lunes, 9 de mayo de 2011

Tron Legacy

28 años después de que Disney se liara la manta a la cabeza y le permitiera a Steven Lisberger, un completo desconocido, que creara la primera película con escenas animadas por ordenador, vuelven a la carga con Tron Legacy. Aunque esta vez Lisberger solo este acreditado como creador de los personajes (vamos que no ha hecho nada de nada, o no le han dejado) Este resurgir de la saga apela a la nostalgia, mal endémico que arrasa en todo el fandom, ya sean series de TV, películas, comic etc... pero también tiene una razón, el diseño de arte de Tron era muy bueno en su momento, ahora se puede superar, y lo han hecho. Todo lo referente a la estética es bonito, futurista y resultón, lastima que el fondo fuese lo ultimo en lo que pensaron.

En 1986 Kevin Flynn esta en la cima del mundo, Edcom la empresa que fundo sube en las bolsas como la espuma, sus avances en videojuegos y sistemas operativos lo están petando, son la IBM de aquellos tiempos. Entonces Flynn desaparece. Su hijo Sam queda a cargo de sus abuelos, y la empresa Edcom en las manos de la junta directiva. Pasan los años y Sam el socio mayoritario de Edcom, es un joven inmaduro que no esta preparado para llevar las riendas de una multinacional, pero al empezar el film, ya vemos que no esta de acuerdo con las practicas comerciales y lo suyo es el software libre y gratuito.
Un mensaje llegado al busca del amigo de su padre y segundo accionista de Edcom, pone a Sam camino a Flynn´s, los recreativos de su padre donde en la primera película consiguió acceder al interior de un ordenador. Allí Sam toquetea y es introducido en la red, como así lo hizo su padre años atrás. Nada mas llegar es reclutado para los juegos, discos y motos de luz, donde la Disney se gasto los cuartos y estas son las escenas donde el 3D en el cine estaría mejor implementado (la vi en el sofá de mi casa así que de 3D, nada de nada) Ese mundo virtual se ha convertido en un tiranía digital, Sam deberá de encontrar a su padre, encontrar la salida y arreglar todo desde fuera.

La película quiere tener un poco de argumento "inteligente", pero la cagan cuando se hacen paralelismos entre la religión cristiana y el mundo digital. También se hace clara referencia a los estados dictatoriales, y a que en su creación eran estados puros y benévolos que solo buscan la perfección, una meta inalcanzable que les lleva a la tiranía.
Tiene acción, muy buena estética y unos FX de quitarse el sombrero (menos la rejuvenización digital de Bridges, que canta demasiado, parece que este de Botox hasta el culo) y un argumento que no necesita pensarse mucho, así que al menos están ustedes ante poco mas de 2 horas de simple y sano ocio digital, nunca mejor dicho.