jueves, 29 de diciembre de 2011

Kung Fu Panda

Dreamworks Animation es la productora de Spielberg para películas animadas en 3D. Sus inicios no fueron muy bollantes, Antz era una película para niños con Woody Allen de protagonista, algo que no cuajo. La siguiente, El príncipe de Egipto, era una película bíblica para niños, que aquí no es que se estilen mucho pero en los USA hay cientos de producciones (de baja calidad) para campamentos ultra-religiosos donde lavan el cerebro a los chavales, así que pensaban tendría algo de éxito, y puede que si, pero yo me aburrí como una ostra en el cine. Le siguieron Chiken Run y Ruta hacia el Dorado. Con Sherk dieron el pelotazo aunque era una parodia que al final acaba como de lo que se reían (ergo una película hipócrita, aunque divertida, no así sus secuelas) Luego vinieron mas y mas porquerías (con la excepción de la película de Wallace y Groomit que produjeron) hasta que en 2008 sacaron esta Kung Fu Panda. Después en 2010 volvieron a dar la campanada con Como entrenar a tu dragón, pero volvamos a la que nos ocupa.

El guión de esta película podría estar perfectamente preparado para una película con actores reales en la cual el protagonista debería de ser si o si Sammo Hung, yo al menos mientras la veía ayer, cada vez que veía al panda veía al actor chino, y eso que en la versión original era Jack Black quien le ponía la voz, y sino estoy equivocado aquí en España Florentino Fernández. Al que se le agradece no meta ningún chascarrillo suyo, al contrario de lo que paso con la patética El Espantatiburones, también de Dreamworks Animation, con Fernando Tejero y su versión del portero de aquí no hay quien viva, lamentable.

Po es un panda que sueña con convertirse en un maestro de Kung Fu. Idolatra a los 5 furiosos, la tigresa, la grulla, la serpiente, el mono y la mantis. Pero Po no tiene un cuerpo atlético, es un panda, además su padre, un pato, dueño de un local de sopa de fideos, desea con toda su alma que su hijo herede el negocio. Pero todo cambia el día que se va a elegir al guerrero del dragón. Por accidente, Po es nombrado con tal gran honor, no estando de acuerdo ni el maestro Sifu ni los 5 furiosos. Así que lo primero es hacerle la vida imposible a Po, lo intentan echar como sea. Los entrenamientos iniciales no son mas que eso, una forma de que Po se rinda, pero la cabezoneria del panda, mas que la necesidad apremia, porque el antiguo alumno de Sifu que se volvió malote, ha escapado de su prisión y va al valle a cobrar venganza, hacen que Sifu se replantee entrenar en serio a su nuevo alumno.
Mientras los 5 furiosos, desobedeciendo a su maestro, van a enfrentarse al malo, Sifu y Po entrenan de la única forma por la que el panda se menea, con comida. Estas escenas son las típicas de las películas de Kung Fu con maestro y alumno, y siempre como en esas cintas, de lo mejor del filme. Luego llega el enfrentamiento final, no sin antes haber desvelado el secreto del pergamino de Dragón, en el que el protagonista sale victorioso como era de esperar.

Es entretenida, y perfectamente visible tanto para menores como para los adultos. No es la panacea, pero esta bien y como digo sigue el esquema habitual de las peliculas de Kung Fu, mas la típica moralina para los niños, que afortunadamente en este caso no chirría en exceso.