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miércoles, 17 de julio de 2019

MIS FOTOGRUMOS FAVORITOS 2 - "LOS REVIENTAFANTASMAS"

Hace ya tres largos años que publiqué en este blog una serie de recortes y páginas escaneadas de algunos números de la revista "Fotogramas", concretamente aquellos situados en "la buena época". O, pal caso, los años ochenta. Ya entonces anuncié que algún día habría una segunda tanda. Sin embargo, por avatares del destino, esta se ha hecho esperar. ¡Pero ya está aquí! Y viene con sorpresa, porque no me voy a limitar a meter toooodos los recortes juntos en una entrada. No way!. Los voy a serializar, con la excusa de que algunos de ellos comparten temática. Y así duran más. 
De esta manera, arrancamos con el material que "Fotogramas" publicó en su día en relación al clásico de la comedia yanqui "Los Cazafantasmas". Muy entrañable todo.
Y sí, anuncio que habrán más entradas como esta. Y no solo dedicadas a la revista number one de cine de este país de pardillos -por eso es la number one, justamente-, también a alguna que otra. Pero eso será más adelante, de momento, gocen de lo que sigue...


"Revientafantasmas" era el modo en que "Fotogrumos" osaba rebautizar a aquella nueva y misteriosa comedia que lo estaba petando en USA. ¡¡Rediós!! ¿qué era aquello? ¿tardaría mucho en estrenarse por estos lares? ¡Qué emoción, qué ansiedad! ¿serían respondidas mis plegarias?... sí... y no tendría que esperar demasiado. Ustedes tampoco.


Pues no, no fui capaz de asociar esta imagen icónica a aquel "Revientafantasmas" sobre el que había leído en "Fotogrumos" unos meses antes. Así que cuando me la encontraba en grandes carteles por la autopista, seguía preguntándome "¡¿Qué demonios es eso?!" totalmente fascinado. Pero la respuesta estaba a la vuelta de la esquina.




Y llegó. No muchos meses después, "Fotogrumos" publica en sus páginas el cartel oficial y el inevitable reportaje de dos páginas capaz de hacerte vibrar.


Y llegamos al final de la historia con el inevitable lanzamiento navideño en vídeo.

martes, 24 de mayo de 2016

MIS FOTOGRUMOS FAVORITOS

Aunque hoy se haya convertido en un panfleto lameculero de las distribuidoras y el cine español, y cada nuevo número parezca más un folletín publicitario que una revista de cine, hace años, muchos años, "Fotogramas" era mi lectura favorita. Mis mayores la compraban puntualmente cada mes, y siempre que la ojeaba encontraba imágenes, reportajes, posters o carátulas (durante el auge del video-club) que me fascinaban y disparaban mi imaginación. Luego, cuando dejaron de comprarla, cogí el testigo, aunque para entonces ya no molaba tanto. Llegué incluso a ganar una suscripción para un año. Por lo visto hubo un error en administración, porque, pasados esos 365 días, seguí recibiéndola gratis a mi casa durante bastante más tiempo. Lo malo es que, por entonces, "Fotogramas" iba siempre acompañada de esa basura hipnótica en su condición de aborto impreso que era "Fantastic Magazine".
Pero centrémonos en la buena época de "Fotogramas". Llegué a acumular un porrón de ejemplares, pero un día me dio el siroco (coincidiendo con mi primer intento de emancipación) y los tiré TODOS, uno por uno (junto a los "Pantalla 3", "Imágenes de actualidad" y tantas otras). Suerte de mi amigo Vicente que también los tenía y todavía no se había deshecho de ellos. Un día me comentó si quería echarle un ojal a alguno. Y, lógicamente, le pedí aquellos que encajaban entre finales de los 70 e inicios de los 90. Los que tanto devoré siendo chaval.
Tras darles un repasito bien completo, decidí recuperar algunas páginas concretas por considerarlas raras, curiosas, interesantes o por despertar al nostálgico que hay en mí, últimamente demasiado ocupado.
El resultado a tanto desbarajuste justo a continuación, en riguroso desorden...



Joder, ¿cómo olvidar el impacto que supuso para mi visionar este clásico del "trash" made in el temible René Cardona Jr.?.
Lanzada a rebufo de la moda "Indiana Jones", y con una engañosa caratula, como debe ser (El aparente "pseudo-Indy" de la portada no era el verdadero prota, y encima la palmaba antes de acabar la peli), la alquilé pensando que me encontraría pues con una de aventuras pa la familia... no me esperaba para nada ese festín de truculencia "a la italiana", con primeros planos de cangrejos extrayendo ojos y otras burradas.
Años después, ya superado el trauma, me la agencié en VHS y volví a verla... la diferencia es que esta vez únicamente me pareció jodidamente aburrida. Me deshice de ella.



Pues sí, amigos, la aristócrata del cine respetable y sensible, apreciada por críticos sesudos, feministas y demás hipócritas, tiene dos pecadillos de juventud. Uno ya lo conocemos, haber escrito el guión de la costrosa "Morbus (o bon profit)" de Ignasi P. Ferré. La otra, ¡haber sido "chica bond"!... eso sí, al fondo de todo y sin destacar.


Fue ver este cartel y, súbitamente, recuperar una serie de recuerdos que, la verdad, hasta ese momento andaban totalmente perdidos. Yo consumí este producto animado en su día, pero no alquilándolo... ¿por alguna tele autonómica? (¿existían ya entonces?) o, mejor, ¿en el cine?. No descarto esto último. El caso es que de pronto me vino la imagen de ese lobo patillero levantando el puño enfurecido y gritando eso de "¡Me las pagarás!", siempre como colofón de cada aventura. También recuerdo que la calidad de los dibujos era muy parecida a la de las pelis porno animadas de los 70. Te daba la sensación de que en cualquier momento el lobo y el conejo harían las paces por la vía rectal.


¡¡Ay Garci, Garciiiii!!, tuviste un berrinche de niño mal criado, soltaste el escupitajo, este quedó impreso y, hoy, tantos años después, vemos que no eres hombre de palabra. ¡Volviste a rodar!, y no poca cosa. Sería fácil decir aquello de: Seguramente muchos habrían dado una pierna para que esas palabras se cumplieran... pero también seguro que nuestro Víctor no sería uno de ellos, que siempre se ha declarado miembro honorífico de la "causa Garci".
Eso sí, enardece ver cómo no hemos cambiado nada en España. Ya en aquella época éramos unos envidiosos y rabiosos, unos "haters" que los llaman ahora, y vomitábamos nuestra bilis sin miramientos sobre aquellos que tenían éxito. ¡Biba Hezpaña!.



¿Os podéis creer que nunca he visto esta peli?, sin embargo el cartel me gustaba mucho. Y creo que vi el trailer en alguna cinta y también me gustó. Pero la peli no llegó a ser bendecida por mis bonitos ojos (hasta unos años después). En cualquier caso esta era una de esas imágenes resguardadas en lo más profundo de mi psique, que había olvidado por completo, y que despertó con violencia, como la corrida de un mono, cuando me topé con el cartel durante la sesión de revisaje fotogrumero.


A raíz del éxito de "Loca academia de policía" se ponen de moda las comedias con la palabra loco/loca en el título. Tenemos "Locademia de conductores", "La loca historia de los tres mosqueteros" o "Estos Zorros locos, locos, locos", entre cientos más. Entonces se anuncia el rodaje de una comedia en España con punkis de por medio y la inevitable e irritante "cinefilia respetuosa" de siempre de la mano de un viejo conocido de este blog, Santiago Lapeira. Que no, que dice que el título es una imposición comercial, que lo de "Loca patrulla de verano" es solo para que la peña pague entrada, pero que de homenajes a la moderna comedia yankee ni por el forro, en su lugar el discurso recurrente: cine clásico, carne de Filmoteca y el puto Billy Wilder. Bla, bla, bla.
La parte triste de esta historia no está en el párrafo anterior, sino ante el hecho de que, a pesar de las dolorosas concesiones comerciales que hizo su director, la peli... bueno, ¿alguien sabía de ella?, ¿esto se estrenó? , ¿lo sacaron en vídeo?. No sé... puestos a caer, al menos hazlo con el cuello bien alto, ¿no?.



Joder que puto mal rollo con las películas "mondo".
En fin, ahí va una de las carátulas que más corrieron por los video-clubs y uno de los "mondo" más burracos que recuerdo. Yo, como adolescente adicto a emociones extremas, me comí muchos "mondos" y la verdad es que era un acto sadomasoquista, porque lo pasaba fatal y al terminar me quedaba hecho polvo. Creo que había algo de "oscuro y prohibido" en ello que me alteraba el flujo de adrenalina, no sé. Hoy no sería capaz de comerme otro "mondo", lo reconozco, su solo "look" cerdo y granuloso ya me da mal cuerpo nomás comenzar. Cosas de la edad.



Hubo un tiempo en el que, como a todo jovenzuelo indocumentado, me flipaba John Waters y se me caía la baba ante un anuncio como este que ven aquí. ¡¡Que bizarrada!!. Y alquilé "Pink Flamingos", y flipé, e invité a mis amigos a verla, y fliparon, y la copié de vídeo a vídeo. Hasta que un día descubrí las dos dolorosas verdades con respecto a John Waters que hoy todavía muchos panolis desconocen: UNO- Todo su legado estético formal se lo mangó a los Hermanos Kuchar. DOS- Era y es un puto vendido.
¡Que le jodan!.




De esta no voy a hablar porque ya lo hizo Víctor en su día. Y de hecho, me mandó la peli, pero no llegué a verla, ahí la tengo, en el disco duro esperando a que me decida. Y como en el caso de "Me las pagarás" o "Johnny Peligroso", fue reencontrarme con su extraño y crudo cartel y recuperar todas las inquietantes y desconcertantes sensaciones que obtuve la primera vez que, siendo chinorri, esta imagen casi de peli porno gayer se plantó ante mí desde las páginas de "Fotogramas".



Lo flipante de este anuncio a doble página no son las pelis que promociona, sino... ¡¡lo genialmente cutre de su aspecto!!, hecho a mano por un retrasado, con Letraset pegado toscamente.... en fin, lo opuesto a los mandatos del diseño gráfico. Sin embargo, ahí lo tienen, dos páginas en el "Fotogramas", ¡qué maravilla!, ¡¡hay que ver cómo han cambiado los tiempos, cojones!!.



En una ocasión, hace ahora unos pocos años, editamos un fanzine apadrinado por este blog que incluía un artículo la mar de completo y entretenido sobre la trayectoria del cineasta español Manuel Summers. Bien, el firmante fue Víctor, verdadero interesado en el sujeto. No es ese mi caso. Sin embargo, por nostalgia, me ha hecho gracia recuperar acá para ustedes la publi de lo que fue un auténtico taquillazo (y fenómeno) en su época, "To er mundo e... güeno", la famosa película a base de bromas pesadas mediante cámara oculta. Naturalmente, siendo como era Summers humorista gráfico, la publi no podía limitarse al cartel, tenía que ir acompañada de un simpático dibujillo del interfecto.



Hace unas imágenes más arriba hablaba del "boom" de las comedias con la palabra loco en el título. Pues bien, ¡ahí va otra! y esta con más razón que nunca ya que el director, Hugh Wilson, es el mismo que firmó la madre de todas, la loca academia de maderos.
Lo curioso de "Esos locos cuatreros", aparte de lo mentado y del protagonismo de Tom Berenger, es que se parió en co-producción con España. Y recuerdo que cuando me enteré de eso en su época, ¡se me quitaron las ganas de verla!. Era como si, al ser medio Española, asumiera que el proyecto perdía categoría. ¡Chico listo era ya entonces!. Y la verdad es que, a día de hoy, aún no la he consumido.



¡¡Y mira que en “Fotogramas” había páginas y páginas dedicadas a anunciar lanzamientos videográficos!!, ¿por qué, pues, centrarse en esta?. Lo desconozco. Llámenlo instinto. Fue verla y no dudar un segundo en escanearla. Tal vez por la presencia de “Los albóndigas en remojo”, una de mis “comedias teen” favoritas. Tal vez por el cartel de “Mr.Boo”, que siempre me pareció fascinante. O tal vez porque por segunda vez en este post aparece la peli española “nuevaolera” “Un par de huevos”. No lo sé. Pero en cualquier caso, ¡¿a que es  maravilloso?!.

Si tal apreciación se expande como una enfermedad venérea al resto de imágenes, significa que esta entrada les ha gustado. Y también significa que algún día, en el futuro, habrá otra. Con más imágenes de “Fotogramas” o de alguna otra revista cinematográfica de la época. La cuestión es nadar en nostalgia un ratito y recordar lo que, indudablemente, fueron momentos no mejores, pero sí más inocentes y, por ende, mágicos.

miércoles, 30 de septiembre de 2020

MIS FOTOGRUMOS FAVORITOS 2- GALERÍA DE CARTELES (Y FIN DE FIESTA)

Llegamos al final de Septiembre y al de esta sección, recopilando una serie de carteles escaneados de las páginas de viejos "Fotogrumos", algunos para anunciar estrenos de cine, otros para hacer lo idem con lanzamientos en vídeo. Así que, a falta de pan, y en plan despedida oficial, se los metemos aquí, apiladitos, reclamando a su cinefagia y nostalgia.
Gracias por estar ahí en este generoso y extenso repaso a los buenos tiempos de la revista "Fotogru... Fotogramas"! de cuando no era un interminable catálogo de publicidad, no se lamía tanto el ojete al producto nacional y, por lo general, se trataba con desdén al cine de género y aledaños... suspiro, ¡buenos tiempos aquellos, par diez!.













Prom Night, Top Secret, Superman, Historias de Navidad, Justicia Salvaje, Ciudad muy caliente, Noche de miedo, Mad Max más allá de la cúpula del trueno, Star Trek 3 en busca de Spock, El exterminador, Thriller

sábado, 4 de enero de 2025

ESOS LOCOS CUATREROS

Nos sabemos hasta el dedillo la cantinela de lo muy mucho que cinematográficamente molaron los años ochenta. Y aunque, desde hace ya una temporada, hay quien intenta aplicarlo a los noventa (y más pronto que tarde ocurrirá con los primeros dos mil), los ochenta siguen reteniendo ese áurea especial. Sea o no justificada. Personalmente, además, opino que lo mejor de la década se encontró, justamente, en medio: 1985. Por lo menos mirado desde la perspectiva de nuestra situación geográfica, donde algunos films llegaban un año (o más) tarde de su lanzamiento autóctono por ahí los USA (país que produjo lo más destacado de la dichosa época, guste o no) Y a 1985 pertenece "Esos locos cuatreros" lo que, ya de entrada, denota ciertas garantías.
¿¿Qué ocurriría si cogiéramos a un cowboy de la vieja escuela, un auténtico buen chico, heroico, noble y puro, típico de las rancias películas del oeste producidas en los años cuarenta, y lo trasladáramos a un entorno más "realista" y salvaje, menos romántico, de tan significativa época y género?? Justo, es con ese contraste con el que juega, durante los agradecidos 82 minutos que dura la función, el guionista y también director, Hugh Wilson, quien experimentaba su momento de mayor esplendor tras haber estrenado un año antes el super-hit "Loca academia de policía". Supongo que, por ello, la "major" de turno confió en él para que hiciera lo que le saliera del choto. Y lo hizo. Pero fracasó. De ahí que su carrera, a pesar de algún título intermedio medianamente llamativo ("La ratera", "Tess y su guardaespaldas"...), no volviese a relucir igual. Murió en 2018. Descanse en paz.
Rex O'Herlihan se define a sí mismo como el vaquero cantante. Viste de pulcro blanco. Es prodigiosamente rápido con el revólver (eso sí, jamás mata, su especialidad consiste en disparar a las manos de sus contrincantes). Canta como los pájaros y, por supuesto, es bondadoso y guapo. Las mujeres se pirran por él. ¡AH! y rechaza cualquier clase de bebida alcohólica, lo suyo es la leche. Literalmente. Además, tiene otra cualidad, se sabe de memoria todos los clichés adscritos al western. Todas las fórmulas narrativas y recurrentes por lo que, como dice él, puede ver el futuro. Así las cosas, aplicará sus talentos para ayudar a unos granjeros que viven atormentados por el villano de turno y sus lerdos secuaces.
"Esos locos cuatreros" llamó bastante la atención en nuestras tierras porque, justo, fue aquí donde se rodó. No resulta muy complicado deducir que el escenario exterior elegido fue el de tantos y tantos espagueti westerns, Almería y sus alrededores (para los interiores se recurrió a los "Estudios Bronston" sitados en Madrid). De ahí que la revista "Fotogramas" (conocida también como "Fotogrumos") visitara el plató y se sacara de la manga un completo reportaje que tuve el inconmensurable detalle de escanear y compartir con todos ustedes, por si gustan aquí disponen de la primera página, y aquí de la segunda y última. Es lógico pues que, a lo largo del film, pululen muchos rostros autóctonos, como los de Fernando Rey encarnando a otro de los villanos (considerando su culto bagaje previo, debió fliparlo colores al soltar todas esas frases tan absurdas), Emilio Linder, Charly Bravo y muchos otros que sabrán reconocer aquellos más puestos que yo. También ello se extiende al personal detrás de las cámaras, con José Luis Alcaine dedicándose a la dirección fotográfica, Gil Parrondo a la artística, Julián Mateos a los decorados o Francisco Lara Polop como... er... "production manager", que no se qué cojones implica ello. De productor asociado tenemos a Hervé Hachuel, ¿franchute? de lustrosa carrera todavía activa afincado en nuestras tierras y perfectamente reivindicable (hizo algo de ruido en 1986 dirigiendo "Banter" y en 1991 con "Besos en la oscuridad", producción de un Roger Corman experimentando con las españas como posible país colaborador, aunque la cosa no prosperó).
Por supuesto, y sin salirnos de nuestras fronteras, el título patrio no tiene ninguna relación con el original. La película nació como "Rustlers' Rhapsody" (el que la muy posterior "The Ballad of Buster Scruggs" de los hermanos Coen guarde algunos puntos de conexión en su título, y su arranque parodiando la misma temática con varios elementos parecidos, pensaba que era delirio mío... no obstante, no soy el único que se ha dado cuenta), pero por entonces, como bien sabemos, los distribuidores españoles vivían convencidos de que cualquier comedia con tintes más o menos modernos se vendería mejor si llevaba la palabra loco o loca en el título -precisamente gracias al super éxito con la academia de maderos del mismo Hugh Wilson, lo que justifica especialmente su utilización en el caso que nos ocupa-, táctica de la que existen mil ejemplos y se llegó a estirar cual chicle.
Efectivamente, "Esos locos cuatreros" es ochentera de pies a cabeza. Ya no se hacen "de risas" como esta
. Combina un tipo de humor más terrenal con gotas de "slapstick" (no falta el trompazo directo a la entrepierna) y algo de agradecido "spoof" (aunque sin llegar a los dulces excesos de unos ZAZ), sobre todo por la ristra de gags de puro meta-cine, como la ya reseñada continua alusión a los tópicos narrativos del western (incluida una graciosa cita a aquellos de producción italiana) No obstante, y a diferencia de mucha de la comedia de entonces, el nivel de mal gusto es bajo. Muy bajo. Casi parece diseñada para ser consumida por toda clase de audiencias. De ahí que la violencia esté muy suavizada y los clásicos chistes de drogas (las raíces que come el prota y le ponen contento) u homofóbicos tan propios del momento tengan presencia, pero sin abrumar. A colación de esto último, se juega muchísimo con la idea de que Rex O'Herlihan no sea lo suficientemente macho y dude de su hombría. Justamente, una de las ocurrencias más inspiradas consiste en que, tras asumir los villanos que no hay manera humana de acabar con él, buscan a otro cowboy cantante e igualmente buen chico para hacerle frente, lo que iniciará un conflicto a la hora del inevitable duelo: Perderá aquel cuyo curriculum sea menos moralmente intachable. Si encima nos buscamos al mismísimo hijo del mismísimo John Wayne para encarnar a dicha némesis, pues todos contentos.
Recuerdo perfectamente cuando "Esos locos cuatreros" fue lanzada en su día. De ver el trailer en la tele, el mencionado artículo en "Fotogramas" y luego su presencia por video-clubs. Pero jamás llegué a consumirla. Jamás. Tal vez porque no sea yo muy de western. O porque, sabiendo que España andaba metida, me daba pereza, suponiéndola cutre y deprimente. Gracias a los servicios de streaming gratuitos me estrené hace escasos días. ¿Y? Pues no les voy a engañar, me entretuvo bastante, divirtió comedidamente y dejó un poso agradable. Solté alguna risa salerosa... pero únicamente a ratos. Tampoco es, ni mucho menos, una comedia brillante y desternillante. En ese apartado flojea. Y la mezcla de humor super-tonto con humor super-absurdo eventualmente desconcierta. Cuando no resulta gracioso, el delirio en busca del efecto cómico se torna, simple y llanamente, surrealismo casi inquietante. En fin, no sabría decir... pero hasta eso hace de ella algo medianamente visible.
El reparto principal (equipo hispanoparlante aparte) no podía ser más llamativo. Un joven y guapo Tom Berenger. El gran G.W. Bailey como borrachín del pueblo. Así de primeras puede que no les suene, pero si digo que dio vida al "Teniente Harris" en las academias, seguro que saben de quien hablo. Justo, su segunda entrega se rodó a la par que el film reseñado, de ahí la presencia casi anecdótica del actor en aquella. Marilu Henner, la pechugona -cualidad muy explotada a lo largo de su carrera- protagonista femenina de la serie "Taxi" y que venía de asomar sus encantos en otro "spoof" fallido comercialmente hablando pero -en mi opinión- superior, "Johnny Peligroso". El super televisivo Andy Griffith (volvería a verse inmerso en la comedia paródica once años después con "Espía como puedas"). Y, hablando de ello, no perderse la escueta pero antológica intervención de Jim Carter en plan pistolero malcarado... ¿quién? el inmortal y bigotudo "Déjà Vu" de ese clásico imperecedero del "spoof" titulado "Top Secret". Lo complementan Sela Ward, Brant von Hoffman (otro habitual cadete de la academia loca y el cine de Hugh Wilson), Christopher Malcolm (tiene una carrera fascinante, aunque los más enfermos le reconocerán como uno de los pilotos rebeldes de "El imperio contraataca") o Billy J. Mitchell (el manager de "Nick Rivers" en... sí, tu otra vez, "Top Secret").
Lo crean o no, entre los productores yankis de "Esos locos cuatreros" localizamos nada menos que a Walter Hill... ¿cómo se quedan?.

miércoles, 11 de septiembre de 2019

MIS FOTOGRUMOS FAVORITOS 2 - "CREEPSHOW" (o "CREPSHWOW")

Ya saben que amo, adoro y venero a "Creepshow", el clásico de George A. Romero a puntito de renacer de la mano de una nueva serie comandada por Greg Nicotero y que, aunque dudo que esté a la altura, por lo menos parece que le han puesto mucho cariño. Y eso ya es algo.
He hablado de "Creepshow" mil veces, he mostrado mi colección de cosas, los fotocromos... En fin. Todo. Así pues, hoy, en este viaje retro hasta los tiempos en los que "Fotogramas" era una revista que molaba, y cuya cantidad de publicidad estaba dentro de lo razonable (lo mismo que el lameculismo hacia mucho del producto nasioná), recuperamos un pequeño y completito artículo firmado por el ilustrado especialista Javier Coma (incluido error ortográfico en el título del film, que pasa a ser ¡¡¡¡"Crepshwow"!!!!), y un par de anuncios del lanzamiento en vídeo de tan insigne película.
Desconozco si para entonces ya la había visto, o estaba apuntísimo de hacerlo (en esa misma edición de Polygram que aún conservo y que mis amados y generosos padres me regalaron por Navidad), pero no cabe duda de que material como este me hacía vibrar. Aprovecho para reivindicar el poco difundido dibujo que ilustraba las imágenes dos y tres, incluso a pesar de la torpeza con la que se había diseñado el título. Me encantaba de crío y me sigue encantando ahora. De hecho, acabó formando parte de la decoración de mis carpetas escolares.
Disfruten.