martes, 16 de marzo de 2010

STAR TREK 5: LA ÚLTIMA FRONTERA

Con motivo del reseñamiento de la cuarta entrega de la serie, ya dije en su momento que me gustan las pelis de "Star Trek". Incluso la nueva versión me pareció muy digna. Por lo general me entretienen, y la primera, que la vi hace muy poco, me parece un film muy muy bueno, compacto, elegante, la perfecta combinación entre seriedad y espectáculo (esas secuencias largas y lentas destinadas al puro deleite visual hoy serían impensables). El caso es que cuando me puse con esta quinta entrega me di cuenta de algo asombroso, ¡¡jamás la había visto antes!!, redios, un film de la saga trek -primera generación, que es mi favorita- inédito para mi y yo sin saberlo. Por lo visto la confundía con la sexta, de ahí el error... uno de bien agradecido.
Leonard "Spock" Nimoy había tenido mucho éxito con sus aportaciones como director a la franquicia -la 3 y 4- y William "Kirk" Shatner, celoso, también quiso su parte, así que impuso que si lo querían de prota para la quinta, tenía que ser él el director y el film tratar sobre la búsqueda de Dios. ¡Toma pretenciosidad!. Le dijeron que sí, y palante. ¿Resultado?, batacazo por todas partes... no es que fuera un fracaso gordo en taquilla, pero funcionó peor que las anteriores (se recuperó con la sexta), la crítica se ensañó con Shatner y los famosos anti-premios "Razzies" se encariñaron con ella. De hecho, a España llegó directamente en vídeo. ¿Pero de verdad es tan terrible "Star Trek 5"?. Vayamos por partes...
Un Vulcano rebelde quiere conocer a Dios, por lo que secuestra la "Enterprise" con su tripulación dentro y parten para la aventura.
A ver... sí es verdad que el film, y más comparándolo con el resto de títulos, tiene un tono extraño... como torpe, tosco y algo ridículo... los toques de humor son bastante patéticos y tristones, además de algunas ideas visuales algo chusqueras que remiten a pelis más que conocidas (ese bar repleto de marcianos con regusto "Star Wars"), pero también es bien cierto que como entretenimiento funciona, se deja ver y, joder, hay cosas mucho peores ahí fuera (sin ir más lejos, la segunda trilogía de George Lucas!).
Si tuviera que puntuarla le daría un seis... que a fin de cuentas es un aprobado.