y muy bella Hilary Swank años antes de dar el salto a primera división. Les acompañan Patrick Renna, al que reconocía por su oronda figura y feo careto. Creía situarle en alguna película de cierto peso, pero no, se trata del tardío y aburrido slasher "Dark Ride" ("La casa del terror" en las españas). Su físico también le llevó a formar parte del cast de una comedia -igualmente tardía- de "National Lampoon", "Escuela de novatos". Otro rostro bastante familiar es el de Molly Hagan, que "En la resurrección del mal" hace de sheriff.
Igual que "Algunas veces ellos vuelven", y varias de las adaptaciones de Stephen King de esos años, produce -entre otros- el ex-"Amicus" Milton Subotsky. Guioniza Guy Riedel (siendo el único libreto de su filmografía, más centrada en labores de producción) a pachas con el director debutante, Adam Grossman. La experiencia le otorgaría puntos para responsabilizarse dos años después, bajo mandato "productil" de Wes Craven, de "El carnaval de las almas", supuesto remake de aquella cult-movie aburrida de cojones y con la que nunca he conseguido congeniar, "Carnival of Souls". Las malas críticas y, presupongo, escasa recaudación le condenaron a la inopia, salvo cuando co-escribió el guion de, justo, la tercera parte de la saga que nos ocupa, "Sometimes They Come Back... for More" ("Algunas veces ellos vuelven... a por más"), aquí marcianamente titulada "Infierno blanco" y situada esta vez en el inhóspito escenario de una base científica del ártico. No me pregunten sobre ella porque, ciertamente, mis recuerdos son escasos... casi inexistentes.

lunes, 26 de mayo de 2008

100 MILLION BC (REGRESO A LA TIERRA DE LOS DINOSAURIOS)

Cuando se estrenó "Parque Jurásico", todos nos quedamos patidifusos ante aquellas sabrosas y proto-realistas recreaciones informáticas de dinosaurios. Quien nos iba a decir que, unos cuantos años después, sería algo tan común que incluso la más penosa serie Z podría permitírselo. Los efectos infográficos de "100 Million BC" son muy pobres, en general canta a la legua su origen pixeloso y en ocasiones están rodeados por una molesta bruma que emborrona la imagen... pero para tratarse de una producción de ínfima categoría, no son TAAAN horrendos.
Nos encontramos ante una película que lleva el sello de "The Asylum", la infame factoría de plagios que tantos debates provoca entre círculos cinéfagos. En este caso, se trata de su intento de fotocopiar la epopeya prehistórica de Roland Emmerich, con algunos añadidos de la -again- saga jurásica iniciada por Spielberg.
Un comando muy Matteiano se pega un viaje en el tiempo a la época de los dino-bichos con el fin de rescatar a otra pandilla que se quedó allí estancada a causa de un experimento temporal fallido realizado 60 años atrás. La misión sale bien y deciden regresar a la actualidad... pero un descuido hará que una de las criaturas prehistóricas (que dudo existiera de verdad) se cuele por la puerta temporal y arme la marimorena en plena civilización.
"100 Million BC" arranca bastante bien. Toda la parte del rescate está razonablemente entretenida (para los estándares de "Asylum", claro), incluso te ríes un rato con los patéticos efectos especiales, y no solo los digitales, también los de goma. Pero una vez el dino se cuela en plena city, la cosa se convierte en un coñazo padre, compuesto de interminables persecuciones cuyo único fin es alargar metraje (táctica muy habitual de la factoría). Es aquí donde la ya evidente pobreza de medios se vuelve prácticamente ofensiva, con una ciudad casi desértica, un ejército minúsculo y poca cosa más.
Resulta curioso como, mientras en "El sonido del trueno" se tomaban todas las molestias del mundo mundial para evitar cualquier posible paradoja temporal, en esta peli se pasan por el forro el llamado efecto mariposa. Nada más llegar a la prehistoria, el comando dispara contra todo ser viviente, pisotea plantas e incluso escribe mensajes en las paredes de las cuevas. La bomba, vamos. Encima, ya de vuelta, y tras 60 años atascados en otro tiempo, a los recién llegados no les sorprenden ni lo más mínimo los avances tecnológicos que presencian. Eso es capacidad de adaptación, oiga.
Como todo atentado del asilo, este también cuenta con un rostro razonablemente popular en horas bajísimas -más, si cabe-, Michael Gross, el obseso por las armas de la saga "Temblores".
Lástima... a puntito he estado de elevar un poquito la estima que tengo por "The Asylum". Pero no.