lunes, 2 de mayo de 2011

JUAN TAMARIZ - MAGIA POTAGIA

De casualidad veo por internet que el gran Juan Tamariz iba a estar haciendo dos funciones en el "Teatro Barakaldo" este pasado fin de semana. Abro rápidamente la página para comprar las entradas online, y descubro que, desgraciadamente, no queda ningún sitio libre (decente) en el anfiteatro, así que toca coger localidades de platea, es decir, arriba, negándoseme la posibilidad de ser elegido para salir al escenario. La próxima vez tendré que comprar antes las entradas.
Empieza la función, en el escenario no hay más que dos mesitas, suena la música y hace aparición el mago, con su melena flotando bajo su enorme y purpura sombrero de copa y con un maletín de violín en las manos. Deja el maletín mientras el público le recibe con aplausos, saca seis cartas del maletín y empieza el espectáculo. No mentiré si digo que desde el minuto 1, hasta el 120 (con un intermedio de 15) no paras de reír y sorprenderte. Al igual que el cocinero Carlos Arguiñano, Juan Tamariz es un gran comunicador, y si bien solo su magia ya es suficiente para entretener, cuando se une a un carisma y una personalidad especiales, hacen que el público los adore. También actúan en el espectáculo la que es su mujer y un amigo. Tanto una como otro hacen un par de juegos de manos, para oxigenar un poco y dejar descansar al maestro durante apenas unos 5 minutos que duran estas actuaciones. Empezada la segunda parte del espectáculo, Tamariz hace lo que mejor se le da, magia de cerca. Ya lo habéis visto en la tele, sentado a una mesa con dos espectadores subidos del publico (envidia, envidia) a su lado. Para que el resto podamos observar sin tener que forzar la vista, se coloca una pantalla y una cámara que enfoca a la mesa, así no perdemos detalle, pero ni por esas pillaremos un truco. Y mejor, lo bonito de la magia es que esta siga siendo un misterio. Saber demasiado le quita la... eso, magia.
Enorme Tamariz, enorme.