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lunes, 26 de octubre de 2020

LAS PESADILLAS DE FREDDY

El próximo día 31 es Halloween, festividad a la que no tenemos ninguna manía en "Aquí Vale Todo" (y que pensamos puede convivir perfectamente con la propia). Por ello, esta semanita se la vamos a dedicar estrictamente al género del terror y aledaños, comenzando hoy Lunes con todo un clásico... aunque en vertiente "povera".
Siempre me ha escamado que se incluya la saga de "Pesadilla en Elm Street" en la etiqueta de "slasher" junto a "Viernes 13" o "Scream". Para nada creo yo que encaje, por su generoso elemento sobrenatural y, sobre todo, su asesino, un personaje excesivo y charlatán carente de toda áurea inquietante. Sin embargo, sí hubo una ocasión en la que Freddy Krueger estuvo cerca de considerarse "slasher" y fue en el primer capítulo de la serie de televisión "Las pesadillas de Freddy", lógicamente esputada a partir de su gran éxito.

Al narrar el origen del personaje, antes de su paso a sueñilandia, tenemos un Freddy con toda la carne pegada a los huesos y que mata en el mundo físico, agazapándose en la oscuridad para atacar. A mi, toda esta parte, me encaja perfectamente en los parámetros del cine de acuchillamientos. Pero claro, luego vienen los padres de las víctimas que, enfadados al ver al de las garras librarse de la silla eléctrica, corren hasta su guarida y le prenden fuego. Entonces sí, de ahí pasamos a terreno conocido (externo ya al del "slasher" puro). Los sueños, las visiones surrealistas y un Freddy bocazas e irritante que se toma la revancha.
De este modo, lo que queda es una especie de versión condensada y extremadamente sosa de una típica peli de "Pesadilla en Elm Street". Los elementos truculentos brillan por su ausencia, siendo una época en la que aún no se permitía mostrar sexo y violencia en la caja tonta.
Dirige Tobe Hooper ¿Se imaginan lo que, en otras circunstancias, habría significado que el responsable de "La matanza de Texas" firmara un capítulo de la serie de Freddy Krueger? ¿Sensacional, verdad?. Pues no. El hombre se aburre tanto con la materia, que nos contagia. Y lo que son 45 minutos de duración parecen alcanzar dos horas interminables. Una pena. Y un mal arranque para una serie que, en un principio, pretendía comerme entera e ir comentando capítulo a capítulo. Pero, ciertamente, resultó una experiencia tortuosa. Terrible. No es que fuese mala, más bien lo siguiente. Es horrorosa y todos los episodios, durando esos 45 minutos, se hacen eternos. Tanto aquellos que incluyen a Freddy en la trama (y que se aferran exactamente a la misma premisa: Personaje -normalmente adolescente- sufre las torturas "light" por parte del de las garras a base de surrealismo, situaciones extrañas, ridículas y terriblemente cansinas) como los que únicamente le otorgan el cargo de "host" (igualmente insufribles).
Es cierto que eventualmente encontramos rostros curiosos (Lar "Viernes 13 - 7" Park-Lincoln, Lori Petty, Jill Whitlow, Diane Franklin, George Lazenby, Bill Moseley, Jeffrey Combs, William Butler, Dick Miller, Charles Cyphers, Tracey Walter, Wings Hauser, Sandahl Bergman, John DiSanti y Brad Pitt!!) o firmas igualmente curiosas (Tom "Viernes 13 - 6ª parte" McLoughlin, Mick Garris, Ken Wiederhorn, Tom DeSimone, John Lafia, Dwight H. Little, William Malone), pero no sirve absolutamente de nada. Supongo que las prisas por realizar el producto y agenciarse unos cuantos milloncejos más les pasaron factura a los de "New Line". Por eso he decidido olvidar mi intención inicial de reseñar todos los capítulos limitándome, en plan testimonial, al primero (básicamente porque trata el origen de Freddy).
Mal, mu mal, totalmente desaprovechada.

lunes, 16 de agosto de 2010

BATES MOTEL

Corríjanme si me equivoco, pero ¿no se llamaba "El motel de Norman" esta película en nuestras Españas?. Han pasado muchos años, y no logro agenciarme ningún dato fiable al respecto, pero me suena un huevo. Otro caso más (por suerte no son demasiados) de título ignorado voluntariamente por mi persona en el momento de su lanzamiento. Lo vi tropecientas veces en las estanterías, pero nunca jamás lo alquilé. Y lo atribuyo a un sexto sentido, puesto que se trata de un telefilm y yo, por norma, suelo aborrecerlos. Sin embargo, ayer noche lo degusté no sin cierta nostalgia, y esto es lo que he podido sacar del pitote...
Norman Bates es llevado a un psiquiátrico, donde entabla una relación casi padre/hijo con un chavalín también allí ingresado. Pasan los años, Norman la palma (sí, en esta muere sin salir del encierro) y deja su legado al crío, ahora más crecido y con una espantosa mueca de loco peligroso. Cuando hablo de su legado me refiero, obvio, al hotel donde ocurrió todo. El afortunado, junto a un grupo de variopintos amigos, pide un préstamo y lo convierte en un lugar nuevo y lleno de vida (incluso mete un bar). Paralelamente a esto, y sin prestarle mucha atención, tenemos una sospechosa silueta asomando desde la ventana de lo que era la habitación de la señora Bates.
Bien, todo eso suma una hora de metraje resuelta como en los buenos telefilms. Sosa, correcta, limpia, anodina... sin muertes, ni terror, ni sangre, ni nada de nada de nada, aunque lo suficientemente soportable para verla con agrado. Pero "Bates Motel" es el episodio piloto de una serie que nunca cuajó, y su estructura iba a ser la de contarnos las trifulcas de los diferentes clientes que decidían pasar una noche en tan enigmático lugar. Así pues, y a modo de demostración, la peli desvía su interés, deja a los personajes principales de lado durante 25 minutos y nos cuenta la aburrrrrrrrrrrrrrida historia de una tía que se quiere suicidar pero es "salvada" por los fantasmas del pasado que le hacen redescubrir el amor por la vida (¡buenos sentimientos!)... buaaargh!!!. Horrible. Espantosa. Olvidable.
Pasada esta tortura, regresamos a la trama inicial, que se acelera hasta su atolondrado y absurdísimo desenlace, donde aparecen dos impostores disfrazados de la madre de Norman, muy bien caracterizados, y sin que no la palme ni el malo de la función, se acaba. Eso sí, mensaje final incluido del nuevo dueño del motel hablando a cámara cual Rod Serling.
Revoloteando entre los protas, los muy televisivos Bud Cort (yo lo conocía por su divertido papel de doctor en la mítica "Hysterical") y Lori Petty, tenemos algunos rostros razonablemente populares como los de un jovencillo Jason Bateman, Moses Gunn ("Amityville 2"), Robert Picardo (habitual en los repartos de Joe Dante) y el eterno secundario Gregg Henry (estuvo en "Payback" junto a Mel Gibson).
¿Veredicto?, es curiosa para UN ÚNICO visionado. Luego la borras.