domingo, 26 de agosto de 2012

Sars War: Bangkok Zombie Crisis

Desde que creo que fue Coppola quien dijo que el cine seria universal cuando una niñita de Texas rodara la nueva obra maestra, han aparecido el video digital y youtube. No es que en el portal de videos se encuentre esa nueva película que todo el mundo debería de ver, es que se han dado pañuelos a cientos de personas sin narices. Por decirlo de otro modo más directo, hasta el último mono, por muy ignorante que sea, puede grabar un filme, que sea o no una obra maestra es ya cosa de pericia, saber y suerte. Los tailandeses que han grabado esta película no tienen ninguna de las tres cualidades, aunque sospecho que tampoco estaban deseando grabar una obra maestra, solo el argumento ya les excluye de esa quiniela. Bien mirado su calidad artística y de guion no es lo que buscaba al darle al play, solo le pedía zombies y cachondeo. Eso sí, parece rodada por una niñita de Texas.

Los créditos que abren la historia son de animación, agárrense los machos, hecha en Flash. Como lo oyen, de lo más triste y simple (aunque luego durante la película hay insertos de una animación mas decente). En esos créditos cuentan la historia de un héroe cazador de zombies y malhechores que sufre un accidente cuando su discípulo le cae encima de la pierna con la moto. Entonces empieza la imagen real. Una joven estudiante es secuestrada al salir del instituto por una banda de gilipollas, cada cual más imbécil que el anterior. Todo tiene un tufillo a live action (película o serie de imagen real basado en un manga) y todas las bromas y momentos que el espectador encontrara ridículos, en un manga son de lo más normal y corriente. Sigamos con el argumento. Al tiempo que la joven es secuestrada, el planeta sufre una pandemia del virus del Sars (gripe aviar) en su clase numero 4, la cual convierte a los enfermos en zombies. En todos sitios menos en Tailandia, o hasta que una cucaracha viaja desde África a Bangkok, pica a un par de personas (si, esta cucaracha pica) y empieza el festival. Paralelamente el padre de la secuestrada pide ayuda al héroe de la introducción, pero este al estar tullido manda a su alumno al rescate. Cuando el maestro presenta a su discípulo es probablemente uno de los momentos en los que mayor vergüenza ajena he sentido. El tio se casca un baile ridículo, que como digo, en un manga seguro que funciona, pero hecho “in real 3D” es igual de bochornoso como cuando tu madre estando en una boda un poco “piripi” se pone a bailar con su prima. Esta sensación nos seguirá durante el resto del filme.

Al joven héroe le es fácil localizar a los secuestradores, en el sobre donde habían enviado la cinta con sus exigencias, habían escrito el remite. Casualmente están en el mismo edificio donde residen o están de fiesta los dos picados por la cucaracha. Así que como en REC, se aísla el inmueble y nadie entra ni sale de allí. Mientras el gobierno tailandés, con una señora muy mandona al frente prepara sus fuerzas de asalto para acabar con el brote zombie, el protagonista y los secuestradores deberán de sobrevivir y escapar del edificio.

No esperéis una calidad deslumbrante en el maquillaje de los zombies, o simplemente no busquéis calidad de ningún tipo en nada de este filme. Por momentos parece una película amateur en la que le han puesto muchas ganas y horas, es de esas películas que hay que ver para creérsela, si incluso tenemos el nacimiento de un bebe zombie como en El Amanecer de los Muertos, solo que aquí hecho en CGI con una calidad que ríete tu de los Fruitis.

Lo dicho, la película es ridícula, en muchos momentos te embarga una sensación de vergüenza ajena, pero también te ríes y se pasa volando. Una imprescindible para ver con los amigos y unas birritas, risas aseguradas, pero ver y olvidar. Fast Film.