miércoles, 5 de diciembre de 2012
BEST WORST MOVIE
Eso por un lado, por otro tenemos la película "Troll 2". Producida por Aristide Massaccesi y dirigida por el incapaz Claudio Fragasso (bajo el alias de Drake Floyd), se supone secuela -únicamente por título- de aquella cosita mediocre pero simpática producida por Charles Band y dirigida por John Carl Buechler. Bien, digámoslo claramente, "Troll 2" es una mierda infumable... insoportable.... aburrida.... desde mi punto de vista no tiene NADA de divertida, ni tan siquiera de modo involuntario. Es sencillamente CACA (como todo lo que hace Fragasso, esencialmente). A pesar de ello, me hizo gracia (y de hecho lo comenté en este blog en su momento) descubrir que semejante ñorda estaba adquiriendo un culto parecido al de "The Rocky horror picture show" en los siempre excéntricos Estados Unidos. La gente se reunía para ver la peli en piña y reírse sanamente de ella. Club de fans, camisetas, rituales absurdos, devoción desmedida.... un fenómeno inexplicable que fue creciendo desbordantemente. Tanto que, inevitablemente, su eco llegó hasta nuestra tierra de subnormales.
Lo irritante de toda esta moda fue que, sí, de pronto todo el puto mundo era experto en "Troll 2". Modernos, retrasados y paletos (y festivales oportunistas) que querían ir de "cool" cuando se hablaba de cine "trash" solo tenían un título que echarse a la boca-za, "Troll 2". Acabé hasta las pelotas de que la gente me la pidiera en la "Maratón de Cotxeres" y me fustigaba con rabia y cólera. ¿Cómo pueden ser todos TAN idiotas?.
Pero si por un lado las modas me dan nauseas, por otro lado tienen algo bueno: que se acaban. Y cuando se acaban, lo hacen sonoramente. Se van por el desagüe y se llevan toda la mierda con ellas. Eso es maravilloso, porque entonces te reafirmas en tus impresiones y ves quienes estaban ahí por genuino interés y quienes por simple capricho, porque estos últimos desaparecen antes que nadie. Hoy muy pocos se acuerdan del puto "Troll 2", y ya no me la piden. Esa es la prueba de que la peli de Fragasso era... chiste fácil, un fracaso... incluso en su condición de "mala pero divertida". Las de verdad superan el paso del tiempo... "Troll 2" no ha pasado esa prueba, ha sido solo una cosita pasajera que, como todas las cositas pasajeras, ha hecho mucho ruido, y muy rápido, para luego esfumarse. Y la verdadera culpa de todo ello la tuvo un documental, uno que retrataba todo el puñetero fenómeno, "Best Worst Movie". Que, a pesar de mis odios y cabreos, me moría por ver... y aunque he tardado, por fin pude hacerlo ayer noche.
Lo más divertido de "Best Worst Movie" es QUIÉN está detrás de ella, Michael Stephenson, el protagonista infantil de la peli original que, más crecido, decide investigar el putiferio y, en el camino, reencontrarse con viejos amigos y echarse unas buenas risas. Y lo hace bastante bien y con bastante gracia. Su aliado es George Hardy, verdadero protagonista del documental -y de la peli de Fragasso-, un dentista super-simpático y afable que cae bien a toda su comunidad y del que nunca sospecharías que fue protagonista de una serie Z . El arranque, centrado en él, es simplemente hilarante, cuando, tras repasar su modo de vida, totalmente idílico y perfecto, de postal americana, entra en juego su "pecado de juventud", su incursión en una dimensión tan absurda, extraña, bizarra y ajena a su rutina diaria... incursión a la que el dentista/actor se presta encantadísimo, disfrutándola a tope y haciendo gala de un estupendo sentido del humor. A partir de ahí, "Best Worst Movie" se centra en el fenómeno, a fondo, las exitosas proyecciones con las entradas agotadas, la exageradísima reacción de los fans (mucho retarded) que incluyen camisetas, disfraces, hasta tatuajes. Todo es éxito, buen rollo, diversión, interés del media.... una bola de nieve que va haciéndose grande y más grande... y cuanto más grande se hace, más veces te preguntas, "¿Y qué pensará Claudio Fragasso de todo esto?". Michael Stephenson, muy inteligentemente, reserva su entrada en el documental hasta pasado un buen cacho. Una vez has entendido y visto a fondo cómo funciona el asunto. Justo cuando todo se comenzaba a volver demasiado repetitivo.
Y, qué duda cabe, esta resulta ser la parte más interesante, divertida y triste del documental. Al menos para mí. Fragasso, asentado en su ciudad natal, ve todo el pitote desde la lejanía, y le encanta. Nos dice, muy convencido, que "Troll 2" es una peli seria que habla de temas serios e importantes, como la familia, la comunidad, la alimentación (??), etc. La guionista, su mujer, cuenta que concebió la historia como puya a sus amigos vegetarianos (?). Pero la perla se la lleva el montador, quien tiene la jeta de afirmar que "Troll 2" fue pionera de la "moda Harry Potter". Algo escandaloso no ya porque "Troll 2" sea la pedazo de mierda que es, ni porque sea algo totalmente falso, sino porque, de ser así, en realidad ese mérito pertenecería a la primera parte, la de John Carl Buechler, que incluso cuenta en papel protagónico con un personaje llamado, justamente, Harry Potter Jr. (en realidad son dos, porque también hay un Harry Potter Senior). Pero bueno, ya sabemos cómo es esta peña del cine zetoso, en cuanto pueden, se meten medallas que no les pertocan (como cuando Juan Piquer presumía del éxito de "Mil gritos tiene la noche" en los USA sin reconocer que los mismos distribuidores la vendían como "tan mala que te partes de risa" y el público asi reaccionaba). A diferencia de Fragasso y los suyos, tú sabes que el supuesto y tardío éxito de su película es, según se mire, negativo.... la gente no flipa con sus virtudes, lo hace con sus muchos defectos. Se ríe de ella. Y te preguntas ¿qué pasará cuando Fragasso vaya a los USA y presencie todo eso?... y te mueres de ganas de verlo. Y ocurre.
Es algo que se desarrolla en crescendo, con auténtico suspense. Fragasso alucina cuando ve el cine repleto hasta la bandera. Pregunta uno por uno a los espectadores su opinión de la peli. Le extraña y sorprende su reacción exageradamente absurda, pero le hace feliz. Ese momento es único, genial, pura tensión, porque tu sabes que la peña se toma a chota "Troll 2", pero su director no, cree que su peli ha sido descubierta tarde aunque merecidamente. Y, en fin, después de la proyección el hombre se siente confuso. "La gente se reía en las partes divertidas... pero también en las partes serias". No lo comprende. Es desconcertante. Poco a poco, comienza a ver la luz. Sí, Claudio, el público se ríe de tu película. Y con justicia. Y claro, a él, como italiano que es, orgulloso y melodramático ("No soporto a los italianos" llega a decir uno de los actores), se niega a aceptarlo y, en fin, que no se lo toma demasiado bien. Aquí entra en juego un tema muy interesante con respecto al valor real de una peli "trash", su honestidad. Fragasso puede ser muchas cosas malas, pero nadie discute que encaja en su rol de autor de cine "chusquero" cuando se toma tan en serio su peli, ahora que está terminada y mientras la hacía. Como se dice en el documental, el verdadero y genuino cine "trash" es aquel parido con cero cinismo y que se cree su propia mentira, nada de las moderneces y post-moderneces falseadas que tanto abundan hoy y ciegan a tanto integrante del "fandom" que no se entera y prefiere un producto "trash" prefabricado a la auténtica basura, porque el primero, dentro de lo malo, está concebido para entretener y divertir (y suele hacer gala de humor... ¡¡hola Troma!!), mientras el segundo es el genuino tocho. Ya digo yo, un país de subnormales.
De mientras, el documental sigue su labor de investigación. Más actores que reaparecen, de entre los que destacan los enanos que hacían de trolls/duendes, uno por entonces salido directamente del manicomio (y que no parece demasiado curado) y la mujer que interpretaba a la madre de la familia en "Troll 2". Este caso es especialmente deprimente ya que, como resulta evidente, la pobre no anda muy bien de la cabeza. Obligada a cuidar de su muy anciana madre, se atreve a decir, sin cinismo que valga, que "Troll 2" es maravillosa por sus formas, tan alejadas del pirotécnico cine moderno y tan cercanas al clásico. De hecho, mete en una misma cesta a "Casablanca" y la peli de Fragasso. Y se queda tan ancha. Y tan chalada.
Michael Stephenson reúne al cast original y a su director y se los lleva a la misma casa donde se rodó la peli, y se recrean pasajes de la misma, y vemos lo jodidamente mal director que es Claudio. A lo que hay que añadir la barrera idiomática, que influyó mucho en el desastre resultante. Sin embargo, a la vez que presenciamos todo eso, también vemos cómo la burbuja se va deshaciendo. Stephenson, Hardy y su troupe se han tomado demasiado a pecho el éxito de "Troll 2" y acuden a convenciones, donde fracasan estrepitosamente (por otro lado, estas quedan retratadas como algo triste y deprimente, patético incluso... ¿es así o es que se sentían frustrados?) y las siguientes fiestas y proyecciones ya no son tan multitudinarias, ni festivas. Hay menos gente, y su reacción es mucho menos apasionada. Sin embargo, aún nos queda tiempo para ver a Claudio Fragasso, ya totalmente consciente de lo que hay (y sin la compañía de su mujer que, imagino, no querría ser más parte del sarao), acudir a una de esas proyecciones y, desde la platea (¿por qué no está él en el escenario con los actores?), defender su película, acusar a su reparto de no entender nada y demostrar desprecio y desinterés por todo el fenómeno. De hecho, no se corta en llamar "perros" a los intérpretes de "Troll 2".
Y poco a poco, todo va volviendo a la normalidad, a la realidad. George Hardy regresa a su consulta, y nos cuenta lo muy feliz que es de llevar esa vida tan perfecta y harmoniosa. Aunque confiesa que le encantaría hacer "Troll 3"... sin saber (él y casi todo el mundo que aparece en el documental) que ya existe, solo que se llama "Crawlers" y es incluso PEOR que la segunda. El que sí lo sabe es Claudio Fragasso, que a pesar de desaprobar todo el lío, se sube al carro para facturar un "Troll 2: part 2" (más claro el agua, la segunda parte de la segunda parte... no la tercera) y es que, ya sabemos cómo son estos directores de serie Z, al final lo que tira es "la pela", aunque sea a cambio de desprecios, choteos y humillaciones (dicho proyecto nunca vio la luz... ¿alguien lo echa de menos?).
Finalmente, más que retratar un fenómeno atípico, por así llamarlo, lo que hace "Best Worst Movie" es radiografiar el auge y caída de una moda. De cómo esta crece hasta alcanzar el cielo y cómo, seguidamente, se deshincha por completo. Sin dejar rastro. Motivo por el cual se demuestra por enésima vez que "Troll 2" no merece entrar en el panteón de películas como "Fenómenos sangrientos", "Noche en el tren del terror" o "Agresión en la casa del terror".... solo fue un pedo que hizo más ruido de lo normal y el aire se llevó su hedor. FIN. Lo que no impide a "Best Worst Movie" de ser un documental hecho con mucho gracejo, con momentos de auténtica risa, otros genuinamente tristes, un poco de tensión y bastante entretenimiento. Recomendado.
sábado, 13 de abril de 2024
CYST
Sea como fuere, que hoy día una de estas pelis digitales con ínfulas de cine genuino, adscrita a las tendencias reinantes en subproductolandia (tiburones, payasos, zombies, amityvilles... whathever...) cuente con Sestero o Hardy en su reparto, es señal de que... tenemos problemas. Denota una obvia intención: "advertir" al espectador que sus responsables son conscientes de la condición "mierder" del mondongo y, así, cubrirse las espaldas. Cojones, ¡¡hemos fichado al de "The Room"... o al de "Troll 2"!! ¿qué más señales necesitas, pinfloi? Pues ahora imaginen ello multiplicado por deux. Una peli de esta naturaleza con ambos compartiendo plano. Encima, en tono de comedia de horror, bufa, excesiva y a base de premisa absurda.
Eso es "Cyst", cosucha del 2020 que, por lo general, evitaría como la peste. Pero al tenerla ahí, tan accesible, con el siempre chispeante doblaje panchito, me dije "Venga, la veré y, si la termino, le dedicaré una reseña encabronada en el blog". Un médico (George Hardy hipersobreactuado... aunque gracioso a ratos) se dedica a reventar quistes enormes provocando chorros de pus. Ha inventado una máquina capaz de extraerlos limpiamente y pretende patentarla. Recibe la visita de unos, er.... ¿patentadores? (Greg Sestero entre ellos) y las cosas se complican. En su empeño, Hardy provocará que un quiste mute a bestia antropomorfa -¡ugh!- y comience a matar. Será una enfermera la que ponga solución al entuerto.
Pues hasta la llegada del bicho, la cosa estaba... er... bien. Sorprendía la atípica ambientación sesentera (que no Sesestera.... ¡chas-pun!). Y, en fin, los tejemanejes entre Hardy y la enfermera, así como unos efectos prácticos a base de líquidos asquerosos salpicando rostros, tenían su coña. Pero en cuanto aparece el quiste mutoso, de aspecto voluntariamente ridículo, entramos de lleno en la rutina absoluta de los personajes humanos enfrentados en piña a criatura letal. Se conocen la fórmula. Con un poco más de humor, sí, puede, pero lo de siempre. Chapa de varios quilates. Si a ello añadimos la antipatía previa que uno -o, bueno, yo- siente ante las intenciones del director (Tyler Russell) fichando a esos dos (des)astros... pues la cosa como que termina dejando un regusto amargo, y no lo digo por los litros de pus, sino por el aburrimiento acumulado y la sensación de estar ante algo inútil e innecesario. Es más, ni tan siquiera creo que "Cyst" funcione en su entorno natural, aquel para el que ha sido concebida y/o diseñada, la "Con" repleta de mastuerzos adictos a la "Nocilla", expertos en repetir cual loritos los diálogos y chascarrillos de "Troll 2", ansiosos y desesperados por jalear la nueva pieza "trash" de turno.
A"Cyst" de crudamente se lo digo (otro ¡chas-pun! Este incluso menos inspirado)
¿Que el póster mola? hombre, ¡faltaría!
lunes, 4 de marzo de 2013
TROLL
lunes, 9 de junio de 2014
NON APRITE QUELLA PORTA 3
Un claro ejemplo de lo interesante y caradura que era la
escena “Exploitation” Italiana lo tenemos con este “Non aprite quella porta 3”,
conocida fuera de Italia con el título, más apropiado, de “Night Killer”. Pero
es que este caso de 1990 roza lo patético y se zambulle de lleno en la
estupidez supina. Y si algún sector del público cayó en el engaño, merecido se
lo tiene, porque hay que ser imbécil para caer, a esas alturas, en una estafa
como esta, tan italiana, por otro lado.jueves, 30 de septiembre de 2010
EL AMO DEL CALABOZO
Un baranda que domina mucho el tema de los ordenadores (y en 1984, lo que tiene más mérito) es elegido por un sosías de Belcebú como contrincante para combatir en otra dimensión. La idea consiste en confrontar hechicería y tecnología, a ver cual gana. El muchacho deberá pasar siete pruebas, a cada cual más bizarra, antes del enfrentamiento final. También su novia anda metida de por medio (sí amigos, en aquellos años el concepto del informático que no se come una rosca todavía no existía) y, claro, tendrá que salvarla.En el reparto destaca el gigantón Richard Moll (el de la serie "Juzgado de guardia" -gracias don Olid por el dato correcto-, el cadáver viviente de "House, una casa alucinante" y habitual en muchas producciones fantásticas de segunda o tercera división) y, en el lado opuesto -por tamaño-, el enano Phil Fondacaro, otro nombre ineludible en toda producción "Empire" que se jacte de serlo (allá donde sea necesario un tío de su talla, está él... eso incluye no solo films como "Troll" o "Ghoulies 2", también cosas como "El retorno del Jedi" -por los "Ewoks"- y, cómo no, "Willow"). Gracias a una pequeña ayuda de "Imdb", descubrimos a Kennet J. Hall interpretando a un hombre lobo. Este caballero, además de múltiples curreles junto a David De Coteau y Fred Olen Ray, tiene en su haber la realización de "Evil Spawn"/"Engendro Satánico", ¡ahí es nada!. Como no podía ser de otro modo, de la mitad de la banda sonora se encarga Richard Band, por supuesto.
Y sí, mucho me temo que este film es más interesante por todo lo expuesto hasta ahora que por si mismo. "El amo del calabozo" es, en fin, una chorradita entretenida por los pelos, que hace gala de una lógica escasez de medios y con la que puedes echarte algunas risas afectivas. Como decía, los tics ochenteros son muchos, tales como sus efectos de ridículos rayos de colores (que son mogollón), las vestimentas, el rollo futurista de los ordenadores (tan desfasados ya), etc, etc... pero se ve con cierto agrado por su condición de pieza de arqueología y delirio general (acrecentado por esos constantes sketches tan distintos los uno de los otros... y tan anodinos).
En 1988 "Empire" da un redoble salto mortal con "Pulse Pounders", un producto de lo más exótico compuesto de tres segmentos. Uno de ellos es otra adaptación de H.P.Lovecraft con parte del reparto de "Re-Animator" (Jeffrey Combs, Barbara Crampton y David Gale, nada menos). Y los otros dos son... ¡secuelas!... o mejor, mini-secuelas de "Empire movies" previas. Por un lado "Trancers 2" y por otro, lo adivinaste, "The Dungeonmaster 2", con los mismos actores protagonistas (incluido Richard Moll). Sin embargo, los por entonces muy agravados problemas financieros de la empresa hicieron que el film terminara cayendo en un limbo del que no ha salido nunca. ¿Nos lamentamos o no?.
jueves, 6 de agosto de 2009
ZOMBI 3
Esta cosa se lanzó en su día como la vuelta a terreno conocido de Lucio Fulci (no olvidemos que el hombre se hizo especialmente famoso entre los devotos del horror con su "Zombi 2", es decir, "Nueva York bajo el terror de los zombi" en las españas). Ya en su momento se olía que había gato encerrado. Nunca me he tomado muy en serio a Fulci, ni creo que sea un genio o algo así... pero era/es evidente que las formas de "Zombi 3" eran/son mucho más zetosas que a las que el director de "Miedo en la ciudad de los muertos vivientes" nos tenía acostumbrados. Y es que, como muchos de ustedes sabrán, en realidad Fulci solo rodó unas escenas antes de abandonar el rodaje, que recayó en manos de Bruno Mattei y el guionista Claudio Fragasso, Vincent Dawn y Clyde Anderson a la hora del té (sin embargo, ¡¡no noto la más mínima diferencia!!).Y lo que estos dos se curraron dista mucho de ser soportable. "Zombi 3" tiene el look y huele igual de mal que todas las producciones "Flora" de la época, y todas las pelis de Mattei (y Fragasso). Rodada en las inevitables -y económicas- Filipinas, narra los avatares de una serie de personajes en medio de una invasión zombie propiciada por un virus, o algo así, inventado por unos científicos con tendencia a sobreactuar.
Lo que más llama la atención de esta peli son, precisamente, los no muertos. La variedad es inmensa. Los hay que caminan lentamente, y los hay que van hiper-follaos (atención al de la gasolinera), algunos hablan, otros meditan sus pasos y hasta los hay bromistas que empujan a las chicas desde la ventana para que caigan a una piscina. También tenemos cabezas-zombie que vuelan en el aire y te muerden o fetos-zombie con manos de adulto...... eso sí, todos con su pijama roído (parece que sea un uniforme obligatorio para formar parte de las hordas de devoradores de carne humana)... vamos, que flipas. La guinda la pone uno que incluso es DJ en una radio.
Todo esto sería perdonable, y hasta efectivo, si la peli resultante no fuese tan jodidamente mala y aburrida (porque pa no tener, casi no tiene ni gore), enfocada por sus autores más como "de acción" que epopeya terrorífica. Ya pueden meter toda la niebla y los focos verdes que quieran, que "Zombi 3" en ningún momento deja de ser una gran mierda.
Uno de los casos más extraños del film lo tenemos en su protagonista, Deran Sarafian. Lo crean o no, fue actor en "Al filo de la medianoche" (con Charles Bronson), director de "Alien Predator" (producción Española de la mano de Carlos Aured) y, poco después, pasó a primera fila como máximo responsable de "Velocidad Terminal", la peli esa de acción con Charlie Sheen. Desde hace unos años, Sarafian lleva las riendas de series tan respetadas como "CSI" y "House".
Por su cuenta, Fragasso parió un "Zombi 4" (el mismo año que la tres) y la infamemente famosa "Troll 2".
Mattei está muerto, pero eso ya lo saben.
jueves, 13 de noviembre de 2025
CUANDO LOS ÁRBOLES NO DEJAN VER "IL BOSCO 1"
En cualquier caso, el joven cineasta comentaba que aquel corto era un "test" para su primer largometraje, entonces titulado "Horror Queen". Dadas las circunstancias, nadie vio venir el desastre que se avecinaba.
"Horror Queen" acabó siendo materializado en 1988 gracias a unos cien millones de liras, la incorporación del mismo "Sabbia Insaguinatta" como parte de sus 85 minutos de duración y el llamativo protagonismo de Carolina Cataldi-Tassoni, hoy reconocida profesional, entonces "garantía" para el consumidor medio del terror tras sus papeles previos en dos productos marca Dario Argento, "Demons 2" y "Ópera". La diferencia es que, ahora, "Horror Queen" gastaba otro título, "Il Bosco 1", "El bosque 1". A Marfori le encanta aclarar que incluyó ese 1 como coña directa al abuso de secuelas que entonces era común en el cine fantástico. Pofale. Es posible, pero a mí me suena a efecto tardío en busca de cierta justificación. Sobre todo, considerando que en algunas muestras de prensa de la época aparece como "Presa Tenace". Aunque no adelantemos acontecimientos.
La cuestión es que hacía años que el terror italiano andaba bajo mínimos, ya casi sin dar señales de vida tras haber alegrado la existencia del aficionado desde los sesenta hasta los ochenta. Primero con altas dosis de goticismo, seguidos por la explosión del "giallo", hasta los inolvidables baños de ultra-gore licuoso protagonizados por zombies. Así, de entrada, la prensa especializada recibió al film con entusiasmo, anunciándolo como la necesaria y esperada "Nueva Ola del Horror Italiano".
Incluso Marfori logró venderla al mercado americano. Fue la inevitable "Troma" de Lloyd Kaufman (y Michael Herz) la que se llevó el gato al agua, retitulándolo "Evil Clutch" (garra maléfica, más o menos. Desconozco pues si la traducción al italiano de ese mismo título -"Presa Tenace"- vino antes o después del rebautismo por parte de los yankis) currándose un cartel tan llamativo y espectacular como la ex-factoría de New Jersey solía hacer. Desde luego, mucho mejor que el previo.
Pero claro, que "Troma" arramblara oficial y finalmente con los derechos de explotación en USA del debut de Andreas Marfori era, a la larga, una mala noticia. Más considerando las expectativas puestas en "Il Bosco 1". Conocemos de sobras, y hemos sufrido en general, el catálogo de títulos distribuidos por la compañía. Salvo excepciones, muy excepcionales, suelen tirar de auténtica roña cochambrosa rechazada previamente por todo ente humano racional dedicado al negocio. ¿Estaban pues justificados dichos temores?. Pregúntenle al fanzinero ilustre Lucas Balbo, quien dijo de todo menos bonito respecto a "Evil Clutch" en las páginas del británico "Shock Xpress".
"Un plagio muy malo de "Posesión Infernal" dirigido por un adicto a "Fangoria" con una edad mental de trece años - y estoy siendo generoso". Así se las gastó el colega en su reseña, completada con puyas a la ausencia de una genuina trama, los interminables paseos de los protagonistas por aquello de alargar metraje, la escasa imaginación dispensada al -más o menos- generoso gore, el aburrimiento de todo ello y la incapacidad del señor director. Algo de razón tendría, porque aquella supuesta revitalización del horror “made in Italy” no fue tal.
La carrera de Marfori, no obstante, continuó. Llegaría a rodar tres películas más, de entre las que destaca el thriller de acción y disparos "Il ritmo del silenzio". Parido con miras internacionales, y lanzado en los USA como "Desperate Crimes", contaba en su reparto con una Traci Lords ya reconvertida a actriz legítima, por así decirlo. En 1993 firma "La forza della terra", comedia con presencia del filósofo del LSD Timothy Leary, y ahí acaba todo. Al menos, por un tiempo.
Como ha pasado en los USA con muchos cineastas originalmente considerados escoria (toda la ralea de "exploiters" de los sesenta hasta los ochenta) o en España (mírese el desvarío formado en torno al llamado "fantaterror"), la nueva generación italiana de fans del fantástico descubre la existencia de una película autóctona de terror a finales de los ochenta que, por singular, merece ser atendida (especialmente considerando su incursión en el catálogo de la “adorada” "Troma"). Ello insufla nueva vida a "Il Bosco 1" y a un Andreas Marfori retirado del cine y dedicado a la ventriloquía (¡¿?!). Claro, ya se conocen la cantinela, el desmadre es absoluto. Se tilda al film de legendario, se organizan tours por los lugares donde se rodó, Marfori es entrevistado, invitado a festivales especializados y el largometraje se reedita con todos los honores. No obstante, por mucho que los fans se dejen la piel intentando parapetar la verdadera naturaleza chusca del material, este es lo que es... solo que ahora no mola decirlo, a menos que sea con una sonrisilla y el ojo en efecto guiño. Así las cosas, Marfori corre a asegurar el tiro declarando que la hizo aposta de esa manera, regodeándose especialmente, como decía, en lo del 1 tras el título. Sí, ya, ahora cuéntame una de piratas, Andreito.
En cualquier caso, y dentro del tornado de descontrol, el director anuncia un "Il Bosco 1, 2" -bautismo inventado por mí, siguiendo la lógica de las cosas- rodada en formato digital y tira de "YouTube" para pedir montante. A día de hoy todavía no hay noticia de esa improbable secuela tardía, aunque sí de otro par de películas marca Marfori... por supuesto, acordes a su nuevo público, a tono con la imagen que se tenía de él, dentro del género con el que se le vinculaba y bien amarrado a las tendencias del momento. Se trata de dos extrañas coproducciones entre Italia y Rusia (¡ugh!), "Ataka sovetskikh zombi", que no falte una de muertos vivientes, y "Quest of fear", sobre un juego de mesa mortal. Todo ello parido a lo digital, claro y, desde luego, levantando muchas menos pasiones entre el fandom que aquel razonable viagra titulado "Il Bosco 1". La segunda de las películas mentadas está fechada el año 2018 y, desde entonces, Andreas Marfori no ha rodado nada más. Ni se sabe demasiado de él, ni de, por supuesto, su película de debut, beneficiada por el clásico arrebato de entusiasmo pasajero -y pajero- del fan medio, ese al que todo quisqui se apunta oportunamente y, tal como viene, se esfuma cuatro días después cual humareda (véanse los casos de "Troll 2", "Birdemic", "The Room", "Fateful Findings" etc, etc, etc...)
martes, 27 de julio de 2010
THE 50 WORST MOVIES EVER MADE
Una buena muestra de cómo hacer un interesante documental sin gastarse un pavo y que, encima, salga una cosa de lo más divertida. "The 50 worst movies ever made" se resuelve a base de trailers y escenas de estas “peores películas jamás realizadas” que, a modo de lista del cincuenta al uno, se nos van enumerando a la par que una voz en off nos comenta curiosidades sobre todas ellas. Así, la introducción nos dice aquello de “hay pelis que son tan malas que son buenas”, pero también “hay pelis que son tan malas, que solamente son malas”.Y aunque el documental tira de topicazo (hay tres de Ed Wood en la lista) también rompe un poco con la norma al asegurarnos que "Plan 9 from outer space" sí es una mala película, pero no la peor. Según el responsable de esta maravilla, Brandon Christofer, consumado guionista de documentales, la peor película de todos los tiempos es la delirante "The Incredibly Strange Creatures Who Stopped Living and Became Mixed-Up Zombies" que, a juzgar por las imágenes que nos ofrece, con esos tíos con caretas de monstruo y el título, sí que puede llevarse ese honor bajo mi mirada… aunque antes debería verla (ya saben, aquí fue emitida en "Noche de lobos" como "Extrañas Criaturas").
La lista es indiferente en los tiempos, hay pelis desde los años 40 hasta los 80, descubriéndonos cositas que pueden llamar nuestra atención ("Frankenstein conquers the world" versión "kaiju eiga" del personaje de Mary Shelley o "Bela Lugosi meets the Brooklyn Gorilla"... como su título indica, una absoluta locura) o mostrándonos pelis de sobras conocidas por todos ("Santa Claus conquista los marcianos" o "Galaxia del terror"), así como cosas contemporáneas que, más que malas, fueron desastres económicos ("Howard, un nuevo héroe", "Ishtar" o "Xanadú").
El “blaxploitation” también se lleva la palma con dos o tres títulos dentro de la lista y, en definitiva, todos los géneros tienen cabida, aunque predominan el terror y la ciencia ficción cincuentera por encima de los demás.
Pues lo dicho, un documental divertido, interesante, sencillo, ágil y cortito, dejándonos con ganas de más.
lunes, 27 de mayo de 2019
HASTA EL FIN DE DELFÍN
lunes, 23 de noviembre de 2020
LOS COMEDIANTES
Al margen de esto, es un absoluto aburrimiento de intenciones pretenciosas que hace aguas por todos los lados. Un caos argumental en el cual, en ningún momento, el espectador sabe muy bien lo que está pasando, ni si somos testigos de si lo que vemos son flashbacks o que demonios pasa en la película.
Chelson, en referencia al fracaso, trata de defender su cinta enfatizando el lado fantástico de la historia; no cuela, esto es como cuando Claudio Fragasso dice que con “Troll 2” entregó una comedia intencionada y la distribuidora la tomó como una cinta de terror. Mentía, por supuesto, al igual que miente Chelson cuando nombra las pinceladas de fantástico a las que hace referencia, para justificar una inutilidad total a la hora de contar una historia. Y por supuesto, como su título español indica, la película está dedicada al humor, la comedia y la modalidad stand up. No contiene trazas de cine fantástico por ningún lado.
Cuando nos fijamos en su título original, “Funny Bones”, quedaremos un poco perplejos: “¡¿Huesos divertidos?!” nos preguntaremos. En Inglés “Funny Bones” es una manera de referirse a la gente con gracia innata, graciosos por naturaleza. Es como decir que “lo llevan en la sangre”, es decir, en este caso “lo llevan en los huesos”.
Cuenta como un cómico que ha llegado a medio triunfar en Las Vegas, se ve intimidado por su padre, mega-popular cómico conocido por todo el mundo (interpretado por Jerry Lewis), y gracias al cual ha llegado a tener su sitio en los escenarios de Las Vegas.
En una actuación, este, va a ser presentado por su padre y le entra el pánico escénico cuando durante la representación, su padre suelta un par de chistes de los que tiene él en su repertorio que hacen tambalear su actuación, máxime cuando estos han sido un autentico éxito en boca de su padre. Esto propicia que, al salir al escenario, en vez de ofrecer un buen show, todo se convierta en una amalgama de impertinencias que dan al traste con su actuación. Tras esto, el cómico decide volver al lugar de donde proviene, Blackpool, Inglaterra, con el fin de conseguir un comparsa cómico que pueda utilizar en sus actuaciones a modo de mofa con el fin de encontrar el éxito, y durante el estúpido viaje a una Inglaterra que parece sacada de otro tiempo y espacio, se irán desvelando secretos de familia que, la verdad, al espectador le importan un bledo.
Junto a Oliver Platt y Jerry Lewis, destaca en el reparto Oliver Reed en un papel episódico y prescindible.
En cuanto a las películas que han dedicado la totalidad de sus fotogramas al stand up, o solo algunas partes de su argumento, “Los comediantes” sería la que se lleva la peor parte amén de ser la que peor nos muestra ese show, dando la sensación de que ni guionista, ni director, comprenden muy bien el mundo en el que se están adentrando.
Un puto coñazo.
domingo, 8 de agosto de 2010
LA NOCHE DE CINE INCONEXO 5
Sí, lo siento Spawn... ¡¡pero no puedo esperar más a que decidas levantar tu culo del sofá y venirte a uno de nuestros video-encuentros sociales!!, lo de ayer Sábado FUE sin lugar a dudas una nueva sesión de cine inconexo, algo imposible de negar teniendo en cuenta las películas que nos zampamos.Perrerías, ocupaciones creativas y otros menesteres de mejor -pero pesada- catadura fueron los motivos por los que solo éramos tres "seres humanos" situados frente al televisor. El número más escueto de todas las Noches de Cine Inconexo. Estábamos Fiverjofre de "Nekrofilmicos", Goblin de "Criticonos" y un servidor de.... ustedes. ¿Significa ello que hubo menos coña y diversión?, ¡para nada!, el nivel fue muy parecido al habitual, con el añadido de disponer de más espacio vital para gozar de la comodidad y, claro, ese maravilloso aire acondicionado. De hecho, el desmadre fue incluso mayor, ya que directamente a ratos desconectábamos de la película -especialmente mis compañeros- y nos poníamos a parlotear de trivialidades varias.
Pensé que sería todo un detalle por mi parte seleccionar a modo de arranque una peli generosa en carnes femeninas, y del pack de material disponible destacaba por méritos muy propios "La mansión de los muertos vivientes", una de las inevitables odas al "nada" firmada por don Jess Franco con su incomparable no-estilo. Muchas muchísimas tetas de todo calibre (por un lado la apetitosamente rolliza Lina Romay, por otro, una actriz con edad de ser madre... incluso abuela, que daba
un poco de grima), números lésbicos, paseos interminables y... ¡ah si!, de vez en cuando una versión "Toys R´Us" de los templarios de Ossorio jodiendo la marrana. Leeeenta y aburriiiiida a matar, pero ¡eh!, es Jess Franco ¿Qué esperabais?. Mis compañeros, cabrones ellos, se pasaron la sesión cagándose en mi estampa, a pesar del generoso catálogo de chochos... ¡¡putos ingratos!!.La siguiente la sugirió el golfo de Goblin, la in-famosa "Birdemic: Shock & Terror", una peli que ya se ha hecho un nombre como "tan mala que es buena", "una de las peores películas de la historia" y auténtico carrusel de cachondeo y diversión allí donde se proyecta. Hay que puntualizar que la vimos en inglés a pelo, y estoy convencido que de haber entendido más su contenido oral el descojoncio / alucine hubiese sido el doble. Pero la verdad es que incluso muda y sin audio, "Birdemic" no puede ocultar los d/efectos que la han catapultado a la fama. Amigos, menudo pedazo de incompetencia enlatada. Nada está bien hecho en ella, todo
es incapacidad. Incapacidad de mover la cámara, de montar, de sonorizar, de actuar, de dirigir, de lograr convincentes efectos especiales, de dotar de ritmo a la ¿historia?... necesitaría de un libro para detallar todo lo que es un desastre en este producto casero bendecido por la suerte (aunque igual haya sido maldecido, ¿Quién sabe?). En esencia se podría resumir como "una copia de "Los Pájaros" rodada por un retrasado mental". ¿Lo peor del mundo?, no... he visto mucho material igual o aún más mal parido (y todo de habla hispana, por cierto), pero está claro que esta cosita merece un puesto de honor en el top ten de cagadas rancias. De hecho, es TAAAAAAAAAAAAN tremendamente negada que no paramos de debatir si estaba hecha así a posta, como parte de un plan, un montaje, o su inutilidad era honesta. Incluso dedicamos un rato a investigar por la red, pero de nada sirvió, no hallamos una respuesta satisfactoria.Así pues, lo lógico era terminar la velada con algo más normal, de más calidad, y teniendo en cuenta el nivel, ese puesto incluso podía ocuparlo "Monster Dog", producida por Carlos Aured, dirigida por Claudio "Troll 2" Fragasso, con Alice Cooper, Victoria Vera y el tercero de "Martes y 13", ¡toma exotismo!. Perros locos y nada convincentes hombres lobo de goma para un film que, aunque se esfuerza en mantener la dignidad estilística, no deja de ser el típico ladrillo videoclubero.
En el camino se quedaron "La Casa 5" (o "Beyond Darkness", otra obra de arte del Sr.Fragasso) y "La noche del cometa".
Después de ese baño de crueldad (lo de vernos una en versión original fue especialmente duro) lo humano era apagar el televisor y, arrastrando nuestras pupilas, dirigirnos hasta el hogar a reposar. Las neuronas pedían clemencia, y se la dimos... pero que no se acostumbren, que los atracones de cine chungo seguirán. ¿Y los que se lo pierdan?, ¡¡peor para ellos!!.
viernes, 31 de marzo de 2017
MÉXICO BÁRBARO
“Mexico Bárbaro” es una película Mexicana semi-amateur de
segmentos, que sigue la estela de esos largometrajes comunitarios e
independientes a las órdenes de directores como Adam Wingard, Ti West o el
colectivo Radio Silence (“V/H/S”), pero resueltos con mucho menos dinero que
los yankies y, también, con mucha menos imaginación.jueves, 15 de septiembre de 2011
¡SCALPS!, VENGANZA INDIA
¿Un western hispano-italiano producido en 1987 y con el rey del plagio Bruno Mattei a los mandos?... pero, pero, ¿ma cosa succede?. Y cuando digo UN western, digo DOS, porque este se hizo back-to-back (supongo que aprovechando material, escenarios y personal) con otro también de Mattei y del mismo año, "Apache Kid". Pues sí, por marciano que suene, este film existe, lo vi ayer noche y, todavía más marciano si cabe, el caso es que no es tan horrible como parece.Un grupo de confederados en plena huida de la derrota acuden a un pueblo indio para hacerse con la hija del jefe, o la hijastra o yo que sé. Naturalmente el hombre se niega, así que los soldados arrasan con todo/s y se llevan a la moza. Esta logrará huir y, con la ayuda de un granjero ex-confederado, se vengará.
Aún caliente el visionado, y a pesar de no comprender muy bien el motivo de su existencia viniendo de alguien tan oportunista como Mattei, es evidente que "¡Scalps!, venganza india" (no confundir con el soporífero "Scalps" de Fred Olen Ray) chupa de unas cuantas fuentes. La más notable es la de "Soldado Azul" (lo que aún enrarece más el asunto, ya que este film data del año 1970), un popular -en su época- hippie-western pro-indios que se hizo famoso sobre todo por el clímax final, que incluía una chocante y gráfica matanza ultra-violenta que Mattei copia, aunque rebajando el nivel de sangre (y es que a lo largo de "¡Scalps!, venganza india" hay algo de gore... pero tampoco mucho). Evidentemente no es el único material que espolia, hay más, de la misma "Soldado Azul" y de otras producciones como "Un hombre llamado caballo" y, ojo al parche, ¡"Rambo"!, en concreto una espectacular muerte que resuelve casi igual que en la peli de Stallone. Todo ello bastante bien acabado técnicamente, aunque no exento de sus momentos chaposos. Sin embargo, esta vez menos de lo que nos tiene acostumbrados el italiano y, en fin, que la cosa se deja ver bastante bien. Ponen la guinda cierto -inevitable- tono de spegueti-western, reforzado por un tema musical final de tufo morriconiano.
Según Imdb, Clyde "Troll 2" Anderson co-dirigió el film junto a Mattei utilizando el pseudónimo de Werner Knox (¡muy western!). Sin embargo, en la peli figura este único nombre como director y Anderson como "asistente", así que es posible que Imdb se equivoque. Sea como sea, les acompaña José María Cunillés en tareas de guión (cosa que también hiciera en la infame "Apocalipsis canibal"). En el reparto destaca la guapísima Mapi Galán, Lola Forner y Emilio Linder (lo has visto en "Slugs, muerte viscosa" de J.P.Simón o "Lilian, la virgen pervertida" de Jess Franco, entre muchas otras... además de presentando el programa "De película" en los 80), que en los créditos figura como ¡LindNer!.
Podría haber buscado la imagen del poster en Google, pero me ha hecho más ilusión escanear y recuperar este pre-cartel publicado en un número de la revista francesa "Impact" datado en 1986.
viernes, 29 de septiembre de 2017
CLOWNTERGEIST
Los italianos eran la monda con todo esto del
“Exploitation”, tanto que en lo que ha aprovecharse de films de éxito se
refiere, crearon cierta escuela. O eso me gusta pensar cuando cutres
productoras americanas deciden sacar provecho del éxito de turno, máxime si
como es el caso de la película que nos ocupa, se dedica a expoliar santísimas
películas en una sola.lunes, 15 de septiembre de 2014
LA MALDICIÓN DEL CUARENTA Y NUEVE
Tal y como va la cosa con el cine, se tiende a reivindicar
los ochenta como la era dorada del video club. Sin embargo, con el DVD ya
instaurado en nuestros hogares, nadie se acuerda de una segunda era dorara,
relativamente reciente. Hoy un video club, es un capricho que se permite
alguien cuya economía está saneada, un local casi excéntrico que no le reporta
beneficios. Pero recién salido el DVD, los videoclubs fueron, al menos durante
unos años, un negocio. Y eso generaba mercado.sábado, 25 de octubre de 2014
AXE GIANT: THE WRATH OF PAUL BUNYAN
Lo que aquí tenemos es un slasher puro y duro típicamente moderno, que mezcla elementos propios de los clásicos (el monstruoso asesino se basa en auténtico folklore norteamericano -Paul Bunyan es ese leñador barbudo que moldeó la geografía del país de las barras y estrellas a base de pisotones y hachazos-, el grupo de protagonistas teenagers, la acampada, etc), con ribetes de estulta post-modernidad, como esa tendencia a la exageración -comenzando por el mismo asesino- y al gore brutal que, justamente, de tan llamativo y desacomplejado, se vuelve inofensivo y casi cómico. Cuando un slasher de los "good old days" era ultra-violento, lo hacía con resultados perturbadores. Hoy la cosa se ha convertido en total y absoluta chirigota (véanse los "Hatchet" mismos).
A todo esto, súmenle el que parlamos de una película de producción macro-pobre grabada en un vídeo muy cantoso que le confiere un look muy amateur, igual que esas famosas "backyard movies" ochenteras solo que comedidamente beneficiada por los adelantos tecnológicos. Sin embargo, y a pesar de ello, seguimos encontrando elementos que la delatan, como algunos temibles actores (sobre todo secundarios y extras) y, por encima de todo, los efectos especiales.
Estos se reparten entre látex y CGI... si es que a esto se le puede llamar CGI. Los primeros están dignos (como la caracterización del amigo Paul Bunyan), lo que tiene una explicación que luego desvelaré. El problema es que la claridad y brillantez de la imagen -digital- nos recuerda a la acción real que acompañaba aquel juego de mesa llamado "Atmosfear". Dicho de otro modo, el látex pierde su textura orgánica pa parecer goma de mascar. Los segundos, aquellos puramente digitales, son muy terribles. Tenemos animales animados, un porrón de gore chunguísimo y unos cromas que dan putos escalofríos. Las imágenes fijas retocadas parecen haber sido tratadas con el "Paint".
Todo esto no sería molesto –rima!- si la película no intentara ser más de lo que es. Si no pretendiese encajar como producto de terror standard. Le falta elemento exploitation. Sobran intentonas de facturar algo más legítimo, con personajes cargados de humanidad -que nos importan un puto carajo- y otros rollos del estilo que, pal caso, no hacen falta ni pegan. A una peli de este tipo, que presume de ultra-independencia, le pides cuanto menos algo llamativo, algo diferente. Tratándose como se trata de un slasher al uso, no puedes exigir originalidad, ni un guión rompedor, pero sí unas dosis de truculencia... por desgracia este es el único elemento en el que "Axe Giant" puede aportar “quelque chose”, y digo por desgracia porque son, pues eso, pocas, muy cutres en el peor sentido y no dejan nada satisfecho.
Para rematar la jugada intentan colarnos, ya hacia el clímax final, una subtrama "pseudo-romántica" que dote de elemento trágico al monstruo, pero es demasiado tarde. Más teniendo en cuenta que a lo largo de la peli ha sido tratada muy arbitrariamente y de refilón.
En cuanto al personal implicado, y ahí viene la solución al misterio arriba expuesto de los efectos de maquillaje, encontramos a Robert Kurtzman, antiguo miembro del famoso "KNB Group" y director de cosas como "Wishmaster", "The Rage" o "Enterrado vivo". Él produce y, obvio, le da gusto al látex.
El director se llama Gary Jones y posee un notable historial a base de "Boogeyman 3", "Ghouls", "Planet Raptor" (todo telefilms), "Crocodile 2: Death Swamp", "Mosquito" y algunos capítulos de las series "Hércules" y "Xena, la princesa guerrera". La verdad, nadie diría que tiene tanta experiencia.
Entre los guionistas encontramos a Jeff Miller, implicado en las antologías zetosas de Paul Talbot "Freakshow" y "Hellblock 13". Es también responsable de una cosa reciente de poco prometedor título, "Volcano Zombies".
En el reparto de "Axe Giant: The wrath of Paul Bunyan" únicamente destacan tres rostros. El de Joe Estevez (hermanito de Martin Sheen), un auténtico veterano en las lides de la serie Z y que, pal caso, sobreactúa -e irrita- que da gusto dando excesiva vida a un paleto de las montañas (y pa que él, haciendo un papel secundario, aparezca como prota en Imdb, imaginen cual será el nivel general). Le sigue Dan Haggerty, el famoso "Grizzly Adams" televisivo, auto-parodiándose y sufriendo una muerte salvaje que impactaría mucho si no fuera por lo povera de su CGI. Partido en dos con una sierra. Algo parecido le ocurre a la última persona del reparto a la que voy a citar, aunque sea por los motivos equivocados, Jill Evyn, el personaje de la golfa que se saca las tetas clásica de todo slasher, y que va acorde a lo miserable del conjunto. Da grima en TODOS los sentidos y no se la pondría morcillona ni a un retrasado.
"Axe Giant" es mismamente como una de la primera época de "Asylum". Rematadamente prescindible.
PD: Gracias a Aratz por pasármela.











