sábado, 19 de abril de 2008

TRUHANES

Al atracón de Paco Rabal que me he pegado estas semanas, hay que sumarle esta película. Otra de mis películas favoritas. Al final, la lista de diez, va a haber que ampliarla a veinte.
Y es que comentando esta peli con mi amigo Raiben, me entró un mono terrible de verla por enésima vez. Así que ayer en el curro, planee el verla por la noche. Y ello supuso todo un ritual.
A mí cuando una película me gusta mucho, me gusta verla comiendo chuches; así se disfruta el doble. Así que decidí no cenar, nada mas que para ponerme ciego a chuches mientras la veía por la noche.
Cuando salí de currar, corrí al Opencor, a comprarme una bolsa de boca bits, una de lays al jamón y otra de Cheetos, todo esto acompañado de una botella de litro de coca cola.
Llegué a casa, puse el dvd, y me tumbé en el sofá a disfrutar de esta gran película.
Opera prima de Miguel Hermoso ( Una cosa, de la que me di cuenta esta mañana: Soy un ferviente admirador del cine que hace este hombre ¡sin yo saberlo! pues resulta que el resto de sus película, también me gusta un huevo; COMO UN RELÁMPAGO, LA LUZ PRODIGIOSA, FUGITIVAS...claro que yo nunca asociaba, pensaba que esas películas me gustaban, sin mas, y ahora me doy cuenta de que están dirigidas por el mismo tipo), en la que nos cuenta la historia de Ginés y Gonzalo, dos tipos que se conocen en la cárcel. Uno es un simple carterista, y el otro es un tipo que tiene negocios de guante blanco. En la trena, hacen un pacto. Ginés cuidará de Gonzalo en la cárcel y fuera de ella, Gonzalo lo hará de Ginés.
Una vez que Gonzalo está fuera, no cumple su trato y se muda de casa para que Ginés no lo encuentre, pero aun así, este le encuentra. Y la gracia de la peli está en el choque de personalidades.
Una pasada de película, muy divertida y entrañable.
Cuando se rodaba la cosa, Paco Rabal, aunque ya estaba mayor, todavía iba de galán por la vida, y Miguel Hermoso, le dijo que para esta película, Rabal tenía que quitarse el peluquín que acostumbraba a llevar, y también le pidió que mas o menos se interpretara a si mismo. Paco Rabal, no estaba muy convencido, pero nada mas leer el guión, aceptó.
Mas o menos lo mismo pasó con Arturo Fernández. En un momento de la película, Fernández, tenía que lucir un traje tres tallas mas pequeño, y el actor se preocupó por esta chorrada. Acostumbrado a hacer siempre papeles de galán con Glamour, decía que el hacer tanto el payaso en esta peli, y llevar un traje tan pequeño, iba a ser prejudicial para su imagen... Los actores, no hacían mas que poner pegas, pero la cabezonería de su director, y el talento de ambos actores ( y de Lola Flores) hizo de esta película un éxito sin precedentes, tanto de crítica, como de publico. Tanto éxito tubo, que años mas tarde, se creo una serie de televisión, que comenzaba justo donde acababa la película. En muy inferior a la película, pero también se puede disfrutar.
Yo se que puede dar pereza ver una película así, pero ni no lo han hecho nunca, véanla, descúbranla. Si no son muy gilipollas, puede llegar a gustarles. Es mas, no me entra en la cabeza, que pueda haber alguien a quien no le guste TRUHANES.
Lo que si que no deben hacer, es no molestarse siquiera en verla. Así no sabrán lo que se pierden.