martes, 16 de febrero de 2010

30 DÍAS DE OSCURIDAD

Esta película está basada en un cómic de mismo titulo que, probablemente, sea mejor que su adaptación a cine, o no, no lo sé, y la verdad es que me es indiferente, la peli es un truñaco.
En el pueblo más al norte de EEUU, una pequeña comunidad tiene 30 días al año que no sale el sol, por lo que la mayoría de sus habitantes acuden a tierras más cálidas durante ese mes. No es el caso del sheriff, interpretado por Josh "caradepalo" Hartnett, que, al igual que unas 150 personas más, se quedan.
El día antes a que el pueblo migre a zonas con más luz, el sheriff y su ayudante encuentran un montón de teléfonos satélites quemados en una hoguera, la jauría de perros del pueblo masacrada, y ya con la llegada de la oscuridad, la muerte del vigilante de la central eléctrica destruida. A la vez que ocurre todo esto, aparece un joven con pinta de desquiciado que les avisa que se vienen unos vampiros dispuestos a darse un banquete durante los treinta días sin sol.
La película roza el absurdo en varios momentos. Si hay escenas en las que los supervivientes que están con el sheriff callan como putas aunque vean a un vecino morir a manos de los vampiros, en otras se arriesgan por la misma razón. También es extraño que, estando todo a oscuras, se vea tan jodidamente bien, es que ni linternas necesitan la mayoría de las veces. Será que hay claridad suficiente para ver pero no para matar vampiros.
Todo el film es un despropósito, ni siquiera el gore de algunas escenas levanta la sesión. Su director es David Slade, con una única película previa destacable, "Hard Candy".
Yo si fuera vosotros no perdería el tiempo con esto, según avanzaba tenia ganas de que terminara cuanto antes, y cuando llega al final, es tan, pero tan gilipollas que.... en fin, una pérdida de tiempo.