
Tal vez conscientes de ese cambio, los señores de la Cannon, o el propio Norris, que para algo es co-guionista y cuenta con su hermano Aaron en la dirección, decidieron recurrir a una franquicia que "garantizaba" buenos dividendos y, de paso, "limpiar" sutilmente la imagen del actor. Digo "sutilmente", porque un film del prota de "Invasión USA" sin violencia, muertos y propaganda patriotera (y más en esa época) sería como una Fanta sin gas. Pero sí... en "Braddock: Desaparecido en combate 3" Norris no mata a nadie hasta la hora de metraje (previamente solo se sirve de patadas karatekas de esas que dejan k.o.), salva a un montón de niños (todos ellos vietnamitas de padre americano, que no falte), a un cura y resulta que tiene una mujer (asiática) y un hijo. Diría más, da la sensación de que se esfuerzan por convertir a "Braddock" en un especie de mezcla entre "Indiana Jones", "James Bond" y "Rambo", pues hay más secuencias "aventureras" (todo el paripé del camión perseguido por un helicóptero, o lo del avión) que material propio de una epopeya de guerra o acción línea "macho" (de hecho, todo el rollo de los críos recuerda bastante a "Indiana Jones y el templo maldito"). Por lo demás, puro Norris/Cannon, especialmente el final, con nuestro héroe herido por una granada, medio muerto, y aún así capaz de derribar un enorme helicóptero cargado hasta las muelas de armamento. ¡Yeah!.
En esta se supone que "Braddock" da por muerta a su mujer el día que se las pira de Saigon. Sin embargo, la pava está viva, y encima es la mamá de su hijo. Cuando nuestro héroe se entera, decide volver a por ellos, a pesar de que un oficial vietnamita la mar de malo se lo pondrá muy muy difícil.
Pues eso, entretenida si te lo propones.