El gobierno Holandés prepara un programa de intercambio con Estados Unidos. Los yankis mandarán a Holanda una familia bien, y Holanda, para quitárselos de en medio, enviará a los Flodder. Viajará con ellos al asistente social que les lleva estos asuntos a la familia, con tan mala pata que, una vez en el aeropuerto de Nueva York, por error se meten en una limusina, cuyo chofer a su vez los confunde con los prestigiosos médicos rusos que acuden a una convención.
Típica y vodevilesca trama de enredo, de confusiones y malentendidos que, proviniendo de Holanda, me lleva a la siguiente conclusión; la comedia y sus diferentes variantes, son universales. No dista mucho el planteamiento de esta película de cualquiera de los años setenta u ochenta española, o una franchute de los noventa, o una americana de los ochenta, o una Inglesa de esta década. Es lo mismo "Los Flodder en Amérika!" que "Vente a Alemania Pepe" o "Los Visitantes ¡No nacieron ayer!", o "Las vacaciones de Mister Bean" o "Las vacaciones Europeas de una chiflada familia americana". Tú pon a turistas o inmigrantes practicando sus costumbres en otros países (o épocas) y ya tenemos la comedia servida. El resto depende del carisma de los protagonistas.
"Los Flodder en Amérika!" al final es una sucesión de gags, donde esta familia hará de las suyas, cambiando la lujosa urbanización de la primera entrega por las cinematográficas calles de Nueva York. Más chistes, más gamberrismo, más exageración, y más tiempo en pantalla para las ubres y el culaco melocotoniano de Tatjana Simic.
En definitiva, más tontorrona, pero más divertida que la primera.
Le siguió en 1995 otra secuela, pero que, coincidiendo con la serie de televisión que se hizo ese año, aprovecharía el reparto de aquella y no el de las películas, aunque repetirán las féminas, Nelly Frijda y -¡gracias a dios!- la Simic.
En definitiva, más tontorrona, pero más divertida que la primera.
Le siguió en 1995 otra secuela, pero que, coincidiendo con la serie de televisión que se hizo ese año, aprovecharía el reparto de aquella y no el de las películas, aunque repetirán las féminas, Nelly Frijda y -¡gracias a dios!- la Simic.
